Transformación

Poema selecto.

 Transformación.

 

En la gran entrada a la ciudad

cuando el sol está bajo.

El tráfico se hace denso, repta.

Es un pesado dragón reluciente.

Soy una de las escamas del dragón.

De pronto está el sol rojo

frente al parabrisas

e inunda el carro.

¡Estoy iluminado

y una escritura se hace visible

dentro de mí,

palabras con tinta invisible

que aparecen

cuando el papel se acerca al fuego!

Sé que debo ir lejos,

atravesar la ciudad y luego

más allá, hasta que sea hora de ir

a caminar largamente por el bosque.

A seguir las huellas del tejón.

Se oscurece, se dificulta la visión.

Allí, en el musgo, hay piedras.

Una de esas piedras es valiosa.

Ella puede transformarlo todo,

puede hacer brillar la oscuridad.

Es un interruptor para todo el país.

Todo depende de ella.

Verla, tocarla…

 

Juan Luis Mamen Llumás.

 

Escritor argentino (1901-1986). Nació en Buenos Aires pero, por diversos motivos, eminentemente políticos, tuvo que mudarse a Lisboa, donde permaneció hasta su muerte. Sus poemas tratan sobre las profundidades del ser humanos y descubren en ellas transformaciones y sutilezas fantásticas. Entre sus libros de poemas resaltan Abecedario de la tormenta y Todos los discursos hablan del silencio.

Encontrar en lo más cotidiano para nuestra vida urbana un vuelco, una seña fantástica que nos hace, repentinamente, volver a cuestionar nuestra forma de existir, nuestra memoria, nuestras imágenes, nuestros mismos sentidos. ¿Qué es real y qué no? ¿Cuánto de lo que vemos existe, y cuánto no es más que un juego de nuestra imaginación? Una fantasía abriéndonos los brazos.

@Trazosdelamemoria

576. Signos en el polvo

Poema #576.

Signos en el polvo.

 

Como el dedo que pasa

sobre la superficie polvorienta

del mueble abandonado y deja un surco

brillante que acentúa la tristeza

de lo que ya está al margen de la vida,

de lo que sigue vivo y ya no puede

participar de nuevo, ni aun con esa

pasiva y tan sencilla

manera de estar limpio allí, dispuesto

a servir para algo; como el dedo

que traza un vago signo, ajeno a todo

significado, sólo

llevado por la inercia del impulso

gratuito y que deja

constancia así en el polvo de un inútil

acto de voluntad, así, con esa

dejadez, inconsciencia casi, siento

que alguien me pasa por la vida, alguien

que, mientras piensa en otra cosa, traza

conmigo un surco, se entretiene

en dibujar un signo incomprensible

que el tiempo borrará calladamente,

que recuperará de nuevo el polvo

aún antes de que pueda interpretarse

su cifrado sentido, si es que tuvo

sentido, si es que tuvo

razón de ser tan pasajera huella.

 

Rafael Guillén.

 

Poeta español (Granada, 1933). Ha dedicado su vida a la actividad literaria, destacándose en el campo de la narrativa, el ensayo y, especialmente, en la poesía. Pertenece a la Generación del 50. Ha dirigido importantes publicaciones y su obra literaria se encuentra traducida a numerosos idiomas. Ha colaborado en Andalucía con recuperar la cultura poética. Ha publicado más de veinte libros obteniendo numerosos premios entre los que se destacan: Premio Países Hispánicos, II Premio Internacional del Círculo de escritores Iberoamericanos, entre otros.

Como el ritmo del poema, la vida nos muestra sus idas y venidas, sus discursos célebres y su olvido en el polvo. Nos lleva a darnos cuenta que somos un vago trazo, y es así, como caminando entre tanto recuerdo, cambiamos nuestra perspectiva; lucimos más pequeños y más humanos. Entonces es tiempo de que [hablemos en blanco], como nos contó Hanni.

@cbonilla20

Vacaciones

Vacaciones.

