508. [hablemos en blanco]

Poema #508.

 

hablemos en blanco

hablemos perdiendo los signos

 

repitamos el primer y último acto

de ser devueltos

en la cópula mínima

del polvo

en la luz

 

Hanni Ossott.

 

Poeta venezolana. Nace el 14 de febrero de 1946 y muere el 31 de diciembre del año 2002. Hija de padres alemanes, se desempeñó como profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Fue esposa de Manuel Caballero. Galardonada con el Premio Nacional de Poesía José Antonio Ramos Sucre (1972) y el Premio Nacional de Poesía otorgado por el CONAC en 1988.

Volver al origen, a la blancura de la página, al polvo y la luz, a la cópula mínima. Volver, siempre volvemos, pero nunca igual.

@SaetasdeLuis

507. En la vida del más allá

Poema #507

En la vida del más allá

Ella estuvo conmigo por años, ¿o fue un momento? No puedo recordar. Tal vez la amé, tal vez no. Hubo una casa, después no hubo casa. Hubo árboles, pero ninguno permanece. Cuando nadie recuerda, ¿qué resta? Tú, cuyos momentos se han ido, que vagas como humo en la vida del más allá, dime algo, dime cualquier cosa…

Mark Strand

Nace en Canadá, aunque de nacionalidad estadounidense (1934). Es considerado una de las voces esenciales de la poesía contemporánea en lengua inglesa. Ha escrito diez libros de poesía, varios volúmenes de narrativa, ensayo, monografías, crítica de arte y cuentos infantiles, también ha realizado múltiples traducciones. Fue designado Poeta Laureado de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1990 y, entre otros premios, recibió el Premio Pulitzer por su libro “Blizzard of one”. Actualmente da clases en Columbia University.

Recuerdos, piezas de historias, imágenes que hacen único a cada elemento. Entonces, ¿qué resta? Si aquello que los define desaparece han dejado de ser. Es así como ya no habrá árboles, ni casas, ni amor. Al no existir quién los recuerde, quien que los dibuje o los narre, no habrá quien los sueñe.

@LauraAlessR

506. No es

Poema #506.

No es.

 

No es indiferente el lugar donde estamos.

Algunas estrellas se acercan entre sí peligrosamente.

También aquí abajo hay separaciones violentas de amantes

sólo para que el tiempo se acelere

con el latido de su corazón.

 

Las gentes sencillas son las únicas que no buscan la felicidad…

 

Vladimir Holan.

Poeta checo, nacido en Praga (1905-1980). Vivió sus primeros años en el campo, y a partir de los 15 en la capital, donde estudió Leyes y desempeñó varios oficios. La escritura de Mallarmé y, posteriormente, la ocupación Nazi, el pacto de Munich y la guerra influyeron fuertemente en sus versos.

Nada es indiferente. Nuestra mirada, nuestros movimientos, lo que pensamos y hacemos. Todo se entrelaza y, como quien espera a una estrella, escuchamos los latidos del corazón acelerando el tiempo. ¿Buscas la felicidad?

@SaetasdeLuis

505. Erótica

Poema #505

Erótica

Enséñame
cada lugar, cada
dónde

Deja que me pierda.
Abandóname.

El deseo le huye al equilibrio.
Solo gusta de la pérdida.

Sin piedad, amor.

destrúyeme.

Alberto Barrera Tyszka

Poeta y narrador venezolano. Nació en Caracas en 1960. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Fue parte de los grupos Guaire y Tráfico. Ha sido guionista de televisión para varios países de Latinoamérica. Obtuvo el premio Herralde 2006, por su novela “La enfermedad”. Es autor de los poemarios: “Coyote de ventanas” y “Tal vez el frío”.

No existe la entrega a medias. No existe la entrega en equilibrio. No es entrega si estás en el camino. Hay que perderse, salir, vivir en intemperie. El logro del amante es ser destruido.

@LauraAlessR

504. [Como velos negros]

Poema #504.

 

Como velos negros flotaban las nubes.

Abajo el hombre

encorvado torpemente caminaba.

Pesaba un gran silencio sobre su cabeza.

Abría y cerraba los ojos hundidos

y miraba por momentos hacia arriba.

Relámpagos lejanos parecían encandilarlo.

El infinito le hablaba en voz muy baja.

Abandonaba el mundo de afuera.

Huraño, agobiado por las confidencias,

regresaba a su cuarto

iluminado apenas por una luz rojiza.

Su cerebro ardía entre fuegos virtuales.

 

Francisco Pérez Perdomo.

Poeta y crítico literario nacido en Boconó, Venezuela, en el año 1930. Formó parte de los grupos Sardio y El techo de la ballena. Recibió, en 1980, el Premio Nacional de Literatura. Este poema pertenece a “Los ritos secretos”, libro de su madurez publicado en 1981 en el que se entrelazan hechos y ensueños, realidad y fantasía ensimismada.

Más allá que aquí, más en el ensueño que en la realidad; el mismo mundo, el mismo paisaje, arde con llamas distintas para él. Surgen sus palabras y sus versos de los trazos con los que ve su realidad, los relámpagos que lo encandilan, los silencios que le pesan, los fuegos. El poema construye un caminar fuera del tiempo, el recorrido de este hombre encorvado, que no empieza ni termina.

@SaetasdeLuis

503. Mes de mayo

Poema #503

Mes de mayo

Escribo, escribo, escribo
y no conduzco a nada, a nadie.
Las palabras se espantan de mí
como palomas, sordamente crepitan,
arraigan en su terrón oscuro,
se prevalecen con escrúpulo fino
del innegable escándalo:
por sobre la imprecisa escrita sombra
me importa más amarte.

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

Al colocar a contra luz los restos: notas, apuntes, borrones, trazos, se dibujan en la pared formas. Detalladas siluetas de cosas, animales, lugares, recuerdos, personas, entre otros. Cuánto aguarda en las sombras de la escritura, cuánto invade al escritor. Cuánta pasión juega a escondidas entre las letras hasta colocar un punto y vivir.

@LauraAlessR

502. Mar eterno

Poema #502.

Mar eterno.

 

Digamos que no tiene comienzo el mar

Empieza donde lo hallas por vez primera

y te sale al encuentro por todas partes

 

José Emilio Pacheco.

Poeta, novelista, cuentista, ensayista y traductor mexicano. Nació en el año 1939 en Ciudad de México y perteneció a la llamada “generación de los años 50″. Con un estilo conversacional y claro, ganó reconocimiento después de demostrar su habilidad en el manejo de las formas clásicas. Su obra le ha valido importantes galardones como el Premio Nacional de Poesía de su país, el Premio Octavio Paz y el Premio Cervantes.

Somos seres de mar, le pertenecemos a sus aguas que se mueven, como nosotros, siguiendo la marea. Verlo es vernos, y ver en nosotros nuestra historia y la del mundo. Y ahí seguimos, insistiendo, encontrándonos.

@SaetasdeLuis