591. Poética

Poema #591

Poética

Ha de ser limpia y brillante,
como una hoja de afeitar
hundida en una copa de vino.

Como un tallo de albahaca
sobre el hielo.

Ha de ser mortal,
siempre.

Como el deseo.

Alberto Barrera Tyszka

Poeta y narrador venezolano. Nació en Caracas en 1960. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Fue parte de los grupos Guaire y Tráfico. Ha sido guionista de televisión para varios países de Latinoamérica. Obtuvo el premio Herralde 2006, por su novela “La enfermedad”. Es autor de los poemarios: “Coyote de ventanas” y “Tal vez el frío”.

Una poética afilada y siempre hundida bajo el vino. (Siempre he creído que una buena definición de poesía debe incluir vino.) Una poética mortal. Porque en la vida, los principios se van combinado con finales y las reglas van cediendo, hasta que uno logra arder fuera del camino. Quizás, una poética simple, intuitiva, elemental… como el deseo.

@LauraAlessR

585. Sólo una ventana

Poema #585

Sólo una ventana

Qué pena
que no llegue el poema
y que el jardín de rosas entreveradas
no esté allí

Qué pena que no haya sido una desazón
y que uno no pueda inventar nada
sino una silla y una aventura
mirando a lo imposible

Rasgaduras, lentitudes, aplazamientos
cuánta soledad
sólo un canto, un aria
lenta

Qué pena
Haber perdido a los hijos, a los hombres
A los caballos
A las libélulas.

Hanni Ossott 

Poeta venezolana. Nació  el 14 de febrero de 1946. Hija de padres alemanes, se desempeñó como profesora de la Escuela de Letras de la U.C.V. Entre sus poemarios se encuentran: “Hasta que llegue el día y huyan las sombras”, “El reino donde la noche se abre”, “Plegarias y penumbras”, “Cielo, tu arco grande”, “Casa de agua y de sombras” y “El circo roto”. Fue esposa de Manuel Caballero. Galardonada con el Premio Nacional de Poesía José Antonio Ramos Sucre y el Premio Nacional de Poesía. Fallece el 31 de diciembre de 2002. Podrás encontrar otros poemas de ella publicados con anterioridad en este blog.

Una ventana delante y el mundo del otro lado. La memoria, la vida y el futuro son ahora ajenos a la emoción. No hay más que esperar un algo que traiga el poema, el dolor, la ira, el miedo, cualquier sentimiento que mueva el alma. Mientras tanto una pena se dibuja poco a poco, una añoranza habita la hoja y anida unos versos.

@LauraAlessR

524. Solitario invencible

Poema #524.

Solitario invencible.

 

Resbalando

Como canasta de amarguras

Con mucho silencio y mucha luz

Dormido de hielos

Te vas y vuelves a ti mismo

Te ríes de tu propio sueño

Pero suspiras poemas temblorosos

Y te convences de alguna esperanza

 

La ausencia el hambre de callar

De no emitir más tantas hipótesis

De cerrar las heridas habladoras

Te da una ansia especial

Como de nieve y fuego

Quieres volver los ojos a la vida

Tragarte el universo entero

Esos campos de estrellas

Se te van de la mano después de la catástrofe

Cuando el perfume de los claveles

Gira en torno de su eje

 

Vicente Huidobro.

Nació en Santiago de Chile, en el año 1893, falleció en 1948. Poeta y narrador, publicó su primer libro de poemas antes de cumplir los 20 años, donde se podían notar los aires modernistas. Es considerado uno de los poetas vanguardistas más importantes de la primera mitad del siglo XX, y fue el fundador del creacionismo. Vivió en París, donde hizo grandes amistades con las personalidades vanguardistas que vivieron allí en esa época.

Algunos poemas son ventanas a nosotros mismos, revelaciónes no intencionales, claves oníricas, como ese sueño que nos ayuda a descubrirnos. El poeta va y vuelve, busca la esperanza de que sus poemas dejen de ser temblorosos, de volverse invencible con ellos. Y siente, a su vez, que se expanden más allá de él, como una explosión, como un movimiento estelar, y que giran allí y aquí. No habla ya del poema, lo hace florecer.

@SaetasdeLuis

521. Escribo en el olvido…

Poema #521

Escribo en el olvido…

Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.

Juan Gelman

Poeta y periodista argentino, nació en Buenos Aires en el año 1930. Se le han otorgado numerosos premios como el Cervantes (2007), y los iberoamericanos de poesía Ramón López Velarde (2003), Pablo Neruda (2005) y Reina Sofía (2005). Formó parte en su juventud del grupo “El pan duro”, con jóvenes militantes comunistas que creían en una poesía comprometida y popular. Publicado anteriormente en Trazos de la memoria.

Te escribo a ti, a ti en el olvido. Y el recuerdo resulta mucho más productivo que tenerte. Eres fuera de mí y elijo los elementos con los que te hago mía, sin consultarte. Porque, te guste o no, me perteneces extranjera.

@LauraAlessR

517. VIII

Poema #517

VIII

Vivir, ya he dicho:
Tener sobre las manos un fajo de papeles:
un lápiz, libros, dibujos, sueños.

El alma al descubierto
vulnerable.
Estar así. Beberse a uno mismo.
Sollozar.

Tomar el invierno para tejer
una mansión de lino
Vigilantes los senos,
escondidos en la piel.
Vibrar
Repasar las camisas, acomodar los sueños,
dejar en perfecta armonía los clavos, la canela,
el azúcar y los aromas.

