56. Testigo

Poema #56.

Testigo.

 

Tú sabes que estoy

pero no entres de pronto

a mi cuarto

 

podrías ver

cómo guardo silencio

sobre la hoja en blanco

 

¿Se puede escribir

sobre el amor

mientras se oyen los gritos

de los asesinados y ultrajados?

¿Se puede escribir

sobre la muerte

y mirar las caritas

de los niños?

 

No entres de pronto

a mi cuarto

 

Verás un mudo

y avergonzado

testigo del amor

al que vence la muerte.

 

Tadeusz Różewicz.

Nació en 1921 en Radomsko. Uno de los autores más prolíficos de la literatura polaca, ha escrito poesía, narrativa, drama y ensayo en grandes cantidades. En más de una ocasión ha sido candidato al Premio Nobel de Literatura, y ha recibido gran cantidad de premios y distinciones dentro y fuera de su país. La posguerra es un tema recurrente de su poesía, el cual se va transformando -cicatrizando- con esperanza e insistencia a lo largo del tiempo, permitiendo otros temas como sus constantes reflexiones sobre el proceso de escribir y la figura del poeta. Este poema pertenece a “Poemas e imágenes” (1951-1952).

El poeta se revela a sí mismo, se confiesa testigo de atrocidades que no puede/quiere plasmar en la hoja en blanco que hace de espejo para su memoria, que le permite, en la intimidad de su habitación y de su soledad, recordar lo que ha visto, lo que ha sentido, lo que su generación entera ha pasado en la guerra y continúa viviendo en la posguerra. El poeta pide que se le respete esa intimidad, ese momento en el que se encierra en su cuarto a ver desfilar a sus demonios sobre la hoja en blanco, a escribir sobre esa conjunción de emociones que se encuentran en él cuando escribe y que se le aparecen indisolubles.

Los dos grandes temas, dicen: amor y muerte. No puede -siente el poeta- escribir sobre ninguno de los dos sin que aparezca su contraparte, en sus vivencias. Piensa en el amor y los gritos hacen contrapeso, piensa en la muerte y aparecen sonrisas que la esfuman. Pero, concluye el poeta, si entran a verlo en ese momento en el cual se dobla sobre la hoja en blanco para reflejarse, como si fuese a hundirse en ella, lo verán mudo, avergonzado, ante lo que su memoria le hace percibir: el amor derrotado por la muerte.

@SaetasdeLuis

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53. Diálogo en la tiniebla

Poema #53

Diálogo en la tiniebla

……

No busco la verdad, pero persigo

su estela cautivante, su aleteo

que es la réplica infiel de lo que creo

y el huidizo fulgor de lo que digo.

….

La verdad absoluta es un castigo

que quizás no merezca mi deseo.

Y su ausencia es el último trofeo

que desvela mi angustia de testigo.

….

Me quedo con la flor de la pregunta,

aspirando el aroma sin respuesta,

dejando que el silencio apenas hable.

….

Y al sentir que la lágrima despunta,

la verdad, como un grillo, me contesta

desde el jardín del vértigo insondable.

David Escobar Galindo

 

 Poeta, novelista y jurista nacido el 4 de octubre de 1943 en Santa Ana (El Salvador).  Doctor en Jurisprudencia y Ciencias Sociales. Es miembro de número de la Academia Salvadoreña de la Lengua y Director su director desde el año 2006. Es considerado uno de los autores más importantes de la literatura salvadoreña. Dentro de sus  poemarios se encuentran: “El Libro de Lilian” (1976), “Árbol sin Tregua” (1996), “Canciones para el álbum de Perséfone” (1982), “Oración en la Guerra” (1989), entre otros.  También publicó  la novela “Una Grieta en el Agua” (1972).

Ya no busco, ella está ahí, la verdad con todas sus vertientes. No me preocupo, igual el camino conduce hacia ella. Ya no sé cuántas veces me he perdido, es que ese es mi oficio, ya no busco. Ella me habla  en el rumor del viento,  “como un grillo, me contesta / desde el jardín del vértigo insondable.”

Yo no le hago preguntas, solo espero su visita. Ella ya me conoce y entre mis palabras se cuela. Yo la aspiro. Le dejó el café servido y le mesa dispuesta. Una neblina entra por mi puerta, apago las velas  y recuerdo  que “su ausencia es el último trofeo / que desvela mi angustia de testigo.”

@LauraAlessR