493. El camino

Poema #493

El camino

Vecino a mis propósitos
–La verdad puede discutirse
y es un material esencialmente polémico
Pero el error es implacable e invencible
y porque yerro es
en él vivo
He tomado el camino ancho como un cabello
y tal vez dé con mis huesos y mis sueños
en el fondo del abismo
Sé de muchas cosas y otras tantas ignoro
y también sé que el talento
no es una simple posesión
sino una responsabilidad
bastante peligrosa por cierto
Este es mi pensamiento
y lo digo
no importa las consecuencias
Hoy no tengo ni un clavo donde amarrar un gallo
y un fuego distinto a otras artes me sostiene.

Víctor Valera Mora

Poeta venezolano, nació en Valera en 1935 y falleció en Caracas en 1984. Se graduó en sociología por la Universidad Central de Venezuela, en 1961. Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez estuvo preso durante cinco años por motivos políticos. También fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont. En 1969 reside en Mérida, donde trabaja por un tiempo en la Dirección de Cultura de la Universidad de los Andes. En el año 1980 ganó el Premio CONAC de poesía.

La maravillosa poesía, ella dirá la verdad sin divisiones o parcialidades. Ninguno queda fuera y quien la lea puede hacerla suya si así lo desea. Hemos tomado un camino, aunque pueda hacerse estrecho, la elección se ha tomado y es definitiva. Discutimos la verdad y se lucha por sacar el error a la luz, él es implacable. “Este es mi pensamiento
y lo digo, no importa las consecuencias…”

@LauraAlessR

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405. Huelga

Poema #405

Huelga

Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.

Quiero una huelga
de obreros de palomas
de chóferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.

Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.

Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.

Gioconda Belli

Nació en Managua, Nicaragua, en el año 1948. Una significativa parte de su obra posee un cargado tono erótico. Junto con Ernesto Cardenal y Claribel Alegría renovaron buena parte de la poesía en su país. Se opuso a la dictadura de Somoza, por lo que fue condenada a prisión, y la llevó a refugiarse políticamente en varios países, como México y Costa Rica. Ha publicado más de diez libros, principalmente de novela y de poesía.

Una huelga naciendo de cada cuerpo, una huelga para detener(nos). Crear un espacio de cuerpos desdibujados, donde no se reconozcan las individualidades: un momento para diluir(nos). Una huelga donde nazca el silencio para escuchar por primera vez: la ausencia.

@LauraAlessR

398. Si en vez de dormir

Poema #398.

Si en vez de dormir.

 

Si en vez de dormir

bailara tango

con sus ministros

y sus jefes de amor,

nosotros podríamos

oir

de noche en noche

su taconeo

de archiduque

o duquesa.

Podríamos reír

sólo de verle,

ridículo como es,

esperar los aplausos

de toda la gendarmería

frenética.

Claro que uno está cansado

y quiere un poco de diversión

monstruosa,

como ésta

de verle

con la lira en el cuello

colgada,

como un romano

o como una romana

ciega de absurdas creencias geniales.

Si en vez de prometer

el descubrimiento de la piedra

filosofal

que ha de producir pan

y billetes de veinte

se dedicara

por lo soberbio que es,

a vender patatas podridas

o maíz rancio,

los indios de esta nación

le llamarían

Cacique Ojo de Perla

 

Si en vez de llorar

te murieses un día de estos,

como una puerca elegante con sus grasas

importadas del Norte,

nosotros,

que estamos cansados

de tanta estúpida confesión,

pondríamos a bailar las piedras

y los árboles darían frutos manufacturados.

Con tu vieja y putrefacta osamenta,

alimento de ratas,

llenaremos un solo lugar de esta tierra

y la llamaremos

la Cueva Maldita

y será proscrita de ver

y de acercarse a ella

por temor a despertar tus histéricas

ternuras.

 

Te llaman

José el de los sueños,

el de las vacas sagradas,

el dueño de las vacas más flacas

y

Presidente de la “Sociedad Condal del Sueño”.

Tus amigos te llaman

Barbitúrico.

¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?

 

Si adora la vaca,

¡duerme!

Si al becerro adora,

¡duerme!

Y si el General le da su almuerzo,

duerme como una lirona

o le da una pataleta de sueño.

