583. Erótico

Poema #583

Erótico

Tú la avispa y yo la rosa;
tú el mar, yo la escollera;
en la creciente radiosa
tú el Fénix, yo la hoguera.
Tú el Narciso y yo la fuente,
en mis ojos tú brillando;
tú el río y yo el puente;
yo la onda en mí nadando.
Y tú el sol y la sal
y en los labios el caudal
del rumor meciendo el juego.
Yo el pájaro y el cielo
azul cruzando su vuelo,
como el alma atiza el fuego.

Marguerite Yourcenar

Poeta, novelista e historiadora belga de origen francés nacida en Bruselas en 1903. Huérfana de madre desde su nacimiento, fue educada por su padre quien fomentó en ella el interés por la literatura. Publicó la primera colección de poemas en 1921 bajo el título “El jardín de las quimeras” y una segunda colección en 1922 denominada “Los dioses no han muerto”. Fue reconocida mundialmente por la publicación de la novela “Las memorias de Adriano” en 1951. Falleció en diciembre de 1987.

Una maravillosa sencillez y sensibilidad para hablar de lo erótico. Un paseo de imágenes elementales, dónde el agua el fuego danzan para cumplir su misión: favorecer y acompañar a los amantes. Dos fuerzas elementales que incitan a salirse del camino.

@LauraAlessR

570. Las nubes

Poema #570.

Las nubes.

 

Inútilmente interrogas.

Tus ojos miran al cielo.

Buscas detrás de las nubes,

huellas que se llevó el viento.

 

Buscas las manos calientes,

los rostros de los que fueron,

el círculo donde yerran

tocando sus instrumentos.

 

Nubes que eran ritmo, canto

sin final y sin comienzo,

campanas de espumas pálidas

volteando su secreto,

 

palmas de mármol, criaturas

girando al compás del tiempo,

imitándole la vida

su perpetuo movimiento.

 

Inútilmente interrogas

desde tus párpados ciegos.

¿Qué haces mirando a las nubes,

José Hierro?

 

José Hierro.

Poeta español nacido en 1922 y fallecido en 2002. Su obra toca muchos temas sociales relacionados con la guerra, desde su experiencia. Durante la guerra civil se dedicó a actividades clandestinas que lo llevaron a prisión en 1939. En 1942 fue liberado, y se dedicó a diversos oficios hasta asentarse en Madrid y dedicarse a la escritura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1953, el Premio Adonais en 1947 y el Premio Cervantes en 1999, entre muchos otros.

Interrogar al viento y al cielo, a lo efímero. Preguntarle a la incertidumbre qué hay de cierto, qué dudas se resuelven y cuáles se mantienen, hasta cuándo las palabras y cómo los silencios. Universalizar el instante de mirar las nubes,  lo inútil que cobra sentido al verlo plasmado, y entendemos su necesidad imperante. ¿Qué nos dicen hoy las nubes?

@SaetasdeLuis

534. Negativo

Poema #534.

Negativo.

 

En un cielo pardo

una nube más parda todavía

y el negro círculo del sol.

 

A la izquierda, es decir a la derecha,

la blanca rama de un cerezo con sus negras flores.

 

En tu oscuro rostro blancas sombras.

Te sentaste a la mesa

y pusiste en ella tus agrisadas manos.

 

Pareces un espíritu

que intenta invocar a los vivos.

 

(Como aún me cuento entre ellos

debería cobrar presencia y dar unos golpes:

buenas noches, es decir, buenos días,

adiós, mejor dicho, bienvenido.

Y no escatimarle preguntas a ninguna respuesta

si el sujeto es la vida

o, lo que es lo mismo, la tormenta que precede a la calma.)

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por “una poesía que, con precisión irónica, permite que los contextos histórico y biológico salgan a la luz en fragmentos de realidad humana”. Con simpleza, precisión y musicalidad, ha desarrollado temas que conmueven y se relacionan con la condición humana.

La vida al revés. Ver la contrapiel de lo que vemos. Un negativo que nos muestra el contraste absoluto de las cosas y que asumimos como una posibilidad. También a la inversa el mundo tiene sentido, también el negativo es parte de la vida. Hemos de buscar esas otras perspectivas que nos muestra la vida.

@SaetasdeLuis

520. De la voz de los ángeles

Poema #520.

De la voz de los Ángeles.

 

A Rilke

A Patricia Guzmán

 

Si la voz de los Ángeles

nos sirviera para escuchar

de nuestro descalabro

 

Pero no, no escuchamos

 

Sólo de cuando en vez, una tenua voz

un aviso, una premonición

que escapa y llega.

