¡Vacaciones!

Hoy no habrá poema 32, pero lo habrá dentro de unos días. Trazosdelamemoria tomará “vacaciones” de la publicación diaria en el blog desde hoy, 22 de diciembre, hasta el 01 de Enero, que continuaremos con los poemas diarios igual que como hemos hecho hasta ahora.

Queremos agradecerles a todos los que nos han leído en estos días, a los que han ayudado a la difusión y han hecho comentarios para ayudar a mejorar. Esperamos que hayan disfrutado de los poemas que hemos subido, de los comentarios y de la idea general del blog. La idea de este blog es sumar distintos comentarios y distintas perspectivas a un archivo creciente de poemas de todos lados, compartir la poesía -esa “última religión que nos queda”, como dijo Eugenio Montejo– y tener un espacio para conversar sobre los distintos poemas que subimos y lo que estos generan en nosotros.

Los invitamos a que, durante estos días, relean los poemas que ya hemos subido y comenten lo que consideren pertinente; todo es válido, y apreciamos enormemente sus comentarios. Además, nos encantaría contar con otros colaboradores que estén interesados en subir poemas con un breve comentario de su parte, nos pueden escribir por aquí o a nuestras direcciones de twitter y podemos hablar más al respecto.

¡Feliz navidad, y feliz año nuevo a todos!

@LauraAlessR y @SaetasdeLuis

 

31. [Tengo himnos que callo] Aniversario

Poema #31.

Tengo himnos que callo.
Hay un estar erguido, al que
inclino mis sentidos:
me ves grande y soy pequeño.
Oscuramente puedes distinguirme
de esas cosas que se arrodillan;
son como rebaños y pacen;
soy el pastor en la pendiente de los brazos,
ante quien llegan al anochecer.
Entonces voy tras ellos
y escucho el ruido sordo de los oscuros puentes
y en el humo de sus espaldas
se esconde mi regreso.

Rainer Maria Rilke

Poeta alemán. (Praga, Austria-Hungría, 4 de diciembre, 1875- Val Mont, Suiza, 29 de diciembre, 1926). Reconocido entre la literatura universal como poeta de lo religioso y lo sagrado. Sus obras más relevantes son Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo y en prosa Cartas a un jovén poeta. 

…..

La escritura de Rilke a mí aún no se me revela. Es, para mí, todavía algo inexplicable, “así como no puedo explicar lo que sea un beso”, como dice Hanni Ossott. Sigo leyéndolo y releyéndolo “sin mala fe, sin desesperación”. Así sigue uno, cuando tiene la querencia, “averiguando qué diablos quiso decir el poeta”, sintiendo, presintiendo lo que expresa, lo que espera en lo profundo de nuestra alma para gestar, esas frases, esos versos que resuenan en nosotros, que van germinando, que nos van (re)haciendo. Hablamos desde lo que decimos, y también desde el silencio. En muchas ocasiones, inclusive, son aquellas palabras que callamos las que más quedan en nosotros y en los otros, las que realmente nos definen. Nos entregamos a la noche, y en ella nos distinguimos como realmente somos, no como nos mostramos… ¿Cuáles son esos himnos que callamos, esos pactos secretos que nos definen más allá de lo que es visible en el día, ese regreso que se esconde? ¿Quiénes somos?

@SaetasdeLuis

De lo que no puedes ver, ni distinguir… somos aquello que se diluye en la noche, que se entrega. Deponer los sentidos ante la oscuridad y dar la bienvenida con los brazos abiertos, expuestos.  Es entonces, ¿entrega y disolución?

Hanni Ossott comenta sobre Rilke: “En su poesía y en su vida se muestra una sagrada reverencia por todo lo que somos, por todo lo que podemos ser. Su tensión lírica se dirige a “celebrar” la posibilidad de ser. Y ello es así porque al fondo de esa “posibilidad” se impone la disipación, la disolución.”  Para mí es un deshacerse para entonces mostrarse en esencia, en sustancia, y partir de allí. Inclinarse para percibir “los ruidos sordos” y el humo de las espaldas, hacer reverencia ante lo sagrado de la vida. Hacerse y deshacerse, partir y regresar.

@LauraAlessR

30. Él desea las telas del cielo

Poema #30.

Él desea las telas del cielo.

Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
recamadas con luz dorada y plateada,
las telas azules y las tenues y las oscuras
de la noche y la luz y la media luz,
extendería las telas bajo tus pies:
pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
he extendido mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente, pues pisas sobre mis sueños.

 

William Butler Yeats.

 

Poeta y dramaturgo irlandés (nace en Dublín, 1865; muere en Francia 1939). Estuvo bastante envuelto en el misticismo y el esoterismo, lo cual puede apreciarse en buena parte de su obra. Fue parte del renacimiento literario irlandés y uno de los fundadores del Abbey Theatre. Gracias a la fortuna de su familia fue educado en Londres donde participó en muchas actividades literarias. Fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1923. Este poema pertenece a su libro El viento entre los juncos (The wind among the reeds) de 1899.