Dejar el alma al despoblado,
musitar pequeños versos de Sor Juana,
olvidar castigos y derrotas.
Recordar el olor de un verano en Guanacaste.
Fruncir el ceño por placer,
sonreír por malicia.
Vivir,
acodada entre sombras,
aniñando los ojos
y olvidar, olvidar.

Mía Gallegos

Poeta costarricense. Nació en San José en 1953. A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro “Golpe de Albas”, luego el premio Alfonsina Storni  en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Sus poemas han sido traducidos al inglés e incluidos en antologías de poesía latinoamericana. Autora de “Los reductos del sol” 1985, “El claustro elegido” 1989 y “Los sueños y los día” 1995.

Detenerse y vivir. Andar y vivir. Seguir el ritmo propio, el ritmo natural de las cosas. Recibir y dar. Amar y dejar ir. Olvidar, olvidar… dar cabida a la sorpresa.

Escribir, dibujar, trazar… leer y sentir: vivir.

@LauraAlessR

503. Mes de mayo

Poema #503

Mes de mayo

Escribo, escribo, escribo
y no conduzco a nada, a nadie.
Las palabras se espantan de mí
como palomas, sordamente crepitan,
arraigan en su terrón oscuro,
se prevalecen con escrúpulo fino
del innegable escándalo:
por sobre la imprecisa escrita sombra
me importa más amarte.

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

Al colocar a contra luz los restos: notas, apuntes, borrones, trazos, se dibujan en la pared formas. Detalladas siluetas de cosas, animales, lugares, recuerdos, personas, entre otros. Cuánto aguarda en las sombras de la escritura, cuánto invade al escritor. Cuánta pasión juega a escondidas entre las letras hasta colocar un punto y vivir.

@LauraAlessR

500. Destino de poeta

Poema #500.

Destino de poeta.

 

¿Palabras? Sí, de aire,

y en el aire perdidas.

Déjame que me pierda entre palabras,

déjame ser el aire en unos labios,

un soplo vagabundo sin contornos

que el aire desvanece.

También la luz en sí misma se pierde.

 

Octavio Paz.

Poeta, ensayista y diplomático mexicano (1914-1998). En 1943 recibió la beca Guggenheim. Trabajó como diplomático en países como Francia, India y Japón, que tuvieron importante influencia en su obra. En 1990 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Es considerado uno de los más importantes escritores del siglo XX. Entre sus libros de ensayo destacan “El laberinto de la soledad”, “El arco y la lira” y “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe”, entre otros.

¿Para qué decir más? ¿Palabras? Sí, de aire…

@SaetasdeLuis

454. Noches blancas

Poema #454.

Noches blancas.

 

No hay nadie aquí,

y el cuerpo dice: todo lo dicho

no debe ser dicho. Pero nadie

es un cuerpo igualmente, y lo que el cuerpo dice

nadie lo oye

excepto tú.

 

Nevada y noche. La repetición

de un asesinato

entre los árboles. La pluma

se mueve sobre la tierra: qué ocurrirá

lo ignora, y la mano que la sostiene

ha desaparecido.

 

No obstante, escribe.

Escribe: en el principio,

entre los árboles, un cuerpo vino caminando

desde la noche. Escribe:

la blancura del cuerpo

es del color de la tierra. Es tierra,

y la tierra escribe: todo

es del color del silencio.

 

Yo no estoy aquí. Nunca he dicho

lo que tú dices

que he dicho. Y, cada noche,

desde el silencio de los árboles, sabes

que mi voz

viene caminando hacia ti.

 

Paul Auster.

Poeta y ensayista norteamericano. Nació en 1947 y reside actualmente en Nueva York. Obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en el año 2006. Estudió literatura italiana, francesa e inglesa en la Universidad de Columbia, Nueva York. Ha traducido a múltiples escritores franceses como Mallarmé, Sartre y Joubert.

La blancura del nadie, de la nada, del silencio. Una escritura sobre la noche que camina hacia delante, hacia ti, hacia nosotros. Hagamos caso: no hay nadie aquí, todo lo dicho no debe ser dicho.

@SaetasdeLuis

440. Trazos I

Poema #440.

Trazos.

 

I

No escribes el poema

sino su nostalgia

su íntima penuria

 

Ana María del Re.

Poeta, traductora y profesora venezolana. Licenciada en Letras y en Francés Superior por la Universidad Central de Venezuela. Realizó una maestría en Literatura hispanoamericana en la Universidad Simón Bolívar, donde fue docente desde 1975 hasta el 2000. Realizó un doctorado en Literatura por la Universidad de La Sorbona (París). Ha traducido poetas italianos como Ungaretti, Saba, Montale y Mussapi. También tradujo al poeta francés Eugène Guillevic.

Pintar la vida -y la escritura- a trazos que alumbren la blanca oscuridad de su lienzo. Escribir en presente la nostalgia del pasado, la añoranza de eternidad, el instante convertido en permanencia efímera. Abrir la ventana de la inexistencia, compartir ese fragmento de nostalgia que es también parte de nosotros, gesto, trazo.

@SaetasdeLuis.

425. Poema 20

Poema #425

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

Poeta chileno, considerado entre los más influyentes del siglo XX, así como destacado activista político y miembro del comité central del Partido Comunista. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945 y en 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura. Figuras como Harold Bloom y Gabriel García Márquez lo han considerado un gran poeta, sin comparación en el siglo XX.

Escribir desde la ausencia desborda, en infinitas imágenes, los versos del poeta. Uno de los poemas más conocidos de Pablo Neruda. Un poema de amor y de olvido, recitado por tantos amantes. Por ella y sin ella, aprendemos a arder fuera del camino.

@LauraAlessR