578. La hoja

Poema #578.

La hoja.

 

Quedará

lo que ella afirma no lo dice

su decir es no decir y no decir y no decir

no infinitamente sino

Tres Veces

tres infinitas veces

En su rostro escribo y es un rostro sin más rasgos

que mi escritura

que ella tornará blancor de mente, jeroglífico

de espuma,

nada

Una hoja tras otra no hacen un árbol

sino un libro un libro tras otro

no hacen un árbol sino una colección

de libros Una colección tras otra hacen

una biblioteca En la biblioteca dicen

que no hay pájaros pero yo los he visto

Lo que no he visto es libros en el bosque

Claro que el bosque mismo puede considerarse un libro etc.

Etcétera es la única palabra que la hoja abomina.

 

Cintio Vitier.

Poeta, narrador, ensayista y crítico cubano. Nació en 1921 y falleció en el año 2009. Estuvo vinculado a la revista Orígenes junto a otros intelectuales cubanos como José Lezama Lima, Eliseo Diego y Fina García Marruz. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país en 1988, el Premio Juan Rulfo en el 2002, y la medalla de la Academia de Ciencias de Cuba, entre otras distinciones.

No cargamos a todas las palabras que usamos de sentido. Decimos sí y no en la misma oración, nos llenamos de muletillas y letras que eeeeeh conectan lo que decimos, que evitan el silencio, que tapan el abismo ante el que deberíamos callar. No siempre hay más que decir, no siempre sabemos que decir, hemos de valorar los silencios dentro del ritmo. ¿Qué hemos hecho con el etcétera? ¿Convertirlo en justificación, excusarnos por limitados? Mejor afirmar la brevedad, que intentar acercar al infinito con el etc., la abominación.

@SaetasdeLuis

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527. La palabra infinito

Poema #527

La palabra infinito

La palabra infinito es infinita,
la palabra misterio es misteriosa.
Ambas son infinitas, misteriosas.
Sílaba a sílaba intentas convocarlas
sin que una luz anuncie su dominio,
una sombra señale a qué distancia de ellas
está la opacidad en que te mueves.
Van a algún punto del resplandor y anidan,
cuando las dejas libres en el aire,
esperando que un ala inexplicable
te lleve hasta su vuelo.

¿Es más que su sabor el gusto de la vida?

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

La vida definida en palabras, pues cómo precisarla. Vivir la vida en palabras, dejar la vida por la palabra. El viaje que te lleva al resplandor, un vuelo inexplicable.

@LauraAlessR

504. [Como velos negros]

Poema #504.

 

Como velos negros flotaban las nubes.

Abajo el hombre

encorvado torpemente caminaba.

Pesaba un gran silencio sobre su cabeza.

Abría y cerraba los ojos hundidos

y miraba por momentos hacia arriba.

Relámpagos lejanos parecían encandilarlo.

El infinito le hablaba en voz muy baja.

Abandonaba el mundo de afuera.

Huraño, agobiado por las confidencias,

regresaba a su cuarto

iluminado apenas por una luz rojiza.

Su cerebro ardía entre fuegos virtuales.

 

Francisco Pérez Perdomo.

Poeta y crítico literario nacido en Boconó, Venezuela, en el año 1930. Formó parte de los grupos Sardio y El techo de la ballena. Recibió, en 1980, el Premio Nacional de Literatura. Este poema pertenece a “Los ritos secretos”, libro de su madurez publicado en 1981 en el que se entrelazan hechos y ensueños, realidad y fantasía ensimismada.

Más allá que aquí, más en el ensueño que en la realidad; el mismo mundo, el mismo paisaje, arde con llamas distintas para él. Surgen sus palabras y sus versos de los trazos con los que ve su realidad, los relámpagos que lo encandilan, los silencios que le pesan, los fuegos. El poema construye un caminar fuera del tiempo, el recorrido de este hombre encorvado, que no empieza ni termina.

