594. Cobardía

Poema #594.

Cobardía.

 

Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!

¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!

¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza

de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul…!

Pasó con su madre. Volvió la cabeza:

¡me clavó muy hondo su mirar azul!

 

Quedé como en éxtasis…

Con febril premura,

«¡Síguela!», gritaron cuerpo y alma al par.

…Pero tuve miedo de amar con locura,

de abrir mis heridas, que suelen sangrar,

¡y no obstante toda mi sed de ternura,

cerrando los ojos, la deje pasar!

 

Amado Nervo.

Poeta y prosista mexicano, considerado parte del movimiento modernista por su estilo y época. Nació en la ciudad de Tepic en 1870, y falleció en Montevideo, Uruguay, en el año 1919. Su poesía tenía, en muchas ocasiones, misticismo y tristeza que parecían matizar su vena modernista.

Vivimos en cobardía, admitámoslo. ¿Vivimos? Con esas ligeras historias que pasan y mueren antes de comenzar, con esos delirios cotidianos que se esfuman como niebla o rocío. Nos tragamos las palabras, y dejamos pasar fragmentos de la vida como pasan nubes por el cielo, aunque no las podamos olvidar.

@SaetasdeLuis

588. [Una querencia tengo por tu acento]

Poema #588.

 

Una querencia tengo por tu acento,

una apetencia por tu compañía

y una dolencia de melancolía

por la ausencia del aire de tu viento.

 

Paciencia necesita mi tormento

urgencia de tu garza galanía,

tu clemencia solar mi helado día,

tu asistencia la herida en que lo cuento.

 

¡Ay, querencia, dolencia y apetencia!:

tus sustanciales besos, mi sustento,

me faltan y me muero sobre mayo.

 

Quiero que vengas, flor, desde tu ausencia,

a serenar la sien del pensamiento

que desahoga en mí su eterno rayo.

 

Miguel Hernández.

Poeta y dramaturgo español, nació en Alicante en el año 1910 y falleció en 1942. Hijo de campesinos, guiado por su amigo Ramón Sijé se inició en la poesía desde los 20 años. Durante la guerra civil militó activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Este poema pertenece a sus sonetos amorosos agrupados en “El rayo que no cesa” .

Un rayo de amor que no cesa, una querencia por el acento, por el viento y por el estímulo de cada sentido que espera al amor ausente. Paciencia para la urgencia que no cesa, y el ritmo del soneto que clama por quien no viene. Así es el amor, quien lo probó lo sabe.

@SaetasdeLuis

575. Todos cuantos te buscan te tientan…

Poema #575

Todos cuantos te buscan te tientan…

Todos cuantos te buscan te tientan.
Y quienes te encuentran te atan
al gesto ya la imagen.

Yo en cambio quiero comprenderte
como te comprende la tierra;
con mi madurar
madura tu reino.

No quiero de ti vanidad alguna
que te demuestre.

Sé que el tiempo
no se llama como tú.

No hagas por mí milagros.
Da la razón a tus leyes
que de generación en generación
se tornan más visibles.

Rainer Maria Rilke

Poeta alemán. (Praga, Austria-Hungría, 4 de diciembre, 1875- Val Mont, Suiza, 29 de diciembre, 1926). Reconocido entre la literatura universal como poeta de lo religioso y lo sagrado. Sus obras más relevantes son: Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo, y en prosa: Cartas a un joven poeta.

Detenerse ante el misterio. Hay encuentros en los que provocar o insistir es apagar el brillo y perder la imagen. La calma y la espera son propicias para (quizás) comprender el misterio de este reino.

@LauraAlessR

572. Del sentido

Poema #572.

Del sentido.

 

Muslo lo que toco, muslo

y pétalo de mujer el día, muslo

lo blanco de lo traslúcido, U

y más U, y más y más U lo último

debajo de lo último, labio

el muslo en su latido

nupcial, y ojo

el muslo de verlo todo, y Hado,

sobre todo Hado de nacer, piedra

de no morir, muslo:

leopardo tembloroso.

 

Gonzalo Rojas.

Nació y murió en Chile (1917-2011), aunque viajó como diplomático, profesor y poeta por varios países. Entre ellos, dio clases en la Universidad Simón Bolívar, de Caracas, en varias universidades chilenas y extranjeras. Fue diplomático en China y Cuba. Obtuvo importantes premios literarios como el Cervantes (2003) y el José Hernández (1998).

