534. Negativo

Poema #534.

Negativo.

 

En un cielo pardo

una nube más parda todavía

y el negro círculo del sol.

 

A la izquierda, es decir a la derecha,

la blanca rama de un cerezo con sus negras flores.

 

En tu oscuro rostro blancas sombras.

Te sentaste a la mesa

y pusiste en ella tus agrisadas manos.

 

Pareces un espíritu

que intenta invocar a los vivos.

 

(Como aún me cuento entre ellos

debería cobrar presencia y dar unos golpes:

buenas noches, es decir, buenos días,

adiós, mejor dicho, bienvenido.

Y no escatimarle preguntas a ninguna respuesta

si el sujeto es la vida

o, lo que es lo mismo, la tormenta que precede a la calma.)

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por “una poesía que, con precisión irónica, permite que los contextos histórico y biológico salgan a la luz en fragmentos de realidad humana”. Con simpleza, precisión y musicalidad, ha desarrollado temas que conmueven y se relacionan con la condición humana.

La vida al revés. Ver la contrapiel de lo que vemos. Un negativo que nos muestra el contraste absoluto de las cosas y que asumimos como una posibilidad. También a la inversa el mundo tiene sentido, también el negativo es parte de la vida. Hemos de buscar esas otras perspectivas que nos muestra la vida.

@SaetasdeLuis

495. Las tres palabras más extrañas

Poema #495

Las tres palabras más extrañas

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

Wislawa Szymborska

 

Poeta, ensayista y traductora polaca, nacida en 1923. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996 y recibió muchos otros premios significativos que reconocen su habilidad y minucioso trabajo de la poesía. Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores. Falleció el 1 de febrero de 2012.

Entre palabra y palabra, los poetas, introducen con escrupuloso cuidado (o con afortunado descuido) el sentimiento efímero, el germen de un universo imaginado.  Si existen o si son verdad, esos breves espacios creados, dependerá del lector.

@LauraAlessR

480. Amor a primera vista

Poema #480.

Amor a primera vista.

 

Ambos están convencidos

de que los ha unido un sentimiento repentino.

Es hermosa esa seguridad,

pero la inseguridad es más hermosa.

 

Imaginan que como antes no se conocían

no había sucedido nada entre ellos.

Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos

en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

 

Me gustaría preguntarles

si no recuerdan

-quizá un encuentro frente a frente

alguna vez en una puerta giratoria,

o algún “lo siento”

o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,

pero conozco su respuesta.

No recuerdan.

 

Se sorprenderían

de saber que ya hace mucho tiempo

que la casualidad juega con ellos,

 

una casualidad no del todo preparada

para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,

que se interponía en su camino

y que conteniendo la risa

se apartaba a un lado.

 

Hubo signos, señales,

pero qué hacer si no eran comprensibles.

¿No habrá revoloteado

una hoja de un hombro a otro

hace tres años

o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.

Quién sabe si alguna pelota

en los matorrales de la infancia.

 

Hubo picaportes y timbres

en los que un tacto

se sobrepuso a otro tacto.

Maletas, una junto a otra, en una consigna.

Quizá una cierta noche el mismo sueño

desaparecido inmediatamente después de despertar.

 

Todo principio

no es más que una continuación,

y el libro de los acontecimientos

se encuentra siempre abierto a la mitad.

 

Wislawa Szymborska.

 

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012). A los ocho años fue trasladada a Cracovia, donde fijó su residencia. En los años 40 publicó sus primeros poemas en periódicos locales. En 1953 formó parte del equipo de la revista “Vida literaria”, donde trabajó hasta 1981. Fue colaboradora del periódico parisino Kultura. En el año 1996 obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su obra. Publicó pocos poemas, elaborados con precisión y minuciosidad.

Sin Alfa ni Omega. La vida es un libro siempre abierto a la mitad, al que le ponemos límites y comienzos, marcas, fronteras. Todo comienzo, todo amanecer, es continuación, una rueda que no cesa de moverse. Son tantas las conexiones que dan forma a nuestra vida.

@SaetasdeLuis

418. Nada dos veces

Poema #418.

Nada dos veces.

 

Nada sucede dos veces

ni va a suceder, por eso

sin experiencia nacemos,

sin rutina moriremos.

 

En esta escuela del mundo

ni siendo malos alumnos

repetiremos un año,

un invierno, un verano.

 

No es el mismo ningún día,

no hay dos noches parecidas,

igual mirada en los ojos,

dos besos que se repitan.

 

Ayer mientras que tu nombre

en voz alta pronunciaban

sentí como si una rosa

cayera por la ventana.

 

Ahora que estamos juntos,

vuelvo la cara hacia el muro.

¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?

¿Como una flor o una piedra?

 

Dime por qué, mala hora,

con miedo inútil te mezclas.

Eres y por eso pasas.

Pasas, por eso eres bella.

 

Medio abrazados, sonrientes

buscaremos la cordura,

aun siendo tan diferentes

cual dos gotas de agua pura.

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012). A los ocho años fue trasladada a Cracovia, donde fijó su residencia. En los años 40 publicó sus primeros poemas en periódicos locales. En 1953 formó parte del equipo de la revista “Vida literaria”, donde trabajó hasta 1981. Fue colaboradora del periódico parisino Kultura. En el año 1996 obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su obra. Publicó pocos poemas, pero minuciosamente elaborados.

No puedo evitar preguntarme si la rima es tan obvia en su idioma original, o si debemos esa cadencia particular del poema a esta traducción. De cualquier forma, y apartando ese hecho, surge en el poema el tema del instante, tan relevante para el poeta y para la poesía. El instante que sucede -que nunca ha sucedido y que no volverá a repetirse- está cargado de poesía, y podemos resaltar de él cuestiones pequeñas pero trascendentes, universales pero singulares cada una, “cual dos gotas de agua pura”.

@SaetasdeLuis

330. Si acaso

Poema #330.

Si acaso.

 

Podía ocurrir.

Tenía que ocurrir.

Ocurrió antes. Después.

Más cerca. Más lejos.

Ocurrió; no a ti.

 

Te salvaste porque fuiste el primero.

Te salvaste porque fuiste el último.

Porque estabas solo. Porque la gente.

Porque a la izquierda. Porque a la derecha.

Porque llovía. Porque había sombra.

Porque hacía sol.

 

Por fortuna había allí un bosque.

Por fortuna no había árboles.

Por fortuna una vía, un gancho, una viga, un freno,

un marco, una curva, un milímetro, un segundo.

Por fortuna una cuchilla nadaba en el agua.

 

Debido a, ya que, y en cambio, a pesar de.

Qué hubiera ocurrido si la mano, el pie,

a un paso, por un pelo,

por casualidad.

 

¿Ah, estás? ¿Directamente de un momento todavía entreabierto?

¿La red tenía un solo punto, y tú a través de ese punto?

No dejo de asombrarme, de quedarme sin habla.

Escucha

cuán rápido me late tu corazón.

 

Wislawa Szymborska.

Nació en 1923 en Polonia y falleció el 1 de febrero de este mismo año. Traductora, ensayista y, por supuesto, poeta. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en el año 1996 por una obra poética que, con ironía y precisión, logró iluminar fragmentos de la realidad humana.

La red de conexiones se extiende invisible sobre nosotros, nos movemos dentro de ella y descubrimos coincidencias, encuentros fortuitos, casualidades. Sorprenden todas las conexiones, todas las (im)posibilidades de cada instante, que suceden, que nos llevan a donde estamos. ¿Qué pasaría si… cualquier otra cosa? Por fortuna, la rueda gira y todo lo que sucede está conectado en una red con infinitos condicionantes y detalles que se suman en cada instante, haciéndolo posible. No dejo de asombrarme, de quedarme sin habla

@SaetasdeLuis

Trazos de la memoria

La fortuna siempre es precisa.

306. El resto

Poema #306.

El resto.

 

Ofelia cantó sus desquiciadas canciones

y salió corriendo de la escena, inquieta:

que si se le quema el vestido, que si sobre los hombros

le cae el cabello de la forma adecuada.

 

Para verdadero colmo, se lava las cejas

de esa negra desesperación y -como auténtica hija de Polonio-

cuenta las hojas que ha arrancado a su cabello, para mayor seguridad.

Ofelia, que a ti y a mí nos perdone Dinamarca:

moriré con alas, sobreviviré con prácticas garras.

Non omnis moriar de amor.

 

Wislawa Szymborska.

 

Poeta, ensayista y traductora polaca. Nació en 1923 y falleció en febrero de este año. Recibió el Premio Nobel de Literatura en el año 1996 por una breve pero extraordinaria obra poética. Obtuvo muchos premios literarios en vida.

¿Morir de amor? ¿Es tal cosa posible, o es sólo una ficción? Ofelia se desquició y se entregó a la negra desesperación. La vida, y el amor, nos muestran un cauce, pero somos nosotros quienes fluimos.

 

@SaetasdeLuis

245. Bajo una pequeña estrella

Poema #245

Bajo una pequeña estrella

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado
…..por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo
…..el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco
…..de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
…..a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
…..respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
…..cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.

