574. La forma del mundo

Poema #574.

La forma del mundo.

 

Si tiene el mundo la forma del lenguaje

y el lenguaje la forma de la mente,

la mente son sus plenos y vacíos

no es nada o casi y no puede salvarnos.

 

Así habló Papirio. Ya era noche

y llovía. Pongámonos a salvo,

dijo, y avivó el paso no advirtiendo

que era suyo el lenguaje del delirio.

 

Eugenio Montale.

Periodista, crítico musical y poeta italiano. Nace en Génova en 1896 y muere en Milán en 1981. Interrumpió sus estudios secundarios para estudiar canto, sirvió como oficial de infantería durante la Primera Guerra Mundial, en 1939 sus manifestaciones antifascistas hicieron que lo suspendieran como director del Gabinete Vieusseux, que dirigió desde 1929. Obtuvo, entre otros reconocimientos, el Premio Nobel de Literatura en 1975.

Palabras que surgen del delirio, de lo inesperado, y que calan como una lluvia que permea la permanencia. La idea, el sueño, el delirio, esa imagen que surge de la inexistencia y que abre un universo, el poema, y todas sus maneras posibles.

@SaetasdeLuis

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528. Venid

Poema #528.

Venid.

 

Venid y conversemos,

quien habla no está muerto,

mas se agitan ya llamas

junto a nuestra penuria.

 

Venid, “azul” digamos;

venid, digamos “rojo”,

oímos, escuchamos, miramos,

quien habla no está muerto.

 

Tú solo en tu desierto,

en el espanto de tu Gobi –

te vuelves solitario, sin un busto,

sin nadie a quien hablar y sin mujeres,

 

y cerca del rompiente

tú conoces la barca,

débil y vacilante; –

venid, moved los labios,

quien habla no está muerto.

 

Gottfried Benn.

Poeta y ensayista alemán (1886-1956). Tomó cursos de filosofía, poesía y metodología literaria, estudió medicina en la Universidad de Marburg y se alistó como médico militar durante la primera guerra mundial. En la década de los años cuarenta, decepcionado por el movimiento nazi y marginado por el círculo literario de su país, se refugió en sus escritos, produciendo una parte considerable de su obra.

Hablar, soñar, pensar, mantenernos en movimiento. Buscar señales que nos recuerden que no estamos muertos. La vida, a veces, se asemeja al sueño, se vuelve confusa e incierta, y necesitamos señales que nos recuerden con vivacidad que estamos aquí, que nos relacionamos, que sangramos y fluimos.

@SaetasdeLuis

523. Fracaso

Poema #523

Fracaso

Cuanto he tomado por victoria es sólo humo.

Fracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio más exigente,
difícil de entre leer es tu letra.

Cuando ponías tu marca en mi frente, jamás pensé en el mensaje
que traías, más precioso que todos los triunfos.
Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe que era para
salvarme.
Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles
éxitos, me has quitado salidas.
Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo.
De puro amor por mí has manejado el vacío que tantas noches
me ha hecho hablar afiebrado a una ausente.
Por protegerme cediste el paso a otros, has hecho que una mujer
prefiera a alguien más resuelto, me desplazaste de oficios
suicidas.

Tú siempre has venido al quite.

Sí, tu cuerpo, escupido, odioso, me ha recibido en mi más
pura forma para entregarme a la nitidez del desierto.
Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti.

Tú no existes.
Has sido inventado por la delirante soberbia.
¡Cuánto te debo!
Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja
áspera, lanzándome a mi verdadero campo de batalla,
cediéndome las armas que el triunfo abandona.
Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja.
Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel,
mantenerme a la fuerza en un escalón, trepar con esfuerzos propios,
reñir por jerarquías, inflarme hasta reventar.
Me has hecho humilde, silencioso y rebelde.
Yo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejado
ser. Por no darme otra vida. Por haberme ceñido.

Me has brindado sólo desnudez.

Cierto que me enseñaste con dureza ¡y tú mismo traías el cauterio!,
pero también me diste la alegría de no temerte.

Gracias por quitarme espesor a cambio de una letra gruesa.
Gracias a ti que me has privado de hinchazones.
Gracias por la riqueza a que me has obligado.
Gracias por construir con barro mi morada.
Gracias por apartarme.
Gracias.

Rafael Cadenas

Poeta y ensayista venezolano, nacido en Barquisimeto, en el año 1930. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1985, formó parte del grupo “Tabla Redonda” y dio clases en la Escuela de Letras de la UCV, entre otras muchas cosas. Este poema pertenece a su poemario de 2004, “Poemas selectos”. Varios poemas de este autor han sido publicados anteriormente en Trazos de la memoria.

Difícil es darle la bienvenida al fracaso, él oculta entre sus fauces la derrota. Pero con el tiempo, cada vez es más sencillo mirar hacia atrás y reconocer. Hay quienes agradecen cada marca del cuerpo, cada huella en el alma y el mundo imaginado que regala la intemperie…

@LauraAlessR

420. Imagen

Poema #420.