 

Cara de Barro,

Ojo para ver las Serpientes

y llamarlas,

Ojo para hacer compañía

y quemarte

con el humilde Kerosene,

Ojo para tenerse a mi servicio

como mozo de alcoba

barato.

 

¿Duerme usted, señor Presidente?

Le pregunto por ser joven apuesto

y no como usted, señor de la siesta.

 

Ojo de barro y Water de Urgencia.

 

Caupolicán Ovalles.

Poeta venezolano, miembro fundador del grupo literario “El techo de la ballena”, que funcionó principalmente entre 1961 y 1969. Nació en 1936 y falleció en el año 2001. Fue director de la Asociación de Escritores de Venezuela y obtuvo, en 1973, el Premio Nacional de Literatura. Este texto pertenece a su poemario ¿Duerme usted, señor Presidente?, escrito en respuesta al gobierno de Rómulo Betancourt.

Uno de los más fuertes y concisos poemarios políticos y poéticos que he leído, sigue vigente como una manifestación del descontento ante gobiernos injustos que se repiten (de una forma u otra) incesantemente a través de la historia. La figura del Presidente, que olvida con demasiada frecuencia que es el primer funcionario público de su país, recibe toda la culpa por su gobierno ineficaz, por su gabinete corrupto y por todo el mal que le hace a su país. Hemos de preguntarnos, entre otras cosas: ¿Hasta cuándo duermen los Presidentes? ¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?

@SaetasdeLuis

382. Peregrino

Poema #382.

Peregrino.

 

¿Volver? Vuelva el que tenga,

tras largos años, tras un largo viaje,

cansancio del camino y la codicia

de su tierra, su casa, sus amigos,

del amor que al regreso fiel le espere.

 

Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,

sino seguir libre adelante,

disponible por siempre, mozo o viejo,

sin hijo que te busque, como a Ulises,

sin Itaca que aguarde y sin Penélope.

 

Sigue, sigue adelante y no regreses,

fiel hasta el fin del camino y tu vida,

no eches de menos un destino más fácil,

tus pies sobre la tierra antes no hollada,

tus ojos frente a lo antes nunca visto.

 

Luis Cernuda.

Poeta y crítico literario español, nació en Sevilla en el año 1902 y falleció en México, en 1963. Estudió Derecho y Literatura Española, se adscribió a la llamada Generación del 27. Exiliado después de la Guerra Civil, impartió clases en Glasgow, Cambridge, Londres, Estados Unidos y México.

Nunca se vuelve realmente. Nunca se vuelve siendo el mismo, nunca es igual el lugar que dejaste. Vuelve quien tiene una Ítaca, una Penélope que lo espera, un familiar que lo busca. ¿Para qué más volver? Seguir, errante, haciendo camino y enfrentándose a lo nunca visto, sin cansancio ni detenimento.

@SaetasdeLuis

313. Ciudad de bichos

Poema #313

Ciudad de bichos

Ciudad de bichos
retazos de alma inane
despojos de hiel
bosque de amazonas sin pechos
pradera de centauros requemados,

estoy condenado a amarte
a disolverme en tus celajes
a exprimir tus esponjas secas
y a quedarme con un tallo de piedra
y un pétalo sin flor
bajo la lluvia
que no cae.

Héctor Silva Michelena

Economista, doctor en Ciencias Sociales, profesor universitario y poeta venezolano. Nació en Caracas en 1931 y fue formado por los jesuitas del Colegio San Ignacio; una educación que su padre, que era obrero petrolero, costeó con grandes esfuerzos. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Este poema es tomado de su poemario “Escombros”, poemas escritos entre 1988 y 1991.

Una lluvia que no cae, un tiempo en espera detenido. Donde me encuentre, estoy condenado a amarte. Mi ciudad, hoy recorrí tus calles y todo estaba triste. El tallo de piedra que me dejas me recuerda que aún hay tanto por aprender. Me recuerda que mi ciudad es una ciudad de bichos. Todavía eres una ciudad de escombros y llanto.

@LauraAlessR

 

312. Maravilloso país en movimiento

Poema #312.

Maravilloso país en movimiento.

 

Maravilloso país en movimiento

donde todo avanza o retrocede,

donde el ayer es un impulso o una despedida.

 

Quien no te conozca

dirá que eres una imposible querella.

 

Tantas veces escarnecido

y siempre de pie con esa alegría.

