585. Sólo una ventana

Poema #585

Sólo una ventana

Qué pena
que no llegue el poema
y que el jardín de rosas entreveradas
no esté allí

Qué pena que no haya sido una desazón
y que uno no pueda inventar nada
sino una silla y una aventura
mirando a lo imposible

Rasgaduras, lentitudes, aplazamientos
cuánta soledad
sólo un canto, un aria
lenta

Qué pena
Haber perdido a los hijos, a los hombres
A los caballos
A las libélulas.

Hanni Ossott 

Poeta venezolana. Nació  el 14 de febrero de 1946. Hija de padres alemanes, se desempeñó como profesora de la Escuela de Letras de la U.C.V. Entre sus poemarios se encuentran: “Hasta que llegue el día y huyan las sombras”, “El reino donde la noche se abre”, “Plegarias y penumbras”, “Cielo, tu arco grande”, “Casa de agua y de sombras” y “El circo roto”. Fue esposa de Manuel Caballero. Galardonada con el Premio Nacional de Poesía José Antonio Ramos Sucre y el Premio Nacional de Poesía. Fallece el 31 de diciembre de 2002. Podrás encontrar otros poemas de ella publicados con anterioridad en este blog.

Una ventana delante y el mundo del otro lado. La memoria, la vida y el futuro son ahora ajenos a la emoción. No hay más que esperar un algo que traiga el poema, el dolor, la ira, el miedo, cualquier sentimiento que mueva el alma. Mientras tanto una pena se dibuja poco a poco, una añoranza habita la hoja y anida unos versos.

@LauraAlessR

553. Es un imperio…

Poema #553

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?

Jorge Luis Borges

Escritor argentino, nacido el 24 de agosto de 1899. Escribió ensayos, cuentos, guiones y poemas. Es reconocido internacionalmente como una de las figuras literarias más importantes del siglo XX. Tuvo una vida política activa la cual puso en riesgo su seguridad y le impidió ganar el Premio Nobel de Literatura. Su primer poemario fue Fervor de Buenos Aires (1923). Fallece en Ginebra el 14 de junio de 1986.

Depende del punto de vista. Depende de la importancia. Depende de la pasión.

@LauraAlessR

 

550. El arroyo

Poema #550.

El arroyo.

 

Ha pasado mucha agua bajo los puentes

y enormes cantidades de sangre

Pero a los pies del amor

corre un gran arroyo blanco

Y en los jardines de la luna

en los que cada día se celebra tu fiesta

ese arroyo canta mientras duerme

Y esa luna es mi cabeza

donde gira un enorme sol azul

Y ese sol son tus ojos

 

Jacques Prévert.

Poeta y guionista francés, nace en 1900 y fallece en 1977. Abandonó la escuela a los 14 años, permaneció un tiempo en la Marina y vivió la Primera y la Segunda Guerra mundial, así como el tiempo de entreguerra y de posguerra, todo esto lo afectó y puede notarse en muchos de sus poemas, así como en los temas que trabaja en su escritura. Se dedicó a la bohemia y a diversos oficios mientras desarrollaba su gusto por la poesía y la escritura de otros estilos como guiones de películas y canciones que se volvieron famosas. Perteneció al movimiento surrealista, pero se separó por considerar a Breton muy autoritario.

Ha pasado mucha agua -y mucha poesía- bajo los puentes y los días. Ha pasado mucho y continúa fluyendo mucho; lo sabemos, es un cauce inagotable. Es así, el arroyo canta mientras duerme, y en cada trazo, en cada memoria, un enorme sol que son tus ojos, día tras día, trazo tras trazo. Las palabras, embuidas de sencillez, se extienden por el mundo abriendo perspectivas: lo importante es lo que te dice la palabra, lo que te hace ver.

@SaetasdeLuis

471. Leo…

Poema 471

Leo
buscando entre las líneas
.                                                    una luz
que borre mis ojos

Adalber Salas

Poeta venezolano. Nació en Caracas en 1987. Ganador del II Premio Nacional Universitario de Literatura, mención Poesía, con el poemario: “La arena, el vidrio: ascenso en tres movimientos”. Textos suyos han sido publicados en Papel Literario.

Dejar de buscar en la vida y empezar a buscar en los libros. Buscar una imagen que despierte un nuevo universo. Dejar limpia la memoria, dejar de ver lo tangible y lo posible, para crear a partir de la luz.

