390. Lo no dicho

Poema #390.

Lo no dicho.

 

ahora empezamos la conversación

las palabras ocultan

lo que ha pasado

antes

más allá de nosotros

sin salida

 

todavía no lo sabes

 

extiendes los brazos

piensas que estoy

en el mismo lugar

en que me dejaste

 

miras alrededor

te alejas

por un callejón sin salida

 

estás ahí

inmóvil poco clara

la verdad llega despacio

a tu corazón

 

nuestras palabras se quedan sin techo

 

Tadeusz Rózewicz.

 

Nace en Polonia en el año 1921, poeta y escritor perteneciente a la primera generación que nació y creció después de la independencia de su país en 1918. Ha escrito una extensa obra, incursionando en múltiples géneros literarios, y ha recibido una considerable cantidad de premios y menciones significativos a lo largo de su carrera. Este poema pertenece a Siempre fragmento, poemario publicado en 1996.

Las palabras no dichas nos aplastan de intemperie, de vastedad inexorable. Podemos intentar comenzar de nuevo la conversación, pero la inexistencia nos abruma. Caemos en cuenta de que ya no hay salida, no hay palabras, no estamos en ningún lugar.

@SaetasdeLuis

223. Proposición

Poema #223

Proposición

El poema

está terminado

ahora a quebrarlo

y cuando vuelva a formarse

quebrarlo una vez más en los puntos

donde se encuentra con la realidad

suprimir las articulaciones

que vienen de la imaginación

aquellas que permanecen

atar con el silencio

o dejar sueltas

cuando el poema está terminado

suprimir el fundamento

sobre el cual se sostiene

­-pues el fundamento restringe

el movimiento-

entonces la construcción

se levantará

y se elevará un momento

por encima de la realidad

con la cual finalmente

chocará la colisión

será el nacimiento

de un nuevo poema

extraño a la realidad

sorprendiéndola

dividiéndola

y él mismo sufriendo

una transformación

Tadeusz Rózewicz

Poeta y escritor polaco. Nació el 09 de octubre 1921 en Radomsko. Sus poemas de juventud se publicaron en 1938. Durante la Segunda Guerra Mundial  fue un soldado del Ejército Nacional en la resistencia polaca. En 1960, Tadeusz Rózewicz  ya era autor de doce volúmenes aclamados de poesía. Ha escrito también más de quince obras de teatro.

Dejar reposar los versos y volver a ellos. Quebrar el poema todas las veces necesarias, hasta que él nos sorprenda defendiéndose por sí mismo.  Volver a los versos creados hasta el desconocimiento de lo propio, hasta que el poema nos abandone. El abandono es la apuesta por la trascendencia del poema. El poema lejos de una realidad, apartado de una imaginación. Un poema que no es de nadie y es de todos, quizás. Una propuesta, transformando, (re)haciendo.

@LauraAlessR

201. Construyo

Poema #201

Construyo

Ando sobre un vidrio

sobre un espejo

que se rompe

.

piso el cráneo

de Yorick

ando sobre este quebradizo

mundo

.

y construyo una casa

un castillo en el aire

dentro todo está listo

para un cerco

.

sólo yo

permanezco sorprendido

fuera de las murallas

Tadeusz Rózewicz

Poeta y escritor polaco. Nació el 09 de octubre 1921 en Radomsko. Sus poemas de juventud se publicaron en 1938. Durante la Segunda Guerra Mundial  fue un soldado del Ejército Nacional resistencia polaca. Para el momento de su debut literario en 1960, Tadeusz Rózewicz  ya era autor de doce volúmenes aclamados de la poesía. Ha escrito también más de quince obras de teatro.

 La duda. Todo es débil, bajo los pies primero el reflejo y luego el quiebre. ¿Qué se fragmenta realmente? Existe un yo que agrieta eso que llama mundo y entonces la realidad se vuelve un juego para armar. En ese espacio donde gravita el yo se  construye ¿un castillo o un calabozo?  Hay veces que lo que se construye se parece tan poco a su creador.  Sorprendido él se sigue repitiendo: “Ser o no ser, esa es la pregunta”.

@LauraAlessR

190. Metamorfosis

Poema #190.

Metamorfosis.