En todos los sentidos nos quedamos con lo que prevalece: el temblor. Temblor sentido y sobrenatural, encuentro que quiebra todos los paradigmas, y el muslo de verlo todo. Sentir, sentir y vibrar en el encuentro.

@SaetasdeLuis

571. Fuego mudo

Poema #571

Fuego mudo

A veces el silencio
convoca algarabías
parodias de coraje
espejismos de duende
tangos a contrapelo
desconsoladas rabias
pregones de la muerte
sed y hambre de vos

pero otras veces es
solamente silencio
soledad como un roble
desierto sin oasis
nave desarbolada
tristeza que gotea
alrededor de escombros
fuego mudo

Mario Benedetti

Poeta y novelista uruguayo. Nació el 14 de septiembre de 1920. Integrante de la Generación del 45 . En España obtuvo el VIII Premio Reina Sofía de Poesía y recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante. Entre sus poemarios se encuentran: “Poemas de la oficina” (1956) “A ras de sueño” (1967) “Las soledades de Babel” (1991) “Insomnios y duermevelas” (2002). Fallece el 17 de mayo de 2009.

Entre el amor y el deseo habita el fuego. En ocasiones quema, chispea, llama la atención y hace ruido. Otras veces, solo hace más profundo el vacío, más vasta la noche y revela la sombra de la ausencia de vos.

@LauraAlessR

560. Despertares

Poema #560.

Despertares.

 

Es extraño despertarse a veces en plena noche.

En pleno sueño alguien toca la puerta

y en la extraordinaria ciudad de medianoche

de medio-sueño de medio-recuerdo

las puertas de los zaguanes retumban

con estrépito de calle en calle

 

Quién es ese visitante nocturno de rostro desconocido,

qué viene a buscar, qué espía.

Es un mendigo que pide pan y albergue

es un ladrón, es un pájaro,

es un reflejo de nosotros mismos en el hielo.

Quién vuelve de un abismo de transparencia

e intenta volver a entrar en nosotros.

 

Él se da cuenta que hemos cambiado

que la llave ya no puede abrir la cerradura

de la puerta misteriosa de los cuerpos.

Aunque sólo hayan pasado segundos desde que nos dejó

en el momento inquietante en que se apaga la luz

 

¿Qué sucede entonces?

¿Dónde deambula? ¿Sufre?

¿Es ése el origen de los fantasmas?

¿El origen de los sueños?

¿El nacimiento de los recuerdos?

 

No toques nunca a mi puerta visitante.

No hay sitio en mi casa ni en mi corazón.

Para las antiguas imágenes de mí mismo

tal vez me reconozcas.

Yo no sabría ya reconocerte.

 

Robert Desnos.

Poeta francés nacido en Paris en 1900. Publicó varios escritos en una revista socialista llamada La galería de los jóvenes. En 1919 publicó los primeros poemas en Le fards de argonautes y se reunió con André Breton, Péret, Tzara y Aragon, integrándose en 1920 al grupo surrealista. Mostró sus habilidades literarias jugando con el idioma, y convirtiéndose en un experto de la ”escritura automática” en sus poemas titulados Oasis” yAsilo amigo“. En la segunda guerra mundial se alistó en el ejército francés. Publicó una serie de ensayos contra los nazis que le valieron su reclusión en varios campos de concentración. Falleció ocho días después de ser liberado por el ejército ruso en junio de 1945.

La siempre-cambiante cerradura, la llave que no muta y que busca abrir la misma puerta en el reflejo del recuerdo. Tiempos que cambian, inestables, cambios que notamos y que no notamos, el encuentro de nosotros mismos con nuestro recuerdo que ya no es ajeno. Aunque existe la insistencia en aferrarse, el cambio es natural. ¿Quizás así surgen los fantasmas, los sueños? Nuestras antiguas imágenes, es cierto, todavía son nosotros, aunque no las reconozcamos. Lo dijo Rimbaud, je est un autre, y en la otredad también nos definimos, en ese no-ser en el que nos reflejamos, en esa ausencia presente que, a veces, nos toca la puerta a medianoche y nos recuerda lo que ya no somos y ese punto en el que los tiempos se entrecruzan y, a instantes, nos definimos y desdefinimos.