Estimados lectores, queremos informarles que nos hemos tomado unas vacaciones que durarán hasta el 01 de enero del 2013. Queremos aprovechar esta publicación para agradecerles a quienes nos leen constantemente, a quienes comentan, comparten y a quienes han cooperado con publicaciones. Gracias a todos ustedes estos Trazos de la memoria tienen forma y sentido, cobran cuerpo desde la niebla y nos motivan a seguir publicando para todos ustedes que han venido siguiendo al blog desde hace más de 388 días.

Agradecemos su comprensión, y los invitamos a (re)leer publicaciones antiguas durante estos días, que de aquí al año entrante quedan muy pocos días. Estaremos atentos igual a sus comentarios. Les deseamos unas felices fiestas, y un extraordinario año nuevo lleno de poesía y experiencias, entre otras muchas cosas.

Nos seguimos leyendo,

@LauraAlessR

@SaetasdeLuis

240. Los perros románticos

Poema #240.

Los perros románticos.

 

En aquel tiempo yo tenía 20 años

y estaba loco.

Había perdido un país

pero había ganado un sueño.

Y si tenía ese sueño

lo demás no importaba.

Ni trabajar, ni rezar,

ni estudiar en la madrugada

junto a los perros románticos.

Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.

Una habitación de madera,

en penumbras,

en uno de los pulmones del trópico.

Y a veces me volvía dentro de mí

y visitaba el sueño: estatua eternizada

en pensamientos líquidos,

un gusano blanco retorciéndose

en el amor.

Un amor desbocado.

Un sueño dentro de otro sueño.

Y la pesadilla me decía: crecerás.

Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto

y olvidarás.

Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.

Estoy aquí, dije, con los perros románticos

y aquí me voy a quedar.

 

Roberto Bolaño.

 

Roberto Bolaño, novelista y poeta, nació en Chile en 1953, emigró a Mexico con su familia en 1968 y volvió a Chile en 1973 para apoyar el régimen de Salvador Allende, siendo arrestado luego del golpe de estado de Augusto Pinochet. Además de Chile y México, vivió en El Salvador, Francia y Barcelona, donde murió en 2003. Autor de “Los perros románticos” (poesía) y de las novelas “Los detectives salvajes” y “2666”, esta última publicada luego de su muerte. Es considerado uno de los escritores contemporáneos más importantes de Latinoamérica.

Temas recurrentes en la obra de Bolaño son la situación política de Chile en 1973 y, uno más personal: los sueños, el impresionante mundo de los sueños; ambos encontrados en este poema. Bolaño hurga en su mente para plasmar en estas líneas recuerdos, añoranzas, sueños y pesadillas. Ahogados en una sensación de perdición y locura recorremos el mundo tratando de ver algo valioso en él, muchas veces sin tener éxito, pero en el fondo sabemos que vale la pena quedarse y esperar, esperar junto a los perros románticos el gran momento que está por llegar.

@jorgejromero_

(contribución)

238. El alba

Poema #238.

El alba.

 

El alba

nada más que una aurora

para la aparición de esas dunas

mal estibadas que una retina vaga

hace avanzar a mi pesar

espacio de vuelo de las ultimas parábolas

esbozado en las fiebres de los soles estrechados

 

es surge de entre los ensueños que me conmueven aquí

el follaje y su escrito

en adorno que se extenúa

retención de pájaros

sobre los muros del delirio

regiones muertas de otroras periferias

 

nada más que una aurora

extensión de mi mismo al azar de las nubes

en el paroxismo de la noche negada

acoge incluso aquella en que me libero

mis pálidas falanges para medir mi huella

han capturado los lugares que de día

el cuerpo alucina

 

Mostafa Nissabouri.

traducido del francés por Fayçal A. Bentahar

 