 

Libre serás.

 

Si los condenados

no arriban a tus playas

hacia ellos irás como otros días.

 

Comienzo y creo en ti

maravilloso país en movimiento.

 

Víctor Valera Mora.

Fue un poeta y sociólogo venezolano que nació en Valera en el año 1935 y murió en Caracas en 1984, mucho antes siquiera de ver el fallido golpe de estado que realizó el actual presidente en 1992. Este poemario pertenece a “Canción del soldado justo” (1961) y la postura de su escritor fue siempre de lucha, de transformación social, de apoyo a la izquierda. Militó en el Partido Comunista, lo que le valió 5 años de prisión durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

No puedo evitar preguntarme qué hubiese pensado el Chino Valera Mora si hubiese vivido hasta el golpe de estado de 1992, y también si hubiese vivido después, cuando la victoria de Hugo Chávez; también me pregunto qué pensaría hoy, después de unos 14 años de gobierno, qué escribiría, por quién votaría. No hay respuesta para estas preguntas, pero quiero creer que como poeta y sociólogo hubiese sido lo suficientemente abierto de mente y de perspectiva para darse cuenta de que este gobierno que se llama de izquierda no actúa de esa manera, de que su equipo ha devastado al país por más de una década, de que ese camino ha demostrado estar errado y de que hay un camino nuevo que tomar, que hay que buscar una alternativa. Sus versos hablan de cambio -por no usar una palabra que ha sido mal empleada incontables veces- ante gobiernos injustos y creo que el hecho de que sigan siendo válidos demuestra que el gobierno actual no ha obrado bien.

Venezuela es un maravilloso país que hoy, 7 de octubre, está en movimiento. Es un día ideal para comenzar y creer en el país, para creer en un cambio posible, en la reconciliación. Espero que el ayer sea un impulso y una despedida de este régimen político, y que todo comience a avanzar por cuenta de cada uno de nosotros. Tantas veces escarnecido y siempre de pie con esa alegría, este país no puede ser sino libre (queremos creer). Que mis palabras de hoy no sean erradas y que así sea, que mañana el país se despierte con la alternativa de un nuevo presidente dispuesto a unir a los venezolanos, con unos venezolanos dispuestos a unirse y trabajar todos juntos en pos de un país mejor, con un país buscando la paz y el bienestar de sus habitantes.

Algunos de estos poemas políticos también son poemas de amor, de amor por ese país que, quienes lo conocemos, lo sabemos, puede ser mejor; sé que lo será, porque hoy lo veo y quiero creer que seguirá moviéndose, porque el camino apenas comienza con el derecho que se ejerce hoy.

Comienzo y creo en ti, maravilloso país en movimiento.

@SaetasdeLuis

305. Ah, mi país

Poema #305

Ah, mi país

Ah, mi país, qué pródigo con tus muertos
y qué rencor con quienes viven
Ah, mi país, cómo regalas coronas fúnebres
a los hundidos en las sombra
y en cambio tantas estrellas mezquinas
a quienes respiran todavía sobre tierra
Si tienes un lirio y un clavel
ponlos frente a los ojos
de quienes ven la luz mostrar su fuente
y pueden sorbo a sorbo probar el agua
de la gracia del mundo y sus germinaciones.
Ah, mi país, con nosotros abstente
de graves elegías por el amor que regalamos
sin causa de gloria y sin fin ni esperanzas
de vana inmortalidad
Guárdate tus halagos y danos una señas
de que los latidos que nos animan
no son piedras de estatua.

Víctor Valera Mora

Poeta y sociólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela. Nació en Valera en el año 1935 y murió en Caracas en 1984. Fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont. En su obra poética hay textos políticos, amorosos, en su mayoría contestatarios, revolucionarios. Fue preso político del gobierno de Marcos Pérez Jiménez entre los años 1953 y 1958. En el año 1980 ganó el Premio CONAC de poesía.

Perspectivas. Todo depende del modo de mirar, del lugar que situamos nuestra razón y convicción. Mi país, ese que recuerda, acostumbrado a rendir homenaje y a vivir del pasado. Hoy, los ánimos se despiertan y todo es una movilización. Ya no más elegías para los que aún seguimos de pie, necesitamos demostrar(nos) “que los latidos que nos animan no son piedras de estatua.”

@LauraAlessR