Wislawa Szymborska

Poeta, ensayista y traductora polaca, nacida en 1923. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996 y recibió muchos otros premios significativos que reconocen su habilidad y minucioso trabajo de la poesía. Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores. Falleció el 1 de febrero de 2012.

Es que, en el eterno equilibrio, el mundo sigue su curso, sin embargo uno puede en ocasiones, bajar una pequeña estrella. Tomar prestada de la vida esos detalles que, quizás a otro o en otra situación, pueden doler y hasta ofender. Son disculpas agradecidas porque a pesar de las injusticias, las guerras, el hambre uno puede sentirse pleno. Y es que, en esos momentos,  yo no dejo de repetir: “Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.”

@LauraAlessR

226. Agradecimiento

Poema #226.

Agradecimiento.

 

Debo mucho

a quienes no amo.

 

El alivio con que acepto

que son más queridos por otro.

 

La alegría de no ser yo

el lobo de sus ovejas.

 

Estoy en paz con ellos

y en libertad con ellos,

y eso el amor ni puede darlo

ni sabe tomarlo.

 

No los espero

en un ir y venir de la ventana a la puerta.

Paciente

casi como un reloj de sol

entiendo

lo que el amor no entiende;

perdono

lo que el amor jamás perdonaría.

 

Desde el encuentro hasta la carta

no pasa una eternidad,

sino simplemente unos días o semanas.

 

Los viajes con ellos siempre son un éxito,

los conciertos son escuchados,

las catedrales visitadas,

los paisajes nítidos.

 

Y cuando nos separan

lejanos países

son países

bien conocidos en los mapas.

 

Es gracias a ellos

que yo vivo en tres dimensiones,

en un espacio no-lírico y no-retórico,

con un horizonte real por lo móvil.

 

Ni siquiera imaginan

cuánto hay en sus manos vacías.

 

‘No les debo nada’,

diría el amor

sobre este tema abierto.

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por “una poesía que, con precisión irónica, permite que los contextos histórico y biológico salgan a la luz en fragmentos de realidad humana”. Con simpleza, precisión y musicalidad, ha desarrollado temas que conmueven y se relacionan con la condición humana. Imágenes cotidianas que podemos encontrar, con las que nos relacionamos y que, en algunos casos, no nos atreveríamos siquiera a decir, o no sabríamos cómo hacerlo.

Agradecer es siempre un acto importante. Este agradecimiento no va a las personas a las que ama, aunque también -entre líneas- hable de ellas. Este agradecimiento es para quienes no se ama, porque se está en paz con ellos, porque no importa si la distancia es de muchos países o de unas cuantas cuadras, es una distancia medible y nada preocupante, porque no importa dejar de verlos por mucho tiempo, ni que otros los quieran más. No sucede que las distancias se magnifican ni que el tiempo se deforma, como puede pasar con aquellos que amamos, no sucede que pasa a segundo plano el más increíble paisaje, siempre por detrás de la amada, no. Nada de eso sucede con las personas que no amamos, no hay problemas con las separaciones por semanas, meses o un año, ni tampoco con vivir en ciudades diferentes. Las distancias son medibles en kilómetros, el espacio no es lírico ni retórico. Hay que agradecer a quienes no amamos, también, por mostrarnos la diferencia. Es mucho lo que les debemos.

@SaetasdeLuis

140. Cálculo elegíaco

Poema #140.

Cálculo elegíaco.

 

Cuántos de los que he conocido

(si de verdad los he conocido)

hombres, mujeres

(si esta división sigue vigente)

han atravesado este umbral

(si esto es un umbral)

han cruzado este puente

(si se puede llamar puente).

 

Cuántos después de una vida más corta o más larga

(si para ellos en eso sigue habiendo alguna diferencia)

buena porque ha empezado

mala porque ha acabado

(si no prefirieran decirlo al revés)

se han encontrado en la otra orilla

(si se han encontrado

y si la otra orilla existe).

 

No me es dado saber

cuál fue su destino

(ni siquiera si se trata de un solo destino,

y si es todavía destino).

 

Todo

(si con esta palabra no lo delimito)

ha terminado para ellos

(si no lo tienen por delante).

 

Cuántos han saltado del tiempo en marcha

y se pierden a lo lejos con una nostalgia cada vez mayor

(si merece la pena creer en perspectivas).

 

Cuántos

(si la pregunta tiene algún sentido,

si se puede llegar a la suma final

antes de que el que cuenta se cuente a sí mismo)

han caído en el más profundo de los sueños

(si no hay otro más profundo).

 

Hasta la vista.

Hasta mañana.

Hasta la próxima.

Ya no quieren

(si es que no quieren) repetirlo.

Condenados a un interminable

(si no es otro) silencio.

