425. Poema 20

Poema #425

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

Poeta chileno, considerado entre los más influyentes del siglo XX, así como destacado activista político y miembro del comité central del Partido Comunista. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945 y en 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura. Figuras como Harold Bloom y Gabriel García Márquez lo han considerado un gran poeta, sin comparación en el siglo XX.

Escribir desde la ausencia desborda, en infinitas imágenes, los versos del poeta. Uno de los poemas más conocidos de Pablo Neruda. Un poema de amor y de olvido, recitado por tantos amantes. Por ella y sin ella, aprendemos a arder fuera del camino.

@LauraAlessR

Anuncios

382. Peregrino

Poema #382.

Peregrino.

 

¿Volver? Vuelva el que tenga,

tras largos años, tras un largo viaje,

cansancio del camino y la codicia

de su tierra, su casa, sus amigos,

del amor que al regreso fiel le espere.

 

Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,

sino seguir libre adelante,

disponible por siempre, mozo o viejo,

sin hijo que te busque, como a Ulises,

sin Itaca que aguarde y sin Penélope.

 

Sigue, sigue adelante y no regreses,

fiel hasta el fin del camino y tu vida,

no eches de menos un destino más fácil,

tus pies sobre la tierra antes no hollada,

tus ojos frente a lo antes nunca visto.

 

Luis Cernuda.

Poeta y crítico literario español, nació en Sevilla en el año 1902 y falleció en México, en 1963. Estudió Derecho y Literatura Española, se adscribió a la llamada Generación del 27. Exiliado después de la Guerra Civil, impartió clases en Glasgow, Cambridge, Londres, Estados Unidos y México.

Nunca se vuelve realmente. Nunca se vuelve siendo el mismo, nunca es igual el lugar que dejaste. Vuelve quien tiene una Ítaca, una Penélope que lo espera, un familiar que lo busca. ¿Para qué más volver? Seguir, errante, haciendo camino y enfrentándose a lo nunca visto, sin cansancio ni detenimento.

@SaetasdeLuis

374. Así era

Poema #374.

Así era.

 

Canta, me dices. Y yo canto.

¿Cómo callar? Mi boca es tuya.

Rompo contento mis amarras,

dejo que el mundo se me funda.

Sueña, me dices. Y yo sueño.

¡Ojalá no soñara nunca!

No recordarte, no mirarte,

no nadar por aguas profundas,

no saltar los puentes del tiempo

hacia un pasado que me abruma,

no desgarrar ya más mi carne

por los zarzales, en tu busca.

 

Canta, me dices. Yo te canto

a ti, dormida, fresca y única,

con tus ciudades en racimos,

como palomas sucias,

como gaviotas perezosas

que hacen sus nidos en la lluvia,

con nuestros cuerpos que a ti vuelven

como a una madre verde y húmeda.

 

Eras de vientos y de otoños,

eras de agrio sabor a frutas,

eras de playas y de nieblas,

de mar reposando en la bruma,

de campos y albas ciudades,

con un gran corazón de música.

 

José Hierro.

Poeta español nacido en 1922 y fallecido en 2002. Su obra toca muchos temas sociales relacionados con la guerra desde su experiencia. Durante la guerra civil se dedicó a actividades clandestinas que lo llevaron a prisión en 1939. En 1942 fue liberado, y se dedicó a diversos oficios hasta asentarse en Madrid y dedicarse a la escritura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1953, el Premio Adonais en 1947 y el Premio Cervantes en 1999, entre muchos otros. Este poema pertenece a uno de sus libros más reconocidos, “Alegría”.

Así era, así es y, quizás, así siga siendo. Canta, me dices, y yo canto. Sueña, me dices, y yo sueño. Eras todo, parte de todo, pero quizás, como las estaciones, des paso al invierno y, luego, a una nueva primavera. La música sigue en movimiento, y no siempre las aguas son profundas. Canta, me dices, y yo te canto, con mi ritmo.

@SaetasdeLuis

366. Cerco

Poema #366.

Cerco.

 

Desempleado, sin un centavo en el bolsillo,

sin combates, sin nada que hacer,

digo, no tengo acceso a la alegría,

no tengo derecho al más pequeño de los saludos

y menos aún al amor.

 

Sólo la blasfemia me es dada, sólo la blasfemia

y las hambres más hondas me son dadas.

 

Pero sabedlo,

esto no va a durar toda la vida.

 

Vosotros devoradores de la canción,

que durante sombras seculares me habéis tenido

acorralado en este cerco de tristezas:

¡escuchadme bien!

es cierto que estoy hecho para grandes decepciones

y cierto también, preparado,

para inexorables alegrías que vendrán.

 

Tengo necesidad del mañana.

No me juzguéis cruel por mis actos.

 

Víctor Valera Mora.

Poeta venezolano, nació en Valera en 1935 y falleció en Caracas en 1984. Se graduó en sociología por la Universidad Central de Venezuela, en 1961. Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez estuvo preso durante cinco años por motivos políticos. También fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont. En 1969 reside en Mérida, donde trabaja por un tiempo en la Dirección de Cultura de la Universidad de los Andes. Este poema pertenece a su primer libro “Canción del soldado junto”, publicado en 1961.