 

Y los Ángeles son voces

avisos

pero estamos de vuelta a ellos

como si pertenecieran a otro espacio

transparentes

poco locuaces

se alimentan de sí mismos

Como Dios o el Ser

 

Ellos no llevan el sino trágico de los santos

Ellos no llevan la muerte del Señor.

 

Hanni Ossott.

 

Poeta y ensayista venezolana, nace en 1946 y fallece en el año 2002. Fue profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Recibió en el año 1972 el Premio José Antonio Ramos Sucre, y en el año 1988 el Premio CONAC de Poesía. Este poema pertenece a su libro El circo roto, publicado en el año 1993.

Los ángeles, sus voces que se nos escapan, sus señales que usualmente no captamos, que no nos alcanzan a tiempo. No las escuchamos, pero suponemos que están allí, queremos pensar que las percibimos en otras ocasiones, que nos guardan. Pertenecen a otro plano, su voz lo trasciende para llegar a nosotros, pero no nos ven sino desde esa distancia, sin comprender la pasión, la vida humana, tantas otras cosas. Se alimentan de sí mismos, como Dios o el Ser.

@SaetasdeLuis

484. Tormenta

Poema #484.

Tormenta.

 

De pronto, el caminante encuentra aquí el viejo,

enorme roble, como un alce petrificado con su interminable

cornamenta, frente a la fortaleza verdinegra del mar de

septiembre.

 

Tormenta nórdica. Es el tiempo en que

los racimos de serbas maduran. Despierto en la oscuridad,

oigo a las constelaciones piafar en sus establos, en las alturas,

sobre los árboles.

 

Tomas Tranströmer.

 

Poeta, psicólogo y traductor sueco. Su obra ha sido traducida a más de 50 lenguas y ha tenido una profunda influencia en su país y en el mundo. Nació en Estocolmo en 1931 y ha recibido múltiples premios por su trayectoria, entre los que están el Bonnier, Neustadt, Petrach, y el Premio Nobel de Literatura en el año 2011 “porque a través de imágenes condensadas y translúcidas nos permite el acceso a la realidad”. Este poema pertenece a su libro de 1954, “17 poemas”.

Despertar y caer en consciencia de la vida más allá de la vida, de la realidad que sucede un poco más allá de lo perceptible. Escuchar a la tormenta, a la oscuridad, a las constelaciones.

@SaetasdeLuis

483. Buscamos la palabra

Poema #483

Buscamos la palabra

.

Buscamos la palabra como se busca un ángel

pero tras la puerta se erige el vacío  que conduce a otra puerta

.

Vamos de puerta en puerta con la sed de otro mundo

como si la eternidad fuera fanal en la niebla

.

Echamos los dados a los dioses y los dioses se esconden

.

Por donde pasamos sólo vuela un enjambre de abejas

.  aferradas a su canción pagana

.

Buscamos la poesía como se busca el cuerpo

 .  de la amante en las sombras

y la encontramos en el cuerpo de la amante en las sombras.

.

Gustavo Pereira

.

Poeta, ensayista y crítico literario venezolano. Nació en Margarita en 1940. Fue miembro del grupo “Símbolo”. Ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos: el Premio Municipal de Poesía de Caracas (1988), el Premio de la XII Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre (1997) y el Premio Nacional de Literatura de Venezuela (2000). En 2008, el Festival Mundial de Poesía (5ªedición) fue dedicado a Gustavo Pereira. Ya tenemos varios poemas de él publicados en Trazos de la memoria.

Buscamos la palabra entre el cielo y la tierra, entre las diversas posibilidades que ella nos brinda. La poesía la buscamos con pasión entre las sombras. Ella aguarda en el cuerpo, en el misterio que (a veces) hacemos nuestro.

@LauraAlessR

467. No era yo de esta tierra

Poema #467

No era yo de esta tierra

no era mío su cielo
ese espejo hundido en sí mismo
.                                                      que aguarda el instante de
.                                                      romperse

ni me pertenecía su deseo
.      hora insepulta                      arcilla doliente
con su gramática de soles

ni tampoco su ley
que decreta precipicios bajo el sueño

 

no
yo llegué aquí
el día que empecé a pronunciar mi cuerpo

Adalber Salas

Poeta venezolano. Nació en Caracas en 1987. Ganador del II Premio Nacional Universitario de Literatura, mención Poesía, con el poemario: “La arena, el vidrio: ascenso en tres movimientos”. Textos suyos han sido publicados en Papel Literario.

Pronunciar el cuerpo. Darle forma “al tacto de las manos, a la luz llenándote los ojos”. Dotar de cuerpo a lo que recogen los sentidos. Y reconocer, el cuerpo en sí mismo. Él nos da un lugar en esta tierra, nos da un puerto, un lugar. Que sea nuestra la llama, el cielo y el deseo para pronunciar el cuerpo, mientras el tiempo lo permita.

@LauraAlessR