@LauraAlessR

461. Calma

Poema #461

Calma

Este silencio,
blanco, ilimitado,
este silencio
del mar tranquilo, inmóvil,

que de pronto
rompen los leves caracoles
por un impulso de la brisa,

Se extiende acaso
de la tarde a la noche, se remansa
tal vez por la arenilla
de fuego,

la infinita
playa desierta,
de manera

que no acaba,
quizás,
este silencio,

¿nunca?

Eliseo Diego

Fue un poeta y ensayista nacido en La Habana (Cuba) en 1920. Considerado uno de los poetas más importantes de Latinoamérica. Fue fundador de la revista “Orígenes” junto a José Lezama Lima. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra en 1986; el Premio de la Crítica en 1988 y 1989, y el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo en 1993. Fallece en Ciudad de México en 1994.

En calma y en silencio se escribe el poema. Se divisa mejor el horizonte, la infinita playa. Se contempla con más detalle el recuerdo de la imagen. Se espera mejor, se respira mejor. La palabra germina en silencio, aunque no nos percatemos.

@LauraAlessR

325. Llamada viva

Poema #325

Llamada viva

Ponerse al margen
asistir a un pan
cantar un himno

menoscabarse en vano
abrogar voluntades
refrendar cataclismos

acompañar la soledad
no negarse a las quimeras
remansarse en el tomado

ir de lo ceñido a lo vasto
desde lo opaco a la centella
de comisión al sueño libre

ofrecerse a lo parco del día
si morir una hora tras otra
volver a comenzar cada noche

volar de lo distinto a lo idéntico
admirar miradores y sótanos
infligirse penarse concernirse

estar en busca de alma diferida
preparar un milagro entre la sombra
y llamar vida a lo que sabe a muerte.

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

Buscar la flor en el desierto, creer en ella. Ardua vida elegida, la del poeta.

@LauraAlessR

265. Despedida del mar

Poema #265

Despedida del mar

Por más que intente al despedirme
guardarte entero en mi recinto
de soledad, por más que quiera
beber tus ojos infinitos,
tus largas tardes plateadas,
tu vasto gesto, gris y frío,
sé que al volver a tus orillas
nos sentiremos muy distintos. Agua
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.

Este perfume de manzanas,
¿de dónde viene? ¡Oh sueño mío,
mar mío! ¡Fúndeme, despójame
de mi carne, de mi vestido
mortal! ¡Olvídame en la arena,
y sea yo también un hijo
más, un caudal de agua serena
que vuelve a ti, a su salino
nacimiento, a vivir tu vida
como el más triste de los ríos!

Ramos frescos de espuma… Barcas
soñolientas y vagas… Niños
rebañando la miel poniente
del sol… ¡Qué nuevo y fresco y limpio
el mundo…! Nace cada día
del mar, recorre los caminos
que rodean mi alma, y corre
a esconderse bajo el sombrío,
lúgubre aceite de la noche;
vuelve a su origen y principio.

¡Y que ahora tenga que dejarte
para emprender otro camino!…

Por más que intente al despedirme
llevar tu imagen, mar, conmigo;
por más que quiera traspasarte,
fijarte, exacto, en mis sentidos;
por más que busque tus cadenas
para negarme a mi destino,
yo sé que pronto estará rota
tu malla gris de tenues hilos.
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.

José Hierro

Poeta español nacido en Madrid en 1922. Pertenece a la llamada primera generación de la posguerra. Recibió numerosos reconocimientos, entre ellos: Premio Adonáis en 1947, Premio Nacional de Poesía (1953 y 1999), Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1981, Premio Nacional de las Letras Españolas en 1990, Premio Cervantes en 1998, Premio Ojo Crítico en 1999, entre otros. Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en 1995 y en 2002 por la Universidad de Turín. En San Sebastián de los Reyes (Madrid) existe un busto del poeta frente al edificio que alberga la Universidad Popular José Hierro. En esta localidad tiene lugar el Premio Nacional de Poesía José Hierro. Fallece el 21 de diciembre de 2002.

Te despides del mar y te llevas a la mar por dentro.  No serán los mismos ojos, pero será el mismo río.

@LauraAlessR

209. Neblina

Poema #209

Neblina

Un talón

toca  la punta de un pie

y sucesivamente

se avanza desde adentro

.

por la humareda

de una caldera del cielo.

.

El espesor satura la vista,

colma de blancura la retina

y hace que las manos vayan adelante.

.

Se anda al tanteo

entre cercados y ramajes

que el hábito desconoce,

.

nada es seguro de que esté ahí

.