Los últimos dos versos de este poema resuenan a través del tiempo y el espacio como una humilde y sincera declaración de amor. ¿Qué hay más valioso para nosotros que las maravillosas telas que describe el poeta, ésas que están fuera de su alcance? Lo que más atesoramos, no importa qué tan ricos o pobres seamos, son nuestros sueños… Extender estos a los pies de la persona amada es un enorme gesto de amor y entrega, acompañado por la petición, un ruego casi tan delicado como el mismo material del que están hechos los sueños: “pisa suavemente”.

Vale la pena leer el original en inglés de este poema, que pueden encontrar en una de las páginas que nos inspiro a hacer este proyecto. Además, pueden escucharlo recitado por Harvey Keitel en un comercial transmitido por CNN, parte de la serie de poemas Thoughts that trascend realizada por el Union Bank of Switzerland en 1997, aquí el video subtitulado, el combo completo.

@SaetasdeLuis

29. El hombre hace, la mujer es

Poema #29

El hombre hace, la mujer es

A la luz de una lámpara con cuidado estudié

la palma de tu mano, su línea del corazón

idéntica a la línea de la cabeza;

y valoré el gesto aprobatorio.

———————–

Extendí mis cartas descubiertas sobre la mesa

sin retarte por las tuyas.

El hombre hace, pero la mujer es ­–

¿puede un jugador discutir con su suerte?

Robert Graves                     

………………..

Escritor, poeta y traductor británico nacido el 24 de julio de 1895 en Londres. En su obra poética se encuentran: Hadas y fusileros (Fairies and Fusiliers), 1917 y Poemas completos (Collected Poems), 1959. Se destacó también por sus novelas y otros escritos.  Participó como soldado en la Primera Guerra Mundial.  Fallece el 7 de diciembre de 1985.

¿Cómo siente una mujer? Aquí el poeta se detiene en la palma de su mano descubriendo la paradoja “su línea del corazón / idéntica a la línea de la cabeza”. ¿Será entonces así, la mujer es sentimiento y razón condensados?

Mujer que es… es esencia, naturaleza, unión, compactación…  ¿existencia en estado puro? Existencia, acontecimiento, valor, correspondencia, origen.  Palabras que danzan. Mujer que estás delante del hombre que parte y reparte las cartas, que hace, fabrica, causa y ocasiona, que junta y convoca. Y yo me pregunto: ¿Qué hace el hombre contigo, mujer? ¿Qué hace el hombre con tu materia mutable y misteriosa?

Mujer eres enigma, porque ante los ojos de ellos tus cartas siempre están ocultas.

@LauraAalessR

28. Fugacidad

Poema #28.

Fugacidad.

sed mulier cupido quod dicit amanti,

in uento et rapida scribere oportet aqua.

Catulo

 

Lo doloroso no es saber que un día

te irás físicamente,

sino sentir que te vas marchando

a cada instante

detrás de las palabras

y los falsos requiebros.

Aunque quisiera

no alcanzo a retenerte,

y sólo intento rescatar,

escéptico,

los restos del naufragio

que la corriente impulsa hacia mi orilla.

 

Lo doloroso es comprender que un día,

harto por fin de atesorar despojos,

yo los pondré en el río,

y los veré alejarse, sin dolor,

entre el agua que fluye.

 

Jesús David Curbelo.

Poeta, narrador, crítico y traductor literario nacido en Camagüey, Cuba, en 1965. Es Jefe de la Redacción de Poesía en Ediciones Unión, en Ciudad de La Habana. Profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana. Ha obtenido diversos premios literarios, entre los que destaca el Premio Nacional de la Crítica por los libros de poesía El lobo y el centauro (en el 2001) y Parques (en el 2004). Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, neerlandés, checo y alemán.

La fugacidad de la vida, de los instantes, de la existencia. Todo está en constante cambio, todo nos resulta inasible, todo se transforma. Sin embargo, el ser humano insiste en querer preservar las cosas de una manera, en resistirse al cambio, en no permitir que la vida fluya. El deseo de control: sentimos la necesidad de controlar lo que sucede, de aferrarnos, de entender todo lo que está sucediendo, de dónde venimos, hacia dónde vamos, quiénes somos. Es importante preguntarse estas cosas, son de las preguntas más difíciles que podemos hacernos, y las que usualmente nos toma más tiempo respondernos. Quizás sería diferente si aceptáramos la fugacidad de los instantes en vez de retener, de aguantar, de rescatar “los restos del naufragio” que llegan a nosotros en el vaivén de la orilla; es doloroso soltar, dejar de aferrarnos y comprender que, queramos o no, todo fluye y, tarde o temprano, “harto(s) por fin de atesorar despojos” los pondremos en el río, y los veremos alejarse “sin dolor”, fluyendo. Al dejar ir, dejamos  ir, también, ese dolor al que nos aferramos. El río continúa fluyendo, querámoslo o no.