 

Mi hijo entra

en la habitación y dice

‘Tú eres un buitre

y yo un ratón’

 

Dejo el libro

me crecen

alas y garras

 

Sus terribles sombras

corren por las paredes

Soy un buitre

y él un ratón

 

‘Eres un lobo

y yo una cabra’

Doy vueltas alrededor de la mesa

y soy un lobo

Los cristales de las ventanas

brillan como colmillos

en la oscuridad

 

Y él huye con su madre

seguro

con la cabeza escondida en el calor de su falda

 

Tadeusz Różewicz.

Nació en el año 1921 en Radomsko, Polonia. Pertenece a la primera generación que nació y creció después de la independencia de su país en 1918. Es un escritor sumamente prolífico que ha incursionado en prácticamente todos los géneros literarios. Ha recibido una gran cantidad de premios y distinciones, y es doctor honoris causa por varias universidades. Ha sido nominado en varias ocasiones al Premio Nobel de Literatura. Este poema pertenece a su poemario “Sonrisas”, con poemas entre 1945 y 1956.

Jugar. El juego es importante, esencial para la vida; es la vida misma. Lo que percibo en este poema es eso, precisamente. Hay una frase que recorre las páginas de internet que dice algo como “si un niño te extiende un teléfono de juguete, no importa quién seas (o quién te creas) tú, ¡contestas la llamada!”, porque hay que mantener el pacto, hay que jugar. No importa qué esté haciendo el poeta, o qué esté leyendo, cuando viene el juego, “deja el libro”, y entra en él. Y es que “la poesía, en su función original como factor de la cultura primitiva, nace en el juego y como juego”, según Johan Huizinga. Él mismo dice en su libro Homo ludens que “para comprender la poesía hay que ser capaz de aniñarse el alma, de investirse el alma del niño como una camisa mágica y de preferir su sabiduría a la del adulto.

La mirada del poeta, la sabiduría del poeta, es la del niño, la de aquél que no sabe nada y se sorprende con todo, que puede jugar con la realidad, que se transforma y la transforma. Recordemos eso, y juguemos con las palabras, juguemos con la poesía, juguemos con la vida. Eso sí, juguemos bien.

@SaetasdeLuis

56. Testigo

Poema #56.

Testigo.

 

Tú sabes que estoy

pero no entres de pronto

a mi cuarto

 

podrías ver

cómo guardo silencio

sobre la hoja en blanco

 

¿Se puede escribir

sobre el amor

mientras se oyen los gritos

de los asesinados y ultrajados?

¿Se puede escribir

sobre la muerte

y mirar las caritas

de los niños?

 

No entres de pronto

a mi cuarto

 

Verás un mudo

y avergonzado

testigo del amor

al que vence la muerte.

 

Tadeusz Różewicz.

Nació en 1921 en Radomsko. Uno de los autores más prolíficos de la literatura polaca, ha escrito poesía, narrativa, drama y ensayo en grandes cantidades. En más de una ocasión ha sido candidato al Premio Nobel de Literatura, y ha recibido gran cantidad de premios y distinciones dentro y fuera de su país. La posguerra es un tema recurrente de su poesía, el cual se va transformando -cicatrizando- con esperanza e insistencia a lo largo del tiempo, permitiendo otros temas como sus constantes reflexiones sobre el proceso de escribir y la figura del poeta. Este poema pertenece a “Poemas e imágenes” (1951-1952).

El poeta se revela a sí mismo, se confiesa testigo de atrocidades que no puede/quiere plasmar en la hoja en blanco que hace de espejo para su memoria, que le permite, en la intimidad de su habitación y de su soledad, recordar lo que ha visto, lo que ha sentido, lo que su generación entera ha pasado en la guerra y continúa viviendo en la posguerra. El poeta pide que se le respete esa intimidad, ese momento en el que se encierra en su cuarto a ver desfilar a sus demonios sobre la hoja en blanco, a escribir sobre esa conjunción de emociones que se encuentran en él cuando escribe y que se le aparecen indisolubles.

Los dos grandes temas, dicen: amor y muerte. No puede -siente el poeta- escribir sobre ninguno de los dos sin que aparezca su contraparte, en sus vivencias. Piensa en el amor y los gritos hacen contrapeso, piensa en la muerte y aparecen sonrisas que la esfuman. Pero, concluye el poeta, si entran a verlo en ese momento en el cual se dobla sobre la hoja en blanco para reflejarse, como si fuese a hundirse en ella, lo verán mudo, avergonzado, ante lo que su memoria le hace percibir: el amor derrotado por la muerte.

@SaetasdeLuis