495. Las tres palabras más extrañas

Poema #495

Las tres palabras más extrañas

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

Wislawa Szymborska

 

Poeta, ensayista y traductora polaca, nacida en 1923. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996 y recibió muchos otros premios significativos que reconocen su habilidad y minucioso trabajo de la poesía. Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores. Falleció el 1 de febrero de 2012.

Entre palabra y palabra, los poetas, introducen con escrupuloso cuidado (o con afortunado descuido) el sentimiento efímero, el germen de un universo imaginado.  Si existen o si son verdad, esos breves espacios creados, dependerá del lector.

@LauraAlessR

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484. Tormenta

Poema #484.

Tormenta.

 

De pronto, el caminante encuentra aquí el viejo,

enorme roble, como un alce petrificado con su interminable

cornamenta, frente a la fortaleza verdinegra del mar de

septiembre.

 

Tormenta nórdica. Es el tiempo en que

los racimos de serbas maduran. Despierto en la oscuridad,

oigo a las constelaciones piafar en sus establos, en las alturas,

sobre los árboles.

 

Tomas Tranströmer.

 

Poeta, psicólogo y traductor sueco. Su obra ha sido traducida a más de 50 lenguas y ha tenido una profunda influencia en su país y en el mundo. Nació en Estocolmo en 1931 y ha recibido múltiples premios por su trayectoria, entre los que están el Bonnier, Neustadt, Petrach, y el Premio Nobel de Literatura en el año 2011 “porque a través de imágenes condensadas y translúcidas nos permite el acceso a la realidad”. Este poema pertenece a su libro de 1954, “17 poemas”.

Despertar y caer en consciencia de la vida más allá de la vida, de la realidad que sucede un poco más allá de lo perceptible. Escuchar a la tormenta, a la oscuridad, a las constelaciones.

@SaetasdeLuis

451. Amor…

Poema #451

Amor…

Amor,
en este poema
no existe el tiempo:
todo el curso del Universo
se da en él a la vez.

Joan Brossa

Poeta, dramaturgo y artista plástico español, nacido en Barcelona el 19 de enero de 1919. A los diecisiete años, cuando se encontraba en el ejército, inició la producción poética con la obra “Tercera División”. Su obra creativa, además de la poesía, abarcó otras facetas del arte, como el cine, el teatro y la música. Fue uno de los fundadores de la revista “Dau al Set” en 1948 y uno de los principales introductores de la poesía visual en la literatura catalana. Su obra fue reconocida con importantes galardones: “Premio Nacional de Artes Plásticas” en 1992, “Premio Nacional de Teatro” 1998 y la “Medalla Picasso” de la UNESCO. Falleció en Barcelona el 4 de octubre de 1998.

Todo en un instante, todo el tiempo. Todo en un poema en breves trazos. Trazos de luz y de sombra, de nada y de todo, a la vez.

@LauraAlessR

359. Ningún amor cabe en un cuerpo solamente

Poema #359

Ningún amor cabe en un cuerpo solamente

Ningún amor cabe en un cuerpo solamente,
aunque abarquen sus venas el tamaño del mundo;
siempre un deseo se queda fuera,
otro solloza pero falta.

Lo sabe el mar en su lamento solitario
y la tierra que busca los restos de su estatua;
no basta un solo cuerpo para albergar sus noches,
quedan estrellas fuera de la sangre.

Ningún amor cabe en un cuerpo solamente,
aunque el alma se aparte y ceda espacio
y el tiempo nos entregue la hora que retiene.
Dos manos no nos bastan para alcanzar la sombra;
dos ojos ven apenas pocas nubes
pero no saben dónde van, de dónde vienen,
qué país musical las une y las dispersa.
Ningún amor, ni el más huidizo, el más fugaz,
nace en un cuerpo que está solo;
ninguno cabe en el tamaño de su muerte.

Eugenio Montejo

Poeta y ensayista venezolano, nació en Caracas, el 19 de octubre de 1938. En 1998 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura y en 2004 el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo. Fue fundador de muchos proyectos importantes como las revistas “Poesía” y “Zona Tórrida” de la Universidad de Carabobo. Se han publicado varios de sus poemas anteriormente en Trazos de la memoria. Fallece en Valencia, el 5 de junio de 2008.

En un cuerpo que está solo no puede nacer el amor. El amor necesita compañía, espacio, tiempo… El amor necesita del otro, de su forma y de su sustancia. Cuando se ama existe otro que nos acompaña de mil maneras diferentes, y se multiplican las formas de ver el mundo, de contemplar la belleza y de aceptar la muerte. El amor crea un universo donde todo está y todo falta, un lugar para encontrarse y para perderse, un laberinto muy pesado. Este universo, esta creación, no cabe en un cuerpo solamente.

@LauraAlessR

40. La ciudad

Poema #40.

La ciudad.

Dijiste: “Yo iré a otra tierra, a otro mar.

Otra ciudad mejor que ésta ha de hallarse.

La fatalidad condena, aquí, todos mis esfuerzos;

y mi corazón -como un muerto- está bajo tierra.

¿Hasta cuándo permanecerá mi espíritu en este marasmo?

Hacia donde dirijo la mirada, en todas partes

sólo veo los negros escombros de mi vida aquí

donde he pasado tantos años, destruido y perdido”.

 

Nuevos lugares tú no encontrarás, ni otros mares.

La ciudad te ha de seguir: vagarás por estas mismas calles,

en estos mismos barrios envejecerás

y bajo estos mismos techos habrás de encanecer.

Siempre en esta ciudad terminarás. En cuanto a ir a otra parte

-ninguna esperanza- nada de barco, nada de ruta para ti.

Como arruinaste tu vida en este pequeño rincón,

en toda la tierra también la destruiste.

 

Constantino Cavafis.

 

Uno de los mayores exponentes del renacimiento de la poesía griega moderna (Alejandría, Egipto 1863-1933). Fue periodista y funcionario; aunque publicó poco en vida, luego de fallecer su obra ha ido cobrando paulatinamente cada vez más fuerza. Su nombre presenta muchas diferencias en la escritura: Cavafy, Kavafy, Kavafis, etc. Ya publicamos uno de sus poemas más conocidos, Ítaca.

Éste es otro de sus poemas fuertemente urbano e introspectivo. En ocasiones la ciudad en la que estamos no es lo que deseamos que sea, sentimos que todo está mal, sucio, caótico, hecho escombros, y creemos que la solución es irnos a otra ciudad, a otro lugar que “sea mejor”, y en ocasiones no es así, en ocasiones huir y recorrer el mundo buscando algo nos lleva siempre a la misma ciudad que tenemos dentro de nosotros, que -consciente o inconscientemente- hacemos cada día, que vivimos. El mundo parece ser, nos muestra este poema de Cavafis, un reflejo de lo que nosotros somos, y así lo son las personas con las que nos relacionamos, lo que vivimos y lo que representa la ciudad para cada uno de nosotros. Sí, “otra ciudad mejor que ésta ha de hallarse”, pero comienza en nosotros mismos, en dejar de estar “destruidos y perdidos” y hacer algo al respecto. Me recuerda a una vieja historia oriental que plantea, de otra forma, lo mismo.

@SaetasdeLuis