Con una escritura sumamente sencilla y precisa, Curbelo crea versos interesantes que representan emociones, sentimientos y experiencias, a través de imágenes que universalizan lo que expresa y nos permiten percibir lo que está percibiendo el autor del poema, en este caso, la fugacidad de los instantes, el sentir cómo esa persona se va marchando a cada instante, escurriéndose entre sus dedos, sin poder hacer nada.

@SaetasdeLuis

27.Andar con la mirada atenta…

Poema #27

Andar con la mirada atenta,

poseyendo la densidad del mundo,

la intimidad del follaje.

En cada pupila,

en cada penumbra,

se vierte lo que anhelamos.

Porque nunca la luz es otra

ni la oscuridad distinta.

Elizabeth Schön

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Poeta venezolana. Nacida en 1921 en Caracas. Estudió filosofía y es reconocida como poeta, dramaturga y ensayista. Recibe el Premio Municipal de Poesía en 1971 y el  Premio Nacional de Literatura en 2004. Entre sus poemarios se pueden nombrar: La cisterna insondable (1971), Concavidad de horizontes (1986), La flor, el barco, el alma (1995), Las coronas secretas de los cielos (2004), entre otros. Fallece en el año 2007.

Me agrada pensar que este breve poema se refiere a la actitud del poeta ante el mundo.  Esa percepción que le permite acercarse al mundo desde la intimidad de un “yo”, que siente y se entrega,  hasta la plenitud de un “todo”, donde nos reconocemos. Ese poeta que puede transmitir con palabras, con lenguaje, aquellas imágenes que (re)descubre en el follaje, donde ese transmitir se hace necesidad, se convierte en anhelo.

La visión del poeta como el ser capaz de hundirse en lo profundo de la oscuridad y resistir. Tratando de llevar luz aunque sea solo un poco, un breve destello, que le permita hallarse en la imagen y traerla hasta nosotros. Esas imágenes que en las manos del poeta buscan y apuestan por la trascendencia.

 @LauraAlessR

26. Retrato de mujer

Poema #26.

Retrato de mujer.

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,

sola, en tu espejo, libre de marido, desnuda

en la exacta y terrible realidad del gran vértigo

que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,

y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo.

 

Te juré no escribirte. Por eso estoy llamándote en el aire

para decirte nada, como dice el vacío: nada, nada,

sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo

que nunca me oyes, eso que no me entiendes nunca,

aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.

 

Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,

y quémame en el último cigarrillo del miedo

al gran amor, y vete descalza por el aire que viniste

con la herida visible de tu belleza. Lástima

de la que llora y llora en la tormenta.

 

No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago

tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,

una nariz arcángel y una boca animal, y una sonrisa

que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela de tu frente,

mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.

 

Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,

y te quedas inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo

de la noche, y me besas lo mismo que una ola.

Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás

conmigo. Aquí, mujer, te dejo tu figura.

 

Gonzalo Rojas.

Poeta chileno (1917-2011) que falleció recientemente, ganador del Premio Nacional de Literatura de Chile y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1992, entre otros premios. Su vasta obra literaria se enmarca dentro de las vanguardias literarias latinoamericanas y el surrealismo. Estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Fue diplomático en China y Cuba y profesor en universidades chilenas y extranjeras, incluyendo la Universidad Simón Bolívar, en Caracas.

En toda su obra la mujer es de suma importancia: encontramos poemas con títulos de mujeres, con dedicatorias, preguntas, afirmaciones y planteamientos sobre la mujer con cuerpo, nombre e instantes particulares. Su poesía, además, tiene muchas imágenes surrealistas y un ritmo particular en muchos de sus poemas que no es fácil de mantener al leerlos en voz alta. Para mí, además, el asunto del “retrato” en la poesía me parece muy interesante, puesto que es algo muy difícil de lograr y, a su vez, muy enriquecedor. A través de versos y palabras, el poeta crea “la figura”, la imagen de la mujer como si fuese un retrato y de manera que el lector pueda verla al leer el texto, y en esos casos no sólo ve lo físico, sino las emociones, gestos y aspectos más internos de la persona retratada en el poema.

Esto es, me parece, lo que hace Gonzalo Rojas en este poema… Retrata no sólo la figura de la mujer, que “pinta en un relámpago” de cuatro líneas “tal como es”, sino que también habla de su cuerpo, de su vestido rojo y de su historia con ella, de su personalidad, de sus besos y de eso que, siempre, es toda mujer para nosotros: enigma. “Enigma fuiste. Enigma serás.” O la desciframos, o somos devorados.

 

@SaetasdeLuis