Cargado de esperanza, con necesidad de futuro, busca abrirse paso más allá de su “cerco de tristeza”; para él, para el poeta joven que comienza a publicar, su canción es la canción de un soldado justo, pero también lo sabe: el tiempo lo juzgará por sus actos, por sus palabras y por su necesidad de mañana, como a todos.

@SaetasdeLuis

284. Cantos nuevos

Poema #284.

Cantos nuevos.

 

Dice la tarde: “¡Tengo sed de sombra!”

Dice la luna: “¡Yo, sed de luceros!”

La fuente cristalina pide labios

y suspira el viento.

 

Yo tengo sed de aromas y de risas,

sed de cantares nuevos

sin lunas y sin lirios,

y sin amores muertos.

 

Un cantar de mañana que estremezca

a los remansos quietos

del porvenir. Y llene de esperanza

sus ondas y sus cienos.

 

Un cantar luminoso y reposado

pleno de pensamiento,

virginal de tristeza y de angustias

y virginal de ensueños.

 

Cantar sin carne lírica que llene

de risas el silencio

(una bandada de palomas ciegas

lanzadas al misterio).

 

Cantar que vaya al alma de las cosas

y al alma de los vientos

y que descanse al fin en la alegría

del corazón eterno.

 

Federico García Lorca.

Poeta, dramaturgo y prosista español, parte de la llamada Generación del 27. Nace en Granada en 1898 y muere en 1936 ejecutado tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual. Cantos nuevos pertenece a su “Libro de poemas” publicado en 1921.

¿Quién no quiere un amor nuevo, un amor que no cargue amores muertos, al que no le pesen los recuerdos ni los cantos viejos sino que pueda ir con el alma al viento y llena de alegría, entregándose cuando encuentra el amor, sin tristezas, sin angustias ni tormentos pasados. Algunos no superan jamás lo que han vivido, y se estancan en amores muertos, con lirios –usuales ornamentos de las tumbas– y otros pesos. Todos queremos cantares nuevos -aromas, risas, vida y esperanza- con los que podamos entregarnos a la alegría sin heridas no cicatrizadas. ¿No?

@SaetasdeLuis

282. Las bellas canciones italianas

Poema #282.

Las bellas canciones italianas.

 

Las bellas canciones italianas

las botellas de vino del país más oceánico

la lluvia que no se le encuentra remedio

la manera de ser infiel

las infinitas formas de hacerse el amor

las calles como despojos de fotografías

la guerra animal que no cesa que no debe cesar

las palabras que nada significan que no dicen nada

el comienzo de las páginas

secretas de los libros que todos conocen

las lecciones del kama sutra que no me conmueven

esta mujer boca arriba desnuda en la estera

llamada adiós llamada vuelta de la esquina

que se irá que tiene que irse mañana

que discute las noches de julio con interrogaciones

que jamás se repetirá en otra vida

que en los espacios blancos de la revista Testimonio

dibuja margaritas y escribe AZANNI AZANNI AZANNI AZANNI

y también azul azul azul azul

a quien le digo ahora sé que no te gustan los gatos

esta mujer maniquea de corazón bestiario

a quien le digo lo sé todo no es cosa del otro mundo

esta mujer disparatada que se desata a hablar

diciéndome estoy en los días peligrosos

pero no puede ser que salga en estado no puede ser

según el tiempo daría a luz un simple géminis

y sólo quiero parir escorpiones

a quien le digo sonriendo poniéndome los pantalones

en tu vida hallarás un gato más perro que yo

 

Víctor Valera Mora.

Poeta y sociólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela. Nació en Valera en el año 1935 y murió en Caracas en 1984. Fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont. En su obra poética hay textos políticos, amorosos, en su mayoría contestatarios, revolucionarios. Fue preso político del gobierno de Marcos Pérez Jiménez entre los años 1953 y 1958. En el año 1980 ganó el Premio CONAC de poesía.

Una genial ennumeración que juega y cambia el ritmo, se articula sin signos de puntuación pero las pausas y las diferentes entonaciones son evidentes. Además de eso, la celebración de la vida, las cuestiones maravillosas de ella y las ridiculeces, las claves que ayudan a definir al personaje del poema y a la mujer disparatada a la que le habla. Tantas cuestiones variadas, particulares y bellas de la vida que merecen mención, una mención hecha música y poema, como en este caso.

@SaetasdeLuis

254. Poema 15

Poema #254.

Poema 15.

 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

 

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

 

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

 

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 

Pablo Neruda.

 

Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto optó por el nombre de Pablo Neruda, que le funcionó muy bien. Nació en 1904 en Chile y publicó los “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” en 1924, con tan solo 20 años, siendo éste su segundo libro de una extensa obra de más de cuarenta poemarios. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945 y en 1971 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura. Murió en el año 1973.

Sin duda uno de los poemas más conocidos del bien conocido poemario de Pablo Neruda. Recuerdo que hace algunos años busqué memorizarlo -no se me hace nada fácil- en vano. Había algo en mí que rechazaba al poema, y todavía hoy en día lo hay. Es sencillo y tiene unas imágenes realmente hermosas, es “claro como una lámpara, simple como un anillo”. Nostálgico y enamorado, el poema transmite la fascinación de un instante ante la amada que permanece silente… Y luego rompe el hechizo que permitió la creación. El poema está suspendido en el silencio y muestra alguno de los infinites matices que éste puede contener.

@SaetasdeLuis