336. El vino del asesino

Poema #336.

El vino del asesino.

 

¡Ahora que ella ha muerto yo soy libre

y puedo emborracharme cuando quiera!

Cuando volvía a casa sin un céntimo

me destrozaba el alma con sus gritos.

 

Ahora soy dichoso como un rey;

el aire es puro, el cielo es admirable…

Recuerdo que también fue como éste

aquel verano en que la conocí.

 

Esta sed espantosa que me abrasa

para calmarse necesita al menos

de tanto vino como quepa allí,

en su tumba, lo cual no es decir poco:

 

en el fondo de un pozo la he arrojado,

y además he cubierto su cadáver

con piedras que formaban el brocal.

¡Intentaré olvidarla, si es posible!

 

Invocando amorosos juramentos

de los que nada puede desligarnos,

y para hacer las paces y volver

a la embriaguez de aquellos buenos tiempos,

 

le rogué que acudiera a aquella cita,

cita nocturna en un camino oscuro.

¡Y acudió! ¡Qué mujer más insensata!

¡Todos estamos más o menos locos!

 

Vi que era todavía muy hermosa,

aunque ya fatigada. En cuanto a mí,

la amaba demasiado. Y ésta fue

la razón de decirle: ¡Has de morir!

 

Nadie va a comprenderme. Sé que nunca

uno de esos obtusos borrachines

pensó en el desvarío de sus noches

hacer una mortaja con el vino.

 

Ninguno de esos crápulas, tan sólidos

como una de esas máquinas de hierro,

ni durante el invierno ni en verano

ha conocido el verdadero amor,

 

con sus encantamientos de negrura,

su cortejo infernal de mil temores,

sus frascos de veneno, con sus lágrimas,

sus ruidos de cadena y de osamenta.

 

¡Por fin me siento libre y estoy solo!

Esta noche estaré como una cuba;

y sin temor y sin remordimiento

me tenderé en el suelo una vez más

 

porque quiero dormir a pierna suelta.

Y las pesadas ruedas de los carros

con su carga de piedras y de fango

o los trenes rabiosos, bien podrían

 

mi culpable cabeza machacar

o dividir mi cuerpo en dos pedazos.

Yo me río de todo, del Demonio,

de Dios y de la corte celestial.

 

Charles Baudelaire.

Poeta, crítico de arte y traductor francés. Nació en 1821 y tuvo un pequeño y modesto funeral en el año 1867. Rompió con las formas poéticas clásicas y escribió sobre la modernidad, el arte, la cultura y la poesía. Quedó marcado para la historia como un “poeta maldito”, término que acuñó Paul Verlaine y que fue, en parte, tomado del poema “Bendición”, que inicia las “Flores del mal”, a las que pertenece el texto que compartimos hoy.

El vino nos hace revelarnos, hace que las máscaras caigan, que mostremos -a quien sepa leer- la profundidad de nuestro ser, lo que realmente somos. El vino del asesino lo hace celebrar su libertad, la distancia que finalmente lo ha liberado del yugo del amor y del sufrimiento, como él lo describe. ¿Seguirá la dicha a la mañana siguiente? ¿O seguirá la borrachera del asesino que, por fin, puede extenderse en ella hasta el fin de los tiempos? Este asesino se halla en un punto medio entre crápula y borracho (como él mismo dice), se cree incomprendido por todos, y se ríe de todo, está fuera de cualquier moralidad: sólo se debe al vino y a sí mismo. Tengan cuidado con lo que ocultan, porque puede aflorar cuando el vino les hable.

@SaetasdeLuis

335. No este camino

Poema #335

No este camino

Perdóname. Yo fui un intrigante como muchos de esos que se deslizan
furtivamente por las humanas habitaciones de la noche.

Yo calculé la posición de los guardias antes de arriesgarme a acercarme
.                                                                               a las fronteras cerradas.

Conociendo más, pretendí satisfacer menos, a diferencia de
.                                                                             esos que dan testimonio.
Indiferente al cañoneo, al clamor en la maleza y a la burla.

Deja a los sabios y a los santos, pensé, trae un don a toda
.                                                        la Tierra, no meramente al lenguaje.

Yo protejo mi buen nombre para que el lenguaje sea mi medida.

Un bucólico, un lenguaje pueril que transforma lo sublime en cordial.

Y el ritmo o el salmo de maestro de coros cae aparte, únicamente
.                                                                               un cántico permanece.

Mi voz siempre careció de plenitud, me gustaría dar una acción
.                                                                                    de gracias diferente.

Y generosamente, sin la ironía que es la gloria de los esclavos.

Más allá de siete fronteras, bajo la estrella de la mañana.

En el lenguaje del fuego, del agua y de todos los elementos.

