321. Luna de miel

Poema #321

Luna de miel

¿En qué se basan las recíprocas inclinaciones? Hay unos celos más conmovedores que otros. Me paseo con gusto entre esa oscuridad que supone la rivalidad de una mujer y un libro. El dedo en la sien no es el cañón de un revólver. Creo que nos oíamos pensar, pero el maquinal «En nada», que es la más audaz de nuestras negativas, no lo pronunciamos en todo el viaje de bodas. No hay nada que mirar fijamente menos alto que los astros. En cualquier tren es peligroso asomarse a la ventanilla. Las estaciones estaban claramente repartidas sobre un golfo. El mar, que para la mirada humana no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba. En el fondo de nuestros ojos se perdían bonitos cálculos orientados hacia el porvenir, como los de los muros de las prisiones.

André Breton

Poeta francés. Nacido el 19 de febrero de 1896. Escritor, ensayista y teórico francés. Fundador y principal referente del movimiento artístico denominado surrealismo. Autor de dos manifiestos surrealistas además de diversas obras sobre el automatismo. Desde muy joven trabó amistad con importantes figuras intelectuales de Francia convirtiéndose en el gran impulsor del surrealismo y el dadaísmo.

En ocasiones solo se trata de pararse antes o después de la pared. Y caminar.

@LauraAlessR

260. Agua salvaje

Poema 260.

Agua salvaje.

 

los dientes hambrientos del ojo

cubiertos de hollín de seda

abiertos a la lluvia

todo el año

el agua desnuda

oscurece el sudor de la frente de la noche

el ojo está encerrado en un triángulo

el triángulo sostiene otro triángulo

 

el ojo a velocidad reducida

mastica fragmentos de sueño

mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

 

el ruido ordenado en la periferia del resplandor

es un ángel

que sirve de cerradura a la seguridad de la canción

una pipa que se fuma en el compartimiento de fumadores

en su carne los gritos se filtran por los nervios

que conducen la lluvia y sus dibujos

las mujeres lo usan a modo de collar

y despierta la alegría de los astrónomos

 

todos lo toman por un juego de pliegues marinos

aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colora

 

su ojo sólo se abre para el mío

no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira

y me deja en estado de respetuoso sufrimiento

allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles

se encuentran en un soplido animal de hálito salino

aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta

carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles

 

Tristan Tzara.

 

Poeta y ensayista que nace en Rumania en 1896 y muere en Francia en 1963. Su verdadero nombre, aunque él lo negó rotundamente, parece ser Samuel Rosenstock. Fue miembro fundador del dadaísmo, junto con Hugo Ball, Marcel Jank, Jean Arp y otros. Escribió los considerados primeros textos Dadá y los manifiestos del movimiento. En 1922 se distanció de Breton y sus amigos, quienes querían hacer algo más constructivo, pero en 1929 volvió a juntarse con ellos en lo que se conocería como el movimiento surrealista.  Este poema pertenece a su libro de 1923, De nos oiseaux.

Hay mucho que decir de Tristan Tzara, de lo que creó más allá de su obra poética, de la ruptura que significó el movimiento dadaísta en la historia, de la necesidad humana que expresaba el vanguardismo en el momento histórico en el que estaban viviendo. Todo lo que concierne al agitado tiempo en el que se gestaron las vanguardias, las guerras mundiales y la industrialización; la necesidad de ruptura, de reorganizar el mundo me resulta muy interesante y se refleja, por supuesto, en el arte. El arte siempre habla de lo que se está viviendo, ¿qué nos dice el arte de hoy en día? Preguntémonos eso a ver qué estamos haciendo y qué está sucediendo con la cultura y la vida.

A pesar de que este libro es publicado un año antes de los Siete manifiestos Dadá, su estilo no parece cumplir la manera de escribir que recomienda Tzara en uno de sus manifiestos (Coja un periódico, coja unas tijeras, escoja en el periódico…), el poema tiene imágenes que sorprenden, que intrigan, que generan algo rítmicamente dentro de nosotros, que nos asombran. Sin signos de puntuación, nosotros mismos le damos el ritmo, y sentimos sus imágenes de una manera particular. El poema se mueve como un agua salvaje, y el encuentro también.

“su ojo sólo se abre para el mío/ no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira”

@SaetasdeLuis

214. Adolescencia

Poema #214.

Adolescencia.

 

En el fondo de mis sueños

siempre te encuentro cuando amanece.

Qué ensanchamiento en el exilio, por el vagabundaje de

claras fuentes azules.

En el fondo de mis sueños

la aurora fugitiva. Sólo la sombra

concluye mi única estrella, mi último día.

 

Juan Sánchez Peláez.

Nació en Altagracia de Orituco, estado Guárico, en 1922. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en el año 1975, y un doctorado honoris causa en la Universidad de Los Andes en el año 2001. Vivió durante un tiempo en Chile, donde se relacionó con el grupo de poetas surrealistas “La Mandrágora”. Su poesía señaló un camino nuevo en la poesía venezolana de la época. Este poema pertenece a su primer libro: Elena y los elementos (1951).