Imagen.

 

Irás

de una tergiversación

a otra

 

en lenguas

 

(la costumbre

es tomar la medida

con este o aquel metro

y echar el fallo)

pero a ti,

entero,

sólo te conoce

el vacío.

 

Rafael Cadenas.

 

Nace en Barquisimeto en 1930. Obtiene el Premio Nacional de Literatura en 1985. Fue durante muchos años profesor de literatura de la Universidad Central de Venezuela. También ha escrito ensayos como Realidad y literatura y En torno al lenguaje. Durante el período 1987-88 disfrutó de una beca Guggenheim.

Una tergiversación tras otra, y esperas allí, en una utopía inalcanzable. Te tergiversamos y te mostramos a trozos (a trazos), rasgando la tela que cubre la imagen, buscando verla un poco mejor de una manera o de otra; intentando, procurando, reducir el abismo que nos separa. Lo sabes, eres inalcanzable, pero seguimos tratando.

@SaetasdeLuis

400. [Ten paciencia…]

Poema #400.

 

Ten paciencia

alma mía

 

Aún te aguarda

un largo tiempo

de vigilias e intemperies

 

Aún no te es dado escuchar

plenamente

el inmenso pálpito

del mar

 

Ana María del Re.

 

Nació en Caracas y es licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Estudió la Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Simón Bolívar, donde ejerció como docente desde 1975 hasta el año 2000. Cursó un Doctorado en Literatura en la Universidad de La Sorbona, en París y ha traducido a múltiples poetas italianos, así como textos del poeta francés Eugène Guillevic.

En ocasiones nos acercamos a la escucha, casi percibimos las palabras de la intemperie, y las perdemos. Y volvemos a escuchar, y seguimos en vigilias, esfuerzos e intemperies. Aún no nos es dada la escucha plena, debemos tener paciencia, perseverar en la palabra y el silencio. Hoy alcanzamos las 400 publicaciones, les agradecemos por leernos, y seguimos perseverando.

@SaetasdeLuis

342. 9

Poema #342.

9.

 

Es recio haber sido

sin saberlo, un jugador

y encontrarse

tocando

como una carta

el destino.

Ya no hay más jugadas sino un ponerse

en manos desconocidas.

 

Rafael Cadenas.

 

El poema número 9 de Intemperie, publicado en 1977 por este poeta, ensayista, profesor de literatura de la Universidad Central de Venezuela y Premio Nacional de Literatura en el año 1985. Durante el período 1987-1988 disfrutó de una beca Guggenheim. En su obra ensayística, así como en su poesía, se puede apreciar una preocupación y fascinación por el lenguaje, la literatura y la realidad, expresada desde distintas perspectivas. Algunos de sus libros de ensayos son: “Realidad y literatura” y “En torno al lenguaje”.

Haber sido -sabiéndolo o sin saberlo- un jugador. Uno más en la mesa, ante las infinitas vueltas del azar; rozar las cartas, el destino, sonreirle de vuelta, conocerlo, creer que se conoce el juego y perderse, perderse de nuevo; ponerse en manos desconocidas, sin saber ya nada de jugadas ni de destino. Entregarse al presente, olvidarse del juego, quedar a la intemperie.

@SaetasdeLuis

340. Nieve

Poema #340.

Nieve.

 

Retrocede, combate

hacia atrás, corazón mío.

Cíñete al amor, queda

activo en cuerpos, en

materiales amantes.

Olvida la nieve, vive

con los tuyos, desciende

a la ternura. Este

es tu país.

¡Oh la sed, oh la sed!

¿Por qué este mismo fuego

me empuja hacia la nieve?

Subir, subir al agua

eterna donde viven

la claridad y el frío.

Un sueño: cumbre inmóvil.

Nada y luz. Nadie, nadie.

Oh Dios, si sólo un pájaro

me visitase en esta

región de libertad.

Atrás, puros espacios,

belleza inhabitable.

vuelva la sed a su

origen en el fuego.

 

Antonio Gamoneda.

Poeta español nacido en Oviedo en 1931. Ha vivido desde los 3 años en la ciudad de León. Fue parte de la resistencia intelectual al Franquismo. Ha publicado una considerable obra ensayística y poética que le ha valido varios premios, entre ellos el Cervantes, en el año 2006, y el Premio Nacional de Poesía en 1988.
Podríamos trazar una línea entre los elementos opuestos. El origen de la sed que nos acompaña: el fuego, externo e interno. Nos invita a olvidar la nieve, a ceñirnos al amor, a buscar el agua eterna. La nada luminosa de la libertad en la nieve, la sed que da el fuego y que la transforma en agua, que busca el encuentro, aunque fuese de sólo un pájaro. ¿Qué región es más inhóspita, inhabitable, para nosotros? La palabra, como la nieve, cae, se condensa, y nuestra sed la vuelve agua que nos sacia.

@SaetasdeLuis