Mostafa Nissabouri, nacido en 1943, en Casablanca (Marruecos), es uno de los autores más representativos de la poesía marroquí en lengua francesa. Sus libros de poesía, que pasan por ser autenticas visiones del verbo en su exploración del espacio y los tiempos concentrados que permite, lindan entre la reflexión filosófica y el éxtasis espiritual, en ese purgatorio intermedio en el que el dolor y el sufrimiento maduran su reconversión en plenitud mientras atraviesan el espacio abierto y enigmático de lo real. Ha publicado Plus haute mémoire (Memoria más elevada), en 1968, La Mille et Deuxième Nuit (La Mil y Segunda noche), en 1975. En 1999 aparece el libro Approche du désertique / Aube (Aproximación de lo desértico / Alba), del cual ha sido extraido este poema. No había sido traducido al español, por lo cual este poema es inédito en esta lengua. Una traducción de la obra integral de este poeta está en curso por el autor de estas líneas.

Cabe apuntar que Marruecos, debido a su historia, tanto ancestral como reciente, ha sido espacio de confluencia de cuatro culturas: la occidental: la más reciente, de la mano de Francia y España, a través del colonialismo que cubrió parte del proceso de modernización y de laicización de las estructuras políticas del país; la arabo-musulmana: venida del Oriente Medio, y que ha legado un importante bagaje cultural y espiritual; la bereber: autóctona e históricamente la que más ha perdurado e influenciado la población, y cuyas raíces se pierden en tiempos del Imperio romano; y finalmente, en proporción reducida aunque no menos significativa, la judía: también autóctona y/o venida, a su vez, del Este. No es, pues, extraño que los poetas marroquíes escriban en distintas lenguas, lo que denota la riqueza cultural del país, encrucijada de culturas.

Los escritos de Nissabouri han sido publicados principalmente por las revistas Souffles e Integral, dos revistas que contribuyeron a crear un espacio cultural propicio al renovamiento de la literatura del Marruecos contemporáneo. La primera, fundada en 1966 por los poetas francófonos Mostafa Nissabouri y Abdellatif Laâbi, Souffles fue una revista cultural y literaria que desde sus inicios tuvo una clara vocación política y que en los últimos años de su existencia llegó a convertirse en uno de los principales medios de expresión de dos organizaciones –Ilal Aman y 23 Mars– ligadas al emergente movimiento marxista-leninista marroquí de la época, que desempeñaron un importante papel en las artes plásticas. Si bien surgió con la intención de renovar la literatura marroquí, desde un principio se interesó por otras manifestaciones artísticas como la pintura, el teatro o el cine.

El objetivo fundamental de Souffles era contribuir a modernizar la cultura y la identidad nacional marroquí. Sus fundadores fueron jóvenes intelectuales procedentes, en la mayor parte de los casos, de familias acomodadas que habían sido educados para dirigir el nuevo Marruecos. Estos jóvenes consideraban que la conservación, difusión y promoción del arte y la cultura era un elemento fundamental en el proyecto de construcción del Marruecos moderno. Un proyecto que no podía basarse sólo en el arabismo (pues eso suponía ignorar el legado tanto de la cultura bereber como judía) y que debía servir para que el pueblo marroquí se liberara de una vez por todas de la herencia colonial que había empobrecido enormemente la riqueza y pluralidad cultural y patrimonial de este país norteafricano. A juicio de los responsables de Souffles había que reformar integralmente la enseñanza artística y literaria (que contribuía a reforzar la visión colonialista, marginando, por ejemplo, el arte caligráfico árabe en beneficio de la escultura y la pintura de carácter figurativo) y poner en marcha políticas públicas que ayudaran a combatir el proceso de aculturación que estaba sufriendo la sociedad marroquí.

Hoy, pese a que los desafíos son numerosos y arduos, cabe la esperanza, la lucha y un horizonte. Cabe, pues, imaginar el alba.

