598. En una estación del metro

Poema #598.

En una estación del metro.

 

La aparición de estos rostros en la multitud;

pétalos en una rama oscura y húmeda.

 

Ezra Pound.

Nace en Idaho, Estados Unidos, en el año 1885 y muere en Venecia, Italia, en 1972. Poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense perteneciente a la llamada “Generación perdida” que predicó el rescate de la poesía antigua para ponerla al servicio de una concepción moderna. Vivió un tiempo en París y, luego, en Italia, donde se volvió admirador de Benito Mussolini y del fascismo; lo antes mencionado hizo que se le juzgara por traición tras la guerra, en Estados Unidos. Por intervención de figuras del mundo cultural se le declaró “loco”, salvándolo así de una posible pena de muerte. Luego de doce años internado en el hospital de St. Elizabeth volvió a Italia, donde permaneció hasta su muerte.

Mezclar lo urbano con lo natural, la escritura contemporánea con la antigua. Aproximarnos a nuestras experiencias y a otras más, trascender la visión cotidiana del metro. Casi un haiku urbano, un agujero en la cotidianidad que abre otra visión, un poco más allá, hacia otro mundo, otra manera de ver las cosas.

@SaetasdeLuis

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534. Negativo

Poema #534.

Negativo.

 

En un cielo pardo

una nube más parda todavía

y el negro círculo del sol.

 

A la izquierda, es decir a la derecha,

la blanca rama de un cerezo con sus negras flores.

 

En tu oscuro rostro blancas sombras.

Te sentaste a la mesa

y pusiste en ella tus agrisadas manos.

 

Pareces un espíritu

que intenta invocar a los vivos.

 

(Como aún me cuento entre ellos

debería cobrar presencia y dar unos golpes:

buenas noches, es decir, buenos días,

adiós, mejor dicho, bienvenido.

Y no escatimarle preguntas a ninguna respuesta

si el sujeto es la vida

o, lo que es lo mismo, la tormenta que precede a la calma.)

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por “una poesía que, con precisión irónica, permite que los contextos histórico y biológico salgan a la luz en fragmentos de realidad humana”. Con simpleza, precisión y musicalidad, ha desarrollado temas que conmueven y se relacionan con la condición humana.

La vida al revés. Ver la contrapiel de lo que vemos. Un negativo que nos muestra el contraste absoluto de las cosas y que asumimos como una posibilidad. También a la inversa el mundo tiene sentido, también el negativo es parte de la vida. Hemos de buscar esas otras perspectivas que nos muestra la vida.

@SaetasdeLuis

436. Tus ojos

Poema #436.

Tus ojos.

 

Tus ojos son la patria

del relámpago y de la lágrima,

silencio que habla,

tempestades sin viento,

mar sin olas, pájaros presos,

doradas fieras adormecidas,

topacios impíos como la verdad,

otoño en un claro del bosque

en donde la luz canta en el hombro

de un árbol y son pájaros todas las hojas,

playa que la mañana

encuentra constelada de ojos,

cesta de frutos de fuego,

mentira que alimenta,

espejos de este mundo,

puertas del más allá,

pulsación tranquila del mar a mediodía,

absoluto que parpadea, páramo.

 

Octavio Paz.

Poeta y ensayista mexicano (1914-1998). En 1943 recibió la beca Guggenheim. Trabajó como diplomático mexicano en países como Francia, India y Japón, que tuvieron importante influencia en su obra. En 1990 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Es considerado uno de los más importantes escritores del siglo XX. Entre sus libros de ensayo destacan “El laberinto de la soledad”, “El arco y la lira” y “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe”, entre otros.

Ya lo hemos escuchado, quizás hasta lo hemos deseado, vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Tus ojos que son patria del relámpago y de la lágrima. El encuentro, la mirada, produce la ennumeración y la contradicción que desarrolla el poeta. En el instante se condensa el infinito, un absoluto que parpadea.

@SaetasdeLuis

176. XXIV [Lo que vemos de las cosas son las cosas.]

Poema #176.

XXIV.

 

Lo que vemos de las cosas son las cosas.

¿Por qué habríamos de ver una cosa si hubiese otra?

¿Por qué ver y oír sería engañarnos

si ver y oír son ver y oír?

 

Lo esencial es saber ver,

saber ver sin estar pensando,

saber ver cuando se ve,

y no pensar cuando se ve

ni ver cuando se piensa.

 

Pero esto (¡tristes de nosotros que llevamos el alma vestida!),

esto exige un estudio profundo,

un aprendizaje de desaprender

y un secuestro en la libertad de aquel convento

del que los poetas dicen que las estrellas son las monjas eternas

y las flores las penitentes convictas de un solo día,

pero donde al final las estrellas no son sino estrellas

y las flores sólo flores,

y por eso es por lo que las llamamos estrellas y flores.

 

Alberto Caeiro.

Heterónimo de Fernando Pessoa del que hace poco publicamos otro de sus poemas. Estos textos pertenecen al libro “Guardador de rebaños”, que según se relata, fueron escritos seguidos, “en una especie de éxtasis cuya naturaleza no lograré definir”, y de este éxtasis nació la figura de Alberto Caeiro, quien luego sería considerado por todos los heterónimos del grupo como el “Maestro”.

Dejar de lado el pensamiento y ver las cosas como son. Saber ver, de distintas maneras, saber sentir. Es algo que al nacer sabemos bien, pero que vamos desaprendiendo a lo largo de la vida, a medida que aprendemos a pensar, a vivir en sociedad. “Lo esencial es saber ver”, hacer una cosa a la vez. Si vemos, ver. Si pensamos, pensar. Si sentimos, sentir. Llevamos el alma vestida por la sociedad, y hemos de (re)aprender a desnudarla, a sentirnos cómodos con ella, a saber que las estrellas y flores pueden ser sólo estrellas y flores, y sentirlas así, también. Es, para nosotros que tenemos el alma vestida, “un aprendizaje de desaprender”, de despojarnos y sentir.

Ustedes tienen que aprender a ver

“Ustedes tienen que aprender a ver.”

@SaetasdeLuis