@SaetasdeLuis

551. Frontera

Poema #551

Frontera

Alcánzame otra vez, embiste
ya la frontera vulnerada, ajena.

inmediatez al ser una pareja
que deja el sudor de su cuerpo
en la atadura del amanecer
sobrevivientes al placer
que te socava el alma

Saeta disparada. Dilo y sé
diáspora y tensión que atrapa
el centro del sentido

El rojo es y la vena palpita.

Edda Armas

Poeta venezolana. Nació en 1955 en Caracas. Estudió Psicología Social. Entre sus poemarios se encuentran: “Contra el aire” (1977), “Rojo circular” (1992), “Sable” (1994), entre otros. Ganó en premio Municipal de Poesía en 1995.

Dos que se encuentran en uno. El cuerpo que halla su doble y su diferencia. Descubrir al otro en el borde. Ser presencia, ser cuerpo y alma, cuando aciertan dos en la frontera.

@LauraAlessR

534. Negativo

Poema #534.

Negativo.

 

En un cielo pardo

una nube más parda todavía

y el negro círculo del sol.

 

A la izquierda, es decir a la derecha,

la blanca rama de un cerezo con sus negras flores.

 

En tu oscuro rostro blancas sombras.

Te sentaste a la mesa

y pusiste en ella tus agrisadas manos.

 

Pareces un espíritu

que intenta invocar a los vivos.

 

(Como aún me cuento entre ellos

debería cobrar presencia y dar unos golpes:

buenas noches, es decir, buenos días,

adiós, mejor dicho, bienvenido.

Y no escatimarle preguntas a ninguna respuesta

si el sujeto es la vida

o, lo que es lo mismo, la tormenta que precede a la calma.)

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por “una poesía que, con precisión irónica, permite que los contextos histórico y biológico salgan a la luz en fragmentos de realidad humana”. Con simpleza, precisión y musicalidad, ha desarrollado temas que conmueven y se relacionan con la condición humana.

La vida al revés. Ver la contrapiel de lo que vemos. Un negativo que nos muestra el contraste absoluto de las cosas y que asumimos como una posibilidad. También a la inversa el mundo tiene sentido, también el negativo es parte de la vida. Hemos de buscar esas otras perspectivas que nos muestra la vida.

@SaetasdeLuis

516. La palabra de la tierra

Poema #516.

La palabra de la tierra.

 

Sujétate

Agárrate como un árbol a la tierra

tenso entre sus raíces

fibra y cuerpo

para lo difícil

los vientos

la precariedad

el beso de lunas

 

Asiéntate con fervor

entre lo duro y lo rocoso

ama eso que te debate

pues te concentra

en el secreto

del íntimo horror

la palabra de la tierra.

 

Hanni Ossott.

Poeta venezolana. Nace el 14 de febrero de 1946 y muere el 31 de diciembre del año 2002. Hija de padres alemanes, se desempeñó como profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Fue esposa de Manuel Caballero. Galardonada con el Premio Nacional de Poesía José Antonio Ramos Sucre (1972) y el Premio Nacional de Poesía otorgado por el CONAC en 1988.

Aferrarse a la tierra, hundir las raíces en ella, resistir las inclemencias del tiempo, asentarse, encontrar en el suelo aquello que es necesario para nuestras palabras, entre lo duro y lo rocoso; encontrar, en aquello que nos aterra, las respuestas que necesitamos, en aquello que no podemos sentir. El secreto que se abre, que se nos revela, que penetramos y nos muestra la revelación.

@SaetasdeLuis

512 [Descansa]

Poema #512.

 

Descansa

alma mía

Déjate seducir por el silencio

Aún no ha cesado

la noche

 

Ana María del Re.

Poeta, traductora y profesora venezolana. Licenciada en Letras y en Francés Superior por la Universidad Central de Venezuela. Realizó una maestría en Literatura hispanoamericana en la Universidad Simón Bolívar, donde fue docente desde 1975 hasta el 2000. Realizó un doctorado en Literatura en La Universidad de La Sorbona (París).

La noche no cesa, sigue la noche todavía. Abres un espacio para el silencio, dejas que seduzca, que abarque, que sea puerto seguro y descanso para el alma. La noche sigue, todavía, y también las almas, continúan.

@SaetasdeLuis