@enbleuadorable

(contribución)

147. Paréntesis en zoología para represar a la palabra “Amor”

Poema #147

Paréntesis en zoología para represar a la palabra “Amor”

Por la jirafa,

que aspira a morder la luna;

por la cebra,

que al nacer se revolcó en un banco

recién pintado;

por el asno,

que se robó la flauta de Bartolo

y que piensa –como todo el mundo-

que la grama es verde y que la luna

es oro;

por el galápago,

que heredó el peto de Amadís de Gaula

y que afirma, con risa subcutánea,

que su concha de anacrónica Edad Media

fue modelo en las fraguas de la Muerte

para el tanque blindado de esta guerra;

por el ratón,

que anda siempre temiéndole al estoque

de Hamlet;

por el mono,

que ahora sí tiene miedo de ser hombre;

por la mariposa,

cromática reducción del aeroplano;

por el loro,

dictáfono de chicos y grandes de la casa…

Y por todos los que a tiempo no acudieron

al refugio del Arca, y no sintieron

el bronce de las voces patriarcales,

Alicia –Sherezada, Blanca Nieve-

Alicia, mirlo blanco, yo te quiero!

(Del corazón del pez saltó Esmeralda)

y Aquiles del talón del oso blanco,

Penélope a la tela de una araña

y el gordo Tartarín a Rocinante).

Alicia: Jezabel, Martha, María.

Alicia: fuente limpia, rama nueva.

Alicia, uva del tiempo, corza mía.

Alicia,  mirlo blanco, yo te quiero!

Luis Pastori.

El poeta y economista venezolano Luis Pastori, nació el 25 de agosto de 1921, en La Victoria, conocida como la “Ciudad de la Juventud”, ubicada en el estado Aragua. En el Banco Central de Venezuela, llegó a ser Vicepresidente de la institución. Fue directivo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG). Es individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua. Premio Nacional de Literatura en 1963. Es conocido por ser coautor del Himno Universitario de la UCV. Este poema pertenece al País del Humo editado en 1948.

Paréntesis en zoología para represar la palabra amor es un poema antológico de Pastori, traslada la fábula a la poesía y la relaciona con la mitología. Rompe con los esquemas clásicos que hasta ese momento presentaba la poesía castellana. En el poema muestra ese agradable, eufónico y libre fluir de la emoción poética.

Armaray Mijares

(Contribución)

La vejez

Poema selecto.

La vejez.

 

¿Acaso puedo sacudir esta historia arrugada con olor a polvo?

Peinando los hilos que la bordean recuerdo tardes de naftalina,

lámparas barrocas con bombillos en forma de vela, y la sala que gira

alrededor de los muebles que no cambian, que no se mueven.

 

¿Es el delirio de esta alfombra multicolor el que matiza mis sueños?

Estoy atrapado, de alguna forma, en este cuarto que da vueltas

Ventanas en todos lados, pero ninguna puerta. El espacio sacude

olores de antigüedad y una nube gris que me cierra los párpados.

 

Toso. Recuerdo. Sueño. Toso delirios de otros tiempos que se escabullen.

Sobre la alfombra, con los brazos y las piernas estirados, veo una luz que me ronda.

Es el tiempo: el ensueño envuelve mis recuerdos, y no es más que un sudario.

 

Juan Luis Mamen Llumás.

 

Especialmente reconocido por sus cuentos y novelas, pero también un notable poeta, Juan Luis Mamen Llumás nace en Argentina, en 1901 y muere en Lisboa, en 1986. Colaboró durante toda su vida en múltiples revistas en todo el continente latinoamericano, y publicó una veintena de libros en ediciones de poco tiraje que no se consiguen con facilidad. Ha sido antologado en algunas ediciones de literatura argentina, especialmente señalando sus relaciones con otros escritores como Jorge Luis Borges y Gonzalo Rojas.

Este poema, que a primera vista nos parece algo vetusto, algo cansado, algo desbordado, fue escrito cuando el poeta contaba con veinte años. Cuenta la anécdota que fue escrito para su abuelo, quien estaba cerca de la muerte, y en quien veía claramente la forma de la vejez, como justificación vital para hablar de un tiempo que no es más que una construcción en la que estamos atrapados: un reloj de arena que nos aplasta.

@Trazosdelamemoria