368. Postales negras

Poema #368.

Postales negras.

 

I

La agenda llena, futuro desconocido.

El cable canturre la canción popular sin patria.

Nieve sobre el mar inmóvil como plomo. Luchan

sombras en el muelle.

 

II

En mitad de la vida sucede que llega la muerte

a tomarle medidas a la persona. Esta visita

se olvida y la vida continúa. Pero el traje se va cosiendo en

silencio.

 

Tomas Tranströmer.

Nació en Estocolmo, Suecia, en 1931. Es psicólogo, traductor y poeta. En el año 2011 obtuvo el Premio Nobel de Literatura (información oficial en inglés al respecto). Su obra -centrada en lo cotidiano y lo natural del ser humano- ha sido traducida a más de 50 idiomas. Este poema pertenece a su poemario “La plaza salvaje”, de 1983.

Estas son las verdaderas postales negras: un conjunto de imágenes como sombras, que conocemos y desconocemos. Postales que nos deja la muerte en su visita de sastre, cuando viene a nosotros a tomarnos medidas; visitas de las que que sólo guardamos pequeños recuerdos, apenas vislumbrados. Pero aún así, el traje se va cosiendo en silencio. Quizás por eso, cuando la vemos llegar, resulta una vieja conocida que no reconocemos.

@SaetasdeLuis

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362. Más adentro

Poema #362.

Más adentro.

 

En la gran entrada a la ciudad

cuando el sol está bajo.

El tráfico se hace denso, repta.

Es un pesado dragón reluciente.

Soy una de las escamas del dragón.

De pronto está el sol rojo

frente al parabrisas

e inunda el carro.

¡Estoy iluminado

y una escritura se hace visible

dentro de mí,

palabras con tinta invisible

que aparecen

cuando el papel se acerca al fuego!

Sé que debo ir lejos,

atravesar la ciudad y luego

más allá, hasta que sea hora de ir

a caminar largamente por el bosque.

A seguir las huellas del tejón.

Se oscurece, se dificulta la visión.

Allí, en el musgo, hay piedras.

Una de esas piedras es valiosa.

Ella puede transformarlo todo,

puede hacer brillar la oscuridad.

Es un interruptor para todo el país.

Todo depende de ella.

Verla, tocarla…

 

Tomas Tranströmer.

Premio Nobel de Literatura 2011, porque “a través de sus imágenes condensadas y translúcidas nos permite el acceso a la realidad”. Psicólogo, escritor y traductor sueco, nacido en 1931. Su poesía se centra en lo cotidiano y lo natural, desarrollando lo que se ha considerado el lenguaje del siglo XX. Este poema pertenece a su libro “Senderos”, y la traducción al castellano, como las de los otros poemas que están ya en el blog, es de Roberto Mascaró.

Adentrarse en sí mismo, en la naturaleza. En ocasiones son senderos inesperados los que nos llevan a obtener revelaciones, sorpresas, iluminaciones. El dragón reluciente avanza con pesada lentitud, y el hombre atrapado en él cae en cuenta de su escritura secreta, de su búsqueda, de sí mismo.

@SaetasdeLuis