@SaetasdeLuis

459. Escribiste…

Poema #459

Escribiste: “Estos muros se hacen transparentes cuando te siento.
Mañana traigo los libros.
Te besa”.
Mi libertad había nacido tras aquellas paredes. El calabozo núm. 3
se extendía como un amanecer. Su día era vasto.
El pobre carcelero se creía libre porque cerraba la reja, pero
a través de ti yo era innumerable.

Rafael Cadenas

Poeta y ensayista venezolano, nace en Barquisimeto, en 1930. Ganó el Premio Nacional de Literatura en 1985. Ha traducido a grandes poetas como: Lawrence, Nijinski, Whitman, Cavafy, entre otros. Entre sus obras se pueden nombrar: “Los cuadernos del destierro” (1960), “Falsas maniobras” (1966), “Intemperie” (1977), “Amante” (1983), “Dichos” (1992), “Gestiones” (1992), entre otros.

Palabras que son un sentimiento, una imagen que cobra vida. De pronto, te encuentras en ese calabozo, recorres las líneas una y otra vez. Recuerdas un libro, una frase. Descubres una luz y te multiplicas.

@LauraAlessR

456. El encuentro

Poema #456.

El encuentro.

 

Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral

ella me exploraba con sus ojos.

y cuando me levanté para marcharme

sus dedos fueron como el tejido

de una servilleta japonesa de papel.

 

Ezra Pound.

Nace en Idaho, Estados Unidos, en el año 1885 y muere en Venecia, Italia, en 1972. Poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense perteneciente a la llamada “Generación perdida” que predicó el rescate de la poesía antigua para ponerla al servicio de una concepción moderna. Vivió un tiempo en París y, luego, en Italia, donde se volvió admirador de Benito Mussolini y del fascismo; lo antes mencionado hizo que se le juzgara por traición tras la guerra, en Estados Unidos. Por intervención de figuras del mundo cultural se le declaró “loco”, salvándolo así de una posible pena de muerte. Luego de doce años internado en el hospital de St. Elizabeth volvió a Italia, donde permaneció hasta su muerte.

Allí, en el instante, el infinito.

@SaetasdeLuis

436. Tus ojos

Poema #436.

Tus ojos.

 

Tus ojos son la patria

del relámpago y de la lágrima,

silencio que habla,

tempestades sin viento,

mar sin olas, pájaros presos,

doradas fieras adormecidas,

topacios impíos como la verdad,

otoño en un claro del bosque

en donde la luz canta en el hombro

de un árbol y son pájaros todas las hojas,

playa que la mañana

encuentra constelada de ojos,

cesta de frutos de fuego,

mentira que alimenta,

espejos de este mundo,

puertas del más allá,

pulsación tranquila del mar a mediodía,

absoluto que parpadea, páramo.

 

Octavio Paz.

Poeta y ensayista mexicano (1914-1998). En 1943 recibió la beca Guggenheim. Trabajó como diplomático mexicano en países como Francia, India y Japón, que tuvieron importante influencia en su obra. En 1990 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Es considerado uno de los más importantes escritores del siglo XX. Entre sus libros de ensayo destacan “El laberinto de la soledad”, “El arco y la lira” y “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe”, entre otros.

Ya lo hemos escuchado, quizás hasta lo hemos deseado, vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Tus ojos que son patria del relámpago y de la lágrima. El encuentro, la mirada, produce la ennumeración y la contradicción que desarrolla el poeta. En el instante se condensa el infinito, un absoluto que parpadea.

@SaetasdeLuis

432. El lugar del crimen

Poema #432.

El lugar del crimen.

 

Más allá de la sombra

te delatan tus ojos,

y te adivino tersa,

como un mapa extendido

de asombro y de deseo.

Date por muerta

amor,

es un atraco.

Tus labios o la vida.

 

Luis García Montero.

 

Poeta y ensayista granadino, nacido en 1958. Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1994 y, entre otros, el Premio Loewe y el Premio Adonais. Es considerado una de las voces más significativas de la poesía española contemporánea.

Un fragmento del infinito que extraemos como un mapa extendido, un fragmento del enigma que se nos concede, una secuencia de palabras que nos delatan como los rufianes que somos: tus labios o la vida.

@SaetasdeLuis