532. [De fijo nadie sabía sus orígenes]

Poema #532.

 

De fijo nadie sabía sus orígenes.

Era un ser crepuscular,

remoto.

Absuelta de toda edad

y vueltos los ojos al pasado,

cruzó y desapareció por estas calles solas

como caída de otros mundos.

Era una errancia sin nombre

y sin destino que trajinaba

hasta el fin sus propios pasos.

¿Un signo mitológico?

Secretos hilos que nadie jamás

hubiese podido destejer

acaso la movían por la tierra,

ausente, huraña, abstraída

de su voluntad, ensimismada

en el rumor de otras memorias.

Ser irreal solapado en las penumbras.

¿Rara ave de invierno?

Figuración sombría del azar que pasaba rotando

como una rueda sobre sí misma

y rozaba apenas los bordes de la vida.

 

Francisco Pérez Perdomo.

Poeta y crítico literario nacido en Boconó, Venezuela, en el año 1930. Formó parte de los grupos Sardio y El techo de la ballena. Recibió, en 1980, el Premio Nacional de Literatura. Este poema pertenece a “Los ritos secretos”, libro de su madurez publicado en 1981 en el que se entrelazan hechos y ensueños, realidad y fantasía ensimismada.

El laberinto de los orígenes, los infinitos hilos que nos conectan con los demás, con otros tiempos, con otras opciones. La infinidad de las posibilidades reducida a una en cada instante; signados por la mitología, la historia y el tiempo buscamos avanzar sin tener muy claro hacia dónde.

@SaetasdeLuis

397. Vitral de mujer sola

Poema #397

Vitral de mujer sola

Se sabe de una mujer que está sola
porque camina como una mujer que está sola
Se sabe que no espera a nadie
porque camina como una mujer que no espera a nadie
Esto es
se mueve irregularmente y de vez en cuando se mira los zapatos
Se sabe de las mujeres que están solas
cuando tocan un botón por largo tiempo
Las mujeres solas no inspiran piedad
ni dan miedo
si alguien se cruza con ellas en mitad de la vereda
se aparta por miedo a ser contagiado
Las mujeres solas miran el paisaje
y se diría que son amantes
de las aceras/ de los entresuelos/ de las alcantarillas/ del subsuelo
de los subterfugios
Las mujeres solas están sobre la tierra al igual que sobre los árboles
les da igual porque para ellas es lo mismo
Las mujeres solas recitan parlamentos
estoy sola
y esto quiere decir que está con ella
para no decir que está con nadie
tanto se considera una mujer sola
Las mujeres solas hacen el amor amorosamente
algo les duele
y luego todo es más bien triste o colérico o simplemente amor
Estas mujeres se alumbran con linternas
van al detalle
saben donde se encuentra cada cosa
porque temen seguir perdiendo
y ya han perdido o ganado demasiado
Ellas no lo saben
porque van del llanto a la alegría
y a veces piensan en la muerte
También planean un largo viaje e imaginan encuentros posibles
Administran el dinero
compran legumbres
trabajan de 8 a 8
Si tienen hijos hacen de madres
son tiernas y delicadas
aunque muchas veces se alteren
un pensamiento recurrente es
ya no puedo ni un minuto más
Las mujeres solas tienen infinidad de miedos
terrores francamente nocturnos
los sueños de tales mujeres son
terremotos catástrofes sociales
Una mujer sola reconoce a otra mujer sola de forma inmediata
llevan el mismo cuello airado
lo cual no quiere decir que no quieran a nadie más que a sí mismas
esto es completamente falso
Lo cierto es que la casa de una mujer sola
está abierta a su antojo
Una mujer sola
no puede curar su soledad
porque nada está enfermo
se remedia lo curable
una gripe o un dolor de estómago
La mujer que piense que su soledad es curable
no es una mujer sola
es un estado transitivo entre dos soledades
infinitamente más peligrosas
Una mujer sola es una mujer acompañada
aunque de este hecho no se percate más que el zapato
al que mira con detenimiento
o el botón
que parece representar algo verdaderamente importante
como de hecho lo es
como los árboles o el cielo
sólo que el privilegio que deriva de semejante atención
es más bien propio de las almas temperadas al siguiente fuego:
id contigo
para estar con vosotros.