Ocupados sólo con aquello

(si es sólo con aquello)

a lo que los obliga la ausencia.

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca, nacida en 1923 y fallecida este año que corre. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996 y recibió muchos otros premios significativos que reconocen su habilidad y minucioso trabajo de la poesía, con una obra poética que no es extensa pero sí muy consistente. En nuestros archivos se pueden conseguir varios de sus poemas.

El uso constante de los paréntesis en este poema le da otro tono y otro ritmo al mismo. Obliga a detenerse ante cada afirmación, hasta las más mínimas, como un simple “Todo” y cuestionarlas, y verlas desde otra perspectiva, e insertar la duda ante la verdad que puede contener cada verso. Es un cálculo que busca ser preciso, pero que para eso ha de recalibrarse muchas veces, ha de preguntarse cómo son las cosas, en especial porque el tema del que habla es todo incertidumbre (si es que hay algo) para quienes aún estamos del lado de la vida (si se puede decir tal cosa), y resulta inexpresable para quienes no (si aún se puede hablar de expresión). Sería, pues, un atrevimiento afirmar, sin todas esas dudas que pueblan el poema, un cálculo elegíaco. Son necesarios esos constantes paréntesis, esas notas a cada verso que afirma, esa incertidumbre que siempre tenemos ante el umbral (si es un umbral), ante el puente (si se puede llamar puente). Una elegía llena de dudas por aquellos que se van (si queremos creer eso) y son forzados a volverse ausencia y silencio (para nosotros).

@SaetasdeLuis

64. Álbum

Poema #64.

Álbum.

No hay nadie en mi familia que haya muerto de amor.

Lo que pasó, pasó, pero nada de mitos.

¿Romeos tuberculosos? ¿Julietas con difteria?

Algunos, por el contrario, llegaron a la decrepitud.

¡Ninguna víctima por falta de respuesta

a una carta salpicada de lágrimas!

Siempre al final llegaba algún vecino

con rosas e impertinentes.

¡Y nadie se asfixió en un elegante armario

al volver de pronto el marido de la amante!

A nadie esos cordeles, mantillas y volantes

le impidieron salir en la fotografía.

¡Nadie con el infernal espíritu del Bosco!

¡Y nadie con su pistola en el jardín!

(Con una bala en el cráneo, pero por otros motivos,

murieron en alguna camilla.)

Incluso aquella del extático moño

y de ojos herrados como después de un baile,

zarpó en una gran hemorragia

no hacia ti, bailarín, y no por melancolía.

Quizá alguien antes del daguerrotipo,

pero de éstos del álbum, nadie que yo sepa.

Pasaban las tristezas, y los días uno tras otro,

y ellos, consolados, desaparecían de gripe.

Wislawa Szymborska.

Ya hemos publicado en dos ocasiones anteriores poemas de la Premio Nobel de Literatura en 1996. Nació el 2 de julio de 1923 y murió ayer, el 1 de febrero del 2012, con 88 años, por un cáncer de pulmón. Con respeto y admiración subo este poema de ella, una dama que fue siempre reconocida por ser amable, decente, irónica y modesta. Su poesía y su difusión la han hecho muy querida por quienes la leen y comparten la intimidad de sus poemas. Se suma a la lista de familiares que no han muerto de amor, puesto que, como dijo su ayudante, “murió tranquilamente mientras dormía”.

Ahora queda en nosotros, sus lectores, el continuar recordando sus versos, compartiéndolos y reviviéndolos con cada lectura. La poeta que no publicó más de 350 poemas y que, con ellos, alcanzó el más alto galardón en la literatura, tiene en ellos un estilo sencillo, íntimo, con una musicalidad extraordinaria y una universalidad que sólo transmite lo cotidiano expresado con una absoluta humildad. En este poema, lleno de referencias a la literatura y al arte, nos cuenta que en su familia nadie murió de amor, sino que todos tuvieron vidas cotidianas. Morir de amor… ¿Será posible tal cosa? ¿Valdrá la pena morir de esa manera?

Y los paréntesis, el uso de los paréntesis en sus poemas que, en mi opinión, resulta magistral. Hay otro poema en el que utiliza muchos y los intercala asombrosamente con el flujo del poema, quizás lo suba pronto. Si en las traducciones se preserva tan bien su musicalidad y su ritmo, sus juegos con el lenguaje, sobre el que la misma escritora dijo “el español es un latín bellamente estropeado”, me he preguntado en muchas oportunidades cómo se escucharán, cómo se sentirán, leídos en su idioma original. Gracias por la poesía, Wislawa Szymborska. Otra gran escritora que acompaña a los que firmaron con las iniciales W.S.

@SaetasdeLuis