Czeslaw Milosz

Poeta polaco nacido en Szetejnie, Lituania, en 1911. Fundó el grupo literario “Zagary” y publicó en 1930 sus primeros volúmenes de poesía. Desde 1932 lideró el movimiento vanguardista y durante la II guerra Mundial participó activamente en la resistencia a la ocupación nazi. Posteriormente viajó a Washington como diplomático, y al romper con su gobierno se exilió en Francia durante la década de los años cincuenta, produciendo varias obras en prosa que le merecieron el “Premio Literario Europeo”. Desde 1961 hasta su muerte, vivió en California donde ocupó la cátedra de Lenguas y Literatura Eslava de la Universidad de Berkeley. En 1977 recibió el título de Doctor Honoris Causa en Letras por la Universidad de Michigan y en 1980 el Premio Nobel de Literatura. Tradujo al polaco obras de Baudelaire, T. S. Eliot, John Milton, Shakespeare, Simone Weil, y Walt Whitman. Falleció en agosto de 2004.

“Mi voz siempre careció de plenitud, me gustaría dar una acción de gracias diferente.”

@LauraAlessR

334. Varados

Poema #334.

Varados.

 

Tras empinado ascenso,

hasta llegar más alto que las nubes

y más arriba aún,

Ícaro e Ícara se precipitan

más rápido de lo previsto,

pero aterrizan suavemente en las dunas,

donde -más empinado aún-

planean el siguiente vuelo.

 

Günter Grass.

Poeta, ensayista y novelista alemán nacido en Dánzig (actualmente Polonia) en el año 1927. Actualmente reside en Berlín y es una de las figuras más importantes de la literatura alemana contemporánea. Obtuvo, en el año 1999, el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias. A los 17 años de edad perteneció a las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial, pero sólo por unos meses, y el escritor afirma que no lo hizo de manera voluntaria.

Otra versión del mito de Ícaro, quien en esta ocasión tiene una compañera en el vuelo, el descenso y la caída; y con quien, en esta ocasión, vuelve a procurar un siguiente vuelo. Como si la unión con esta Ícara le permitiera salvarse de la osada locura de desear el vuelo y le permitiera una y otra vez ascender y caer, aún conociendo la imposibilidad de cada esfuerzo, por la compañía con la que planea cada viaje. Un imposible que hace(n) posible.

@SaetasdeLuis

333. Dedicatoria

Poema #333

Dedicatoria

La literatura nos separó: todo lo que supe de ti
lo aprendí en los libros
y a lo que faltaba,
yo le puse palabras.

Cristina Peri Rossi

Poeta uruguaya. Nació en Montevideo el 12 de noviembre de 1941. Además de poeta es narradora, traductora y ensayista uruguaya. Estudió literatura comparada. Ha efectuado traducciones principalmente de Clarice Lispector. Ha publicado varios libros, entre ellos: “Evohé” 1971, “Diáspora” 1976, “Lingüística general” 1979, “Babel bárbara” 1991, “Aquella noche” 1996, entre otros. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y galardonada con premios literarios, entre los que se encuentra el Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti 2003 y el Premio Loewe 2008.

A lo próximo, lo cercano, le sobra cuerpo y tacto. En la distancia, abunda la palabra y la metáfora.

@LauraAlessR

332. Ruiseñores de nuevo

Poema #332.

Ruiseñores de nuevo.

 

en el gran cielo de la poesía / mejor dicho /

en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos / astros / dioses / mortales /

está cantando el ruiseñor de keats / siempre /

pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de san juan /

a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza

el polvo enamorado de francisco de quevedo y villegas /

el dulce garcilaso arde en los infiernos de john donne /

de césar vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen /
pies que pisan callados como un burrito andino /

baudelaire baja un albatros de su reino celeste /

con el frac del albatros mallarmé va a la fiesta de la nada posible /

suena el violín de verlaine en la fiesta de la nada posible / recuerda

 

que la sangre es posible en medio de la nada /

que girondo liublimará perrinunca lamora / y

girarán los barquitos de tuñón

contra el metal de espanto que obusó a apollinaire /

 

oh lou que desamaste la eternidad de viaje /

el palacio de exceso donde entró la sabiduría de blake /

el paco urondo que forraba en lamé la felicidad

para evitarle fríos de la época /

 

roque dalton que trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba “Revolución”

y veía la Revolución y la Revolución era la sola tierra firme que veía /

y javier heraud que fue a parar tiernísimo a la selva /

y abrió la selva de la boca con su torrente claro /

 

y el padre darío que a los yanquis dijo no /

como sandino dijo no /

y el frente amplio de la poesía y de la guerra les volvió a decir no /

y nicaragua brilla en su ejercicio de amar /

 

martí yendo viniendo por el aire con los muertos queridos

que vio volar como una rosa blanca /

¿no ves a mis compañeros volar por el aire ochenta años después? /

¿estás despierto para que sigamos diciendo no? /

 

¿los muertos se ponen pálidos como magdalena cuando amasaba

sus panes con más lágrimas que harina? / ¿hasta que venga el día? /

¿día en que toda américa latina subirá lentamente? /

¿amorosamente? / ¿navegando como hacen mis planetas del sur? /

 

ahora canta el ruiseñor del griego al fondo de los siglos /

pasa walt whitman con el ruiseñor al hombro cantando en paumanok /

pasa el comandante guevara a hombros del ruiseñor /

pasa el ruiseñor que se alejó de la vida callado como un burrito andino

 

en representación de los que caen por la vida /

pasa la luna de rosados dedos /

pasa safo abrigando al ruiseñor

que canta / canta / canta /

 

Juan Gelman.