Yolanda Pantin

Poeta Venezolana. Nace en Caracas en 1954. Estudió Letras en la Universidad Católica Andrés Bello. Vinculada al grupo de poetas mujeres reunidas bajo la denominación de «Generación del 78», sus inicios literarios la señalan como destacado componente del grupo poético «Tráfico». Fue miembro del consejo rector del Fondo Editorial Pequeña Venecia y de la Editorial Luna Nueva de la Universidad Metropolitana de Caracas. Ha publicado numerosos libros de poesía, entre ellos: “Casa o lobo” (1981), “La canción fría” (1989), “El cielo de París” (1989), “Los bajos sentimientos” (1993), “La épica del padre” (2002). En 2004 su obra fue recopilada en Poesía reunida 1981-2002.

Soy la única en esta mesa. Mujeres y hombres entran y salen del bar. Los tragos, cigarros, manos, risas, irrumpen entre las letras que esbozo. Un mundo se va creando gracias a los ritmos y compases de las sillas, las botellas, los zapatos, las miradas. La vida se vuelve ruidosa, habla más de la cuenta. Ellos entran al papel y yo “soy apenas un hombre que trata de respirar por los poros del lenguaje”. Por favor, no preguntes por qué no quiero compañía.

@LauraAlessR

313. Ciudad de bichos

Poema #313

Ciudad de bichos

Ciudad de bichos
retazos de alma inane
despojos de hiel
bosque de amazonas sin pechos
pradera de centauros requemados,

estoy condenado a amarte
a disolverme en tus celajes
a exprimir tus esponjas secas
y a quedarme con un tallo de piedra
y un pétalo sin flor
bajo la lluvia
que no cae.

Héctor Silva Michelena

Economista, doctor en Ciencias Sociales, profesor universitario y poeta venezolano. Nació en Caracas en 1931 y fue formado por los jesuitas del Colegio San Ignacio; una educación que su padre, que era obrero petrolero, costeó con grandes esfuerzos. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Este poema es tomado de su poemario “Escombros”, poemas escritos entre 1988 y 1991.

Una lluvia que no cae, un tiempo en espera detenido. Donde me encuentre, estoy condenado a amarte. Mi ciudad, hoy recorrí tus calles y todo estaba triste. El tallo de piedra que me dejas me recuerda que aún hay tanto por aprender. Me recuerda que mi ciudad es una ciudad de bichos. Todavía eres una ciudad de escombros y llanto.

@LauraAlessR

 

259. Geografía

Poema #259

Geografía

“Eres libre” -dijiste.
Yo te miré en silencio
con la expresión absurda
de esas viejas muñecas
que se pierden un día
tras haberse arrastrado
por todos los caminos
sin rumbo de la infancia.

“Puedes ir donde quieras”
-dijiste. Y de repente
encogieron los mapas,
no hubo puertas abiertas,
una goma invisible
borró todas las calles
y entonces fue el dolor
un camino sin tierra y sin orillas.

Irene Sánchez Carrón

Poeta española nacida en Navaconcejo, Cáceres en 1967. Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Extremadura y en Filología Hispánica por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Se desempeña como profesora de Lengua Inglesa. Obtuvo el Premio Adonais 1999 con su libro Escenas principales de un actor secundario”. Con el poemario Porque no somos dioses” recibió el Premio Valbón en 1966. En el año 2008 obtiene el XI Premio Internacional de Poesía Antonio Machado en Baeza  por su libro Ningún mensaje nuevo”.

Los lazos más fuertes son aquellos que no atan.  Esas infinitas posibilidades de la libertad, una jaula ignora lo que encierra, una puerta que siempre se mantiene abierta y una geografía que se desdibuja. La libertad es, quizás, un manto que toma la forma del objeto que cubre. La libertad del amplio cielo o la libertad del profundo abismo, libertad como opción o como obligación. Se puede, entonces, llamar libertad a la más fuerte esclavitud.  En fin, la libertad no es más que un simple sentimiento.

@LauraAlessR

Muchacha en la ventana. Salvador Dalí

150. Objetos perdidos

Poema #150.

Objetos perdidos.

 

Por veredas de sueño y habitaciones sordas

tus rendidos veranos me acechan con sus cantos.

Una cifra vigilante y sigilosa

va por los arrabales llamándome y llamándome,

 

pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta

donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo,

si la cifra se mezcla con las letras del sueño,

si solamente estás donde ya no te busco.

 

Julio Cortázar.

Nace en Ixelle (Bruselas) en 1914 y reside en Buenos Aires desde los cuatro años. Gracias a una beca del gobierno francés, se instaló en París en 1951, donde fallecerá en el año 1984. Aunque  es conocido como intelectual argentino, se nacionalizó francés. Tuvo una prolífica obra literaria, en la que destacan sus cuentos, sus poemas y su novela “Rayuela”. Se le suele incluir dentro del movimiento surrealista. Hemos publicado anteriormente tres poemas suyos en el blog.