(donde las cuentecillas de agua

parecen de argamasa).

.

No hay catalejos,

la mirada sin asombro se devana:

.

ver

es como tocar telarañas,

.

mirar es la piel de lo invisible.

Pausides González

Poeta venezolano nacido en Caracas en 1962. Licenciado en Letras por la Universidad de Los Andes. Su primer poemario “Cada despido del tiempo” fue publicado en Mérida en 1994. Obtuvo el Premio Fernando Paz Castillo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, mención Estudios Literarios, por su libro “La música popular del Caribe hispano en su literatura”. Este poema pertenece a su poemario “Libro del aire” publicado en 2007. Dos poemas anteriormente publicados aquí.

A tientas. Combinación de sentidos. Una blancura que ciega y unas manos que van adelante. El mundo empieza a texturizarse, la incertidumbre despierta formas que el hábito hace pasar inadvertidas. Se avanza entonces, desde adentro. Y allí, en medio de la neblina con la mirada ligera y las manos expuestas,  se puede tocar la piel de lo invisible.

LauraAlessR

176. XXIV [Lo que vemos de las cosas son las cosas.]

Poema #176.

XXIV.

 

Lo que vemos de las cosas son las cosas.

¿Por qué habríamos de ver una cosa si hubiese otra?

¿Por qué ver y oír sería engañarnos

si ver y oír son ver y oír?

 

Lo esencial es saber ver,

saber ver sin estar pensando,

saber ver cuando se ve,

y no pensar cuando se ve

ni ver cuando se piensa.

 

Pero esto (¡tristes de nosotros que llevamos el alma vestida!),

esto exige un estudio profundo,

un aprendizaje de desaprender

y un secuestro en la libertad de aquel convento

del que los poetas dicen que las estrellas son las monjas eternas

y las flores las penitentes convictas de un solo día,

pero donde al final las estrellas no son sino estrellas

y las flores sólo flores,

y por eso es por lo que las llamamos estrellas y flores.

 

Alberto Caeiro.

Heterónimo de Fernando Pessoa del que hace poco publicamos otro de sus poemas. Estos textos pertenecen al libro “Guardador de rebaños”, que según se relata, fueron escritos seguidos, “en una especie de éxtasis cuya naturaleza no lograré definir”, y de este éxtasis nació la figura de Alberto Caeiro, quien luego sería considerado por todos los heterónimos del grupo como el “Maestro”.

Dejar de lado el pensamiento y ver las cosas como son. Saber ver, de distintas maneras, saber sentir. Es algo que al nacer sabemos bien, pero que vamos desaprendiendo a lo largo de la vida, a medida que aprendemos a pensar, a vivir en sociedad. “Lo esencial es saber ver”, hacer una cosa a la vez. Si vemos, ver. Si pensamos, pensar. Si sentimos, sentir. Llevamos el alma vestida por la sociedad, y hemos de (re)aprender a desnudarla, a sentirnos cómodos con ella, a saber que las estrellas y flores pueden ser sólo estrellas y flores, y sentirlas así, también. Es, para nosotros que tenemos el alma vestida, “un aprendizaje de desaprender”, de despojarnos y sentir.

Ustedes tienen que aprender a ver

“Ustedes tienen que aprender a ver.”

@SaetasdeLuis

81. La mirada I

Poema #81

La mirada I

No se puede mirar

lo que no se ha visto.

Ves una sola vez

pero miras por siempre.

Primero se abren los ojos

luego se asombran.

Pausides González

Poeta venezolano nacido en Caracas en 1962. Licenciado en Letras por la Universidad de Los Andes. Su primer poemario “Cada despido del tiempo” fue publicado en Mérida en 1994. Obtuvo el Premio Fernando Paz Castillo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, mención Estudios Literarios, por su libro “La música popular del Caribe hispano en su literatura”. Este poema pertenece a su poemario “Libro del aire” publicado en 2007. Otro poema de él aquí.

Mirar… mirar para encontrar aquello que subyace en lo común, en lo corriente. Preservar la capacidad de asombro, esa inocencia secreta, que permite ser siempre el eterno aprendiz.  Soy apenas alguien que aprende a mirar. Ver, como siempre… y luego reconocer.

Lo que vemos queda en la memoria. Allí esperando el reconocimiento, cuando algo nos lleve por el camino de regreso para saberlo nuestro, para darle voz, cuerpo, forma.

Voy a valerme de esas cenizas que trae el viento para encender el fuego de mi pluma.

@LauraAlessR