370. Signos

Poema #370.

Signos.

Es el amor; tendré que ocultarme o huir.

Jorge Luis Borges

Lento,

violento,

rumoroso

temblor

de hojas

en la intrincada selva de mis espinas.

Invasión de ternura en los huesos.

Ola dulce de agua

reventándome en el fondo del pecho,

encrespándose

y volviendo a extenderse

espuma

sobre mi corazón.

 

Es el amor con su viento cálido,

lamiendo insistente la playa sola de mi noche.

Es el amor con su largo ropaje de algas,

enredándome el nombre, el juicio, los imposibles.

Es el amor salitre, húmedo,

descargándose contra la roca de mi ayer impávida dureza.

Es la marea subiendo lentamente

las esquinas de piedra de mis manos.

Es el espacio con su frío

y el vientre de mi madre palpitando su vida en el silencio.

Es el grupo de árboles en el atardecer,

el ocaso rojo de azul,

la luna colgada como fruta en el cielo.

Es el miedo terrible,

el pavor de abrir la puerta

y unirse a la caravana

de estrellas persiguiendo la luz

como nocturnas, erráticas mariposas.

Es la tiniebla absoluta

o la más terrible y blanca nova del Universo.

Es tu voz como soplo

o el ruido de días ignorando los rumbos de tu existencia.

Es esa palabra conjuro de todas las magias,

látigo sobre mi espalda tendida al filo del sol,

desencajando el tiempo con sus letras recónditas,

desprendida del azar y de la lógica,

loca palabra, espada,

torbellino revolviéndome tibias memorias

apaciblemente guardadas en el desván de los sueños,

estatuas que de pronto se levantan y hablan,

duendes morados saliendo de todas las flores,

silbando música de tambor de guerra,

terribles con sus largos zapatos puntudos,

burlándose de mí

que, inútilmente,

cavo tenaz, enfurecida, incapaz,

llorando en mi espanto,

esta última trinchera.

 

Gioconda Belli.

Nació en Managua, Nicaragua, en el año 1948. Una significativa parte de su obra posee un cargado tono erótico. Junto con Ernesto Cardenal y Claribel Alegría renovaron buena parte de la poesía en su país. Se opuso a la dictadura de Somoza, por lo que fue condenada a prisión, y la llevó a refugiarse políticamente en varios países, como México y Costa Rica. Ha publicado más de diez libros, principalmente de novela y de poesía.

Un torbellino, una tormenta de imágenes. Es el amor y, en ocasiones, no nos queda otra opción más que enfrentarnos a él, dejar que nos invada; entregarnos y descifrarlo, para no ser devorados en nuestra última trinchera.

@SaetasdeLuis

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61. SUB-UMBRA

Poema #61

SUB-UMBRA

¡Adelante, alma mía!

allí junto al peligro está la boca

de la sima profunda …

¡fe, valor, osadía!

ya el pie resbala en la musgosa roca,

ya la lluvia iracunda

me flagela la frente …

¡éste es mi Sinaí relampagueante,

éste es mi Oreb ardiente! …

¡Adelante! ¡Adelante!

¡Qué hermosa caverna!

¡Qué espantoso ruido! ¡Aquí tienen su nido

la oscuridad eterna,

el torbellino airado,

la fragorosa espuma,

el Aquilón helado,

la sofocante y cegadora bruma! …

¡Adelante! ¡adelante! ¡Allá en el fondo,

la sombra es más intensa,

el rugido más fuerte,

la atmósfera más densa

y más cerca al espíritu la muerte.

Allí, allí está el hondo

santuario en que se oculta

el dios de la terrible catarata!

¡Cómo llegar a él! … En arco enorme

que en el vórtice hirviente se sepulta,

sobre mi frente pálida, tendida,

cual bóveda de plata,

pasa la mole rápida y deforme

de la corriente al báratro impelida.

Bajo mis pies se escapa

la resbalosa peña

que sirve, artera, de engañosa capa

a la muerte en sus grietas escondida.

El vértice se adueña

de mi turbada mente …

¡un paso más … y terminó la vida!

Juan Antonio Pérez Bonalde

Poeta venezolano. Nacido en Caracas el 30 de enero de 1846. Es reconocido como uno de los grandes poetas líricos y representante del romanticismo literario del país. Dominó diversos idiomas, lo que le permitirá destacarse como traductor de obras como: “El cuervo” de Edgar Allan Poe y “El cancionero” de Heinrich Heine. Es el autor de las obras: “Vuelta a la Patria”, “Estrofas”, “Ritmos”, “El canto al Niágara”  (prólogo de José Martí)  y “Flor”. Fallece el 4 de octubre de 1892. En 1903 sus restos  fueron trasladados al Panteón Nacional.

Tal día como hoy nace el gran poeta venezolano creador de “Vuelta a la Patria”.  Al pie del abismo, de la enorme boca, nos canta el poeta. Dando aliento al alma: “¡Adelante, alma mía!”, allí ante la oscuridad, ante la muerte.  Y con “la corriente al báratro impelida” el alma (tal vez “el otro”) se va cayendo. ¿Buscando qué? ¿un dios, quizás? ¿un motivo?

Y así es, con el vértigo constante y a un paso de perder la vida,  la única manera de entrar al mundo de las imágenes: descendiendo.

@LauraAlessR