En el ensueño y en la memoria perdemos, en ocasiones, objetos que valoramos enormemente, que desearíamos tener siempre presentes y a la mano, pero la memoria puede ser caprichosa, y el sueño se encarga de mostrarnos nuestra vida de forma diferente a la que podríamos controlar de forma racional. Así, se pierde un objeto importante para nosotros, y vagamos buscando a esa persona que sólo está donde ya no buscamos, que nos llama y nos llama pero no podemos encontrar. ¿A dónde van a parar los objetos perdidos en nuestros sueños?

@SaetasdeLuis

130. La aurora

Poema #130.

La aurora.

 

La aurora de Nueva York tiene

cuatro columnas de cieno

y un huracán de negras palomas

que chapotean las aguas podridas.

 

La aurora de Nueva York gime

por las inmensas escaleras

buscando entre las aristas

nardos de angustia dibujada.

 

La aurora llega y nadie la recibe en su boca

porque allí no hay mañana ni esperanza posible.

A veces las monedas en enjambres furiosos

taladran y devoran abandonados niños.

 

Los primeros que salen comprenden con sus huesos

que no habrá paraíso ni amores deshojados;

saben que van al cieno de números y leyes,

a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

 

La luz es sepultada por cadenas y ruidos

en impúdico reto de ciencia sin raíces.

Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes

como recién salidas de un naufragio de sangre.

 

Federico García Lorca.

Trazosdelamemoria.wordpress.com

"La aurora de Nueva York gime / por las inmensas escaleras / buscando entre las aristas / nardos de angustia dibujada."

Poeta, dramaturgo y prosista español, adscrito a la Generación del 27. Nació en Granada en 1898 y murió ejecutado tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual. Hay otro poema en el blog de su mismo libro, “Poeta en Nueva York”, que fue escrito entre 1929 y 1930, durante la estancia del autor como becario en Columbia University.

Ver a la ciudad a través de los ojos de otro, ver la ciudad a través de los ojos del poeta. La “puesta en contacto de un mundo poético con el mundo poético de Nueva York”. Suponemos (esperamos) que cada persona percibe el mundo de una forma distinta, especialmente el poeta. Su sensibilidad y su manera de expresarse se cruzan con lo que es el lugar en el que está, de allí surge una manera distinta de expresarse, como este poema sobre la industrializada Nueva York y la aurora que se escurre por sus calles ajetreadas, siendo sepultada por ruidos, aristas, rascacielos y demás. ¿Qué es Nueva York? ¿Cómo percibimos su aurora, sus noches, su gente? ¿Será verdad que la aurora llega y nadie la recibe en su boca porque allí no hay mañana ni esperanza posible? Qué distante, y qué presente se nos dibuja la ciudad del poeta que vemos amanecer.

@SaetasdeLuis

121. Sueño que soy la muerte de Orfeo

Poema #121

Sueño que soy la muerte de Orfeo

Camino rápidamente a través de las estrías de luz y sombra
que arroja una arcada

Soy una mujer en la plenitud de la vida, con ciertos poderes
y estos poderes limitados severamente
por autoridades a las que pocas veces veo el rostro.
Soy una mujer en la plenitud de la vida
que conduce a su poeta muerto en un Rolls-Royce negro
por un paisaje de crepúsculo y espinas.
Una mujer con una cierta misión
que la dejará intacta si se obedece al pie de la letra.
Una mujer con los nervios de una pantera
una mujer con contactos entre los Ángeles del Infierno
una mujer que siente la grandeza de sus poderes
en el preciso momento en que no debe usarlos
una mujer comprometida con la lucidez
que ve, a través de la confusión, los fuegos humeantes
de estas calles subterráneas
a su poeta muerto aprendiendo a caminar hacia atrás, contra el viento,
por el lado equivocado del espejo.

Adrienne Rich

Poeta norteamericana. Nació en Baltimore en 1929. Fue intelectual, crítica y activista lesbiana. Casada con Alfred H. Conrad, participó en movimientos feministas y publicó “Necessities of Life”, “Selected Poems” en 1967,”Leaflets” en 1969, “Time’s Power” en 1989,  entre otros. Fallece el 28 de marzo de 2012. Gracias poeta.

¿Dónde he de encontrarme con mi poeta muerto? ¿Dónde está la imagen que me diferencia del reflejo? Hay caminos que son para recorrerse en solitario, tal vez con alguna que otra sombra. Es que quizás, viene el reconocimiento de sí mismo en el momento en que se pisa la última línea de la lucidez. ¿Soy yo, entonces, quien apagó su lira?

@LauraAlessR