Poeta y periodista argentino. Nació en Buenos Aires en 1930 y ha ganado múltiples premios literarios como el Cervantes, en el año 2007 y el Premio Juan Rulfo en el año 2000. Su obra poética es extensa y variada, pero siempre conectada con su vida política y social; desde sus orígenes con el grupo “El pan duro”, que profesaba la idea de que la poesía debía ser un bien de primera necesidad y debía estar vinculada con la actividad política, pasando por una escritura con humor y mucha libertad en el lenguaje, textos sobre el exilio y la dictadura, hasta su poemario del 2011, “Mundar”, en el que continúa con la esperanza de un futuro distinto, política, social y culturalmente.

En el poema plasma una serie de filiaciones, textos clásicos e importantes de conocer para quienes se adentran en la poesía. Algunas de esas referencias ya se pueden encontrar en el blog (como la llama de amor viva o el polvo enamorado, entre otros), y otras seguramente irán apareciendo (aprovecho para invitarlos a colaborar, si lo desean). Además de reconocer algunos de los textos literarios significativos para él, se conecta con aquello que también es importante en su obra: lo político, a través de Roque Dalton. Su uso de las mayúsculas -sólo en la palabra revolución- también nos da una clave sobre lo que quiere resaltar y nos quiere transmitir, sobre lo que cree y es importante para él. Su enumeración habla, pues, de esos poemas que van dejando huella y que se conectan en (y con) nuestra voz de manera sutil -o marcada-, esa influencia que nos enlaza y nos vincula.

@SaetasdeLuis

331. Cuando despierten

Poema #331

Cuando despierten

Trata de guardarlas, poeta,
por más que sean pocas aquellas que se detienen.
Las visiones de tu amor.
Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.
Trata de retenerles, poeta,
cuando despierten en tu mente
en la noche o en el fulgor del mediodía.

Constantino Cavafis

Poeta griego nacido en Alejandría (Egipto) vivió entre 1863 y 1933, es considerado una figura representativa de la poesía moderna. Entre sus poemas destacan: “La ciudad”, “El dios abandona a Antonio”, “Ítaca”, entre otros. Es un poeta de la vejez, como dijera él mismo en 1929, señalando que es necesario el paso del tiempo para que los acontecimientos sean inspiración al ser evocados.

Retener la emoción y el furor: la necesidad. Dejar que madure la palabra. Luego, lo que quede todavía impulsando el golpe en el pecho, será plasmado con quietud en cualquier trozo de papel.

@LauraAlessR

330. Si acaso

Poema #330.

Si acaso.

 

Podía ocurrir.

Tenía que ocurrir.

Ocurrió antes. Después.

Más cerca. Más lejos.

Ocurrió; no a ti.

 

Te salvaste porque fuiste el primero.

Te salvaste porque fuiste el último.

Porque estabas solo. Porque la gente.

Porque a la izquierda. Porque a la derecha.

Porque llovía. Porque había sombra.

Porque hacía sol.

 

Por fortuna había allí un bosque.

Por fortuna no había árboles.

Por fortuna una vía, un gancho, una viga, un freno,

un marco, una curva, un milímetro, un segundo.

Por fortuna una cuchilla nadaba en el agua.

 

Debido a, ya que, y en cambio, a pesar de.

Qué hubiera ocurrido si la mano, el pie,

a un paso, por un pelo,

por casualidad.

 

¿Ah, estás? ¿Directamente de un momento todavía entreabierto?

¿La red tenía un solo punto, y tú a través de ese punto?

No dejo de asombrarme, de quedarme sin habla.

Escucha

cuán rápido me late tu corazón.

 

Wislawa Szymborska.

Nació en 1923 en Polonia y falleció el 1 de febrero de este mismo año. Traductora, ensayista y, por supuesto, poeta. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en el año 1996 por una obra poética que, con ironía y precisión, logró iluminar fragmentos de la realidad humana.

La red de conexiones se extiende invisible sobre nosotros, nos movemos dentro de ella y descubrimos coincidencias, encuentros fortuitos, casualidades. Sorprenden todas las conexiones, todas las (im)posibilidades de cada instante, que suceden, que nos llevan a donde estamos. ¿Qué pasaría si… cualquier otra cosa? Por fortuna, la rueda gira y todo lo que sucede está conectado en una red con infinitos condicionantes y detalles que se suman en cada instante, haciéndolo posible. No dejo de asombrarme, de quedarme sin habla

@SaetasdeLuis

Trazos de la memoria

La fortuna siempre es precisa.