Desde la primera ocasión en la que leí este poema, hace un tiempo ya, me ha intrigado. Mueve algo en mí que siempre logra escabullirse de cualquier comprensión, pero que sigue ahí, picando e invitándome a ahondar más en ese fondo de los sueños. Leí tantas veces el poema buscando, en vano, una clave, que logré aprendérmelo de memoria, con lo difícil que eso resulta para mí. Los versos siguen fascinándome, pero no puedo decir qué significan, “así como no puedo explicar lo que sea un beso” (como dice Hanni Ossott). No puedo decir, siquiera, lo que generan en mí. Los dejo hablar por sí mismos, entonces.

@SaetasdeLuis

204. Mutaciones

Poema #204.

Mutaciones.

 

Mi corazón diseminado en todos los puertos, con la palabra abierta en el oleaje. Me levanto y escucho voces extrañas. Tomo por confidentes a las olas, digo flores como dinamita sin contaminaciones peligrosas. Sin embargo, algo ocurre ahora y siempre.

Atento a los movimientos del sol, nunca oí los pájaros. Súbitamente desperté frente a mí. Allí se prolongaban tejidos secretos, sueños de una vida anterior. Cierta madrugada que no termina nunca y un mismo grito de la sangre.

Estoy separado de mí mismo. Señor de los árboles, el viento se inclina entre las hierbas. Soy de los últimos guerreros. Armado hasta la muerte. Vigilando un horizonte que no es más que la memoria.

Rumor de ola cerrada. Soplo de peces más antiguos que la vida. Y el oro de la luna bajo una lluvia demente.

 

César David Rincón.

Poeta, crítico, ensayista y narrador venezolano, nacido en Maracaibo en 1938, donde fallece en 1992. Publicó varios libros de poesía, algunos que quedaron inéditos y que fueron publicados por la revista “Puerta de Agua” en el año 1992 en un tomo de “Poesía completa”. Perteneció a los grupos literarios Apocalipsis y 40 grados a la sombra. Apocalipsis fue un grupo literario zuliano que existió entre 1955 y 1958, se propuso romper con la poesía zuliana del momento, representada principalmente por los continuadores del legado de Udón Pérez. Fue una generacion renovadora para las letras zulianas, y de las agrupaciones que se esforzaron por introducir el surrealismo a la poesía nacional. La revista El Salmón realizó una interesante compilación al respecto.

Mutaciones que nos llevan al Apocalipsis. Cambios constantes en lo que somos, en lo que se es. La realidad vista de otra manera, vista a través de los puertos que se repiten, de lo que vuelve a ocurrir y de lo que altera la realidad, como si las imágenes se superpusieran unas a otras y nos dieran una realidad que es muchas y ninguna, que es ahora y siempre. Los días pasan y mutan, se mantiene el rumor, siempre distinto, de las olas; se mantiene el horizonte que vigilamos, y nuestra memoria.

@SaetasdeLuis

163. Los escritos vuelan

Poema #163

Los escritos vuelan

El satén de las páginas que se hojean en los libros modela
…………..una mujer tan hermosa
Que cuando no se lee se contempla a esa mujer con tristeza
Sin atreverse a hablarle sin atreverse a decirle que es tan hermosa
Que lo que se va a saber no tiene precio
Esta mujer pasa imperceptiblemente entre un rumor de flores
A veces se vuelve en medio de las estaciones impresas
Para preguntar la hora o mejor aún simula contemplar unas
…………… joyas bien de frente
Como no hacen las criaturas reales
Y el mundo se muere una ruptura se produce en los anillos de aire
Un desgarro en el lugar del corazón
Los diarios de la mañana traen cantantes cuya voz tiene el color de la
arena en las riberas tiernas y peligrosas
Y a veces los de la tarde dan paso a muchachas que conducen
…………… animales encadenados
Pero lo más bello está en el intervalo de ciertas letras
Donde unas manos más blancas que el cuerno de las estrellas a mediodía
Saquean un nido de blancas golondrinas
Para que llueva siempre
Tan bajo tan bajo que las alas no puedan ya mezclarse
Unas manos por donde se sube hasta unos brazos tan leves
…………….que el vapor de los prados en sus graciosas volutas por
…………….encima de los estanques es su imperfecto espejo
Unos brazos que no se articulan más que con el peligro excepcional de un
……………………………………………………………………………  cuerpo hecho para el amor
Cuyo vientre llama a los suspiros desprendidos de los                       matorrales llenos de velos
Y que sólo tienen de terrestre la inmensa verdad helada de los trineos de
…………………………………………………………..miradas sobre la extensión toda blanca
De lo que no volveré a ver más
A causa de una venda maravillosa
Que es la mía en el juego de la gallina ciega de las heridas

André Breton

Poeta francés. Nacido el 19 de febrero de 1896. Escritor, ensayista y teórico francés. Fundador y principal referente del movimiento artístico denominado surrealismo.  Autor de