305. Ah, mi país

Poema #305

Ah, mi país

Ah, mi país, qué pródigo con tus muertos
y qué rencor con quienes viven
Ah, mi país, cómo regalas coronas fúnebres
a los hundidos en las sombra
y en cambio tantas estrellas mezquinas
a quienes respiran todavía sobre tierra
Si tienes un lirio y un clavel
ponlos frente a los ojos
de quienes ven la luz mostrar su fuente
y pueden sorbo a sorbo probar el agua
de la gracia del mundo y sus germinaciones.
Ah, mi país, con nosotros abstente
de graves elegías por el amor que regalamos
sin causa de gloria y sin fin ni esperanzas
de vana inmortalidad
Guárdate tus halagos y danos una señas
de que los latidos que nos animan
no son piedras de estatua.

Víctor Valera Mora

Poeta y sociólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela. Nació en Valera en el año 1935 y murió en Caracas en 1984. Fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont. En su obra poética hay textos políticos, amorosos, en su mayoría contestatarios, revolucionarios. Fue preso político del gobierno de Marcos Pérez Jiménez entre los años 1953 y 1958. En el año 1980 ganó el Premio CONAC de poesía.

Perspectivas. Todo depende del modo de mirar, del lugar que situamos nuestra razón y convicción. Mi país, ese que recuerda, acostumbrado a rendir homenaje y a vivir del pasado. Hoy, los ánimos se despiertan y todo es una movilización. Ya no más elegías para los que aún seguimos de pie, necesitamos demostrar(nos) “que los latidos que nos animan no son piedras de estatua.”

@LauraAlessR

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175. Vuelvo a la noche

Poema #175

Vuelvo a la noche

De pronto vuelvo
a la noche
con mis zapatos de agua.

Me desnudo
en el lento
ejercicio de mis manos
y busco
solamente
un objeto mío,
un pequeño barco,
un cometa,
un circo de inventadas cosas,
figuras cotidianas,
tuyas y mías,
que amo.

Pero sé
que de pronto
me vuelvo inaccesible
y vuelvo a ser silencio
y llama oscura,
donde mi barco
se escapa de tu orilla.

Mía Gallegos

Poeta costarricense. Nació en San José en 1953. A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro “Golpe de Albas”, luego el premio Alfonsina Storni  en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Sus poemas han sido traducidos al inglés e incluidos en antologías de poesía latinoamericana. Autora de “Los reductos del sol” 1985, “El claustro elegido” 1989 y “Los sueños y los días” 1995.

Vuelvo. Nos asociamos a los objetos, ellos narran incesantemente aspectos, características y detalles de lo que somos. Incontables veces nos perdemos, otras tantas uno se desconoce a sí mismo. Recuerdo cajas viejas llenas de pasado, objetos innecesarios que se empolvan constantemente. Allí en esas cajas, de pronto, uno se reconoce y sonríe como si se coincidiera inesperadamente con un viejo amigo. Porque el tiempo elabora sus cambios constantemente, manteniendo viva la esencia de cada persona.  Y aunque busco esos objetos que dan cuenta de nosotros,  es quizás allí, en una desolada caja llena de polvo que “me vuelvo inaccesible / y vuelvo a ser silencio / y llama oscura, / donde mi barco / se escapa de tu orilla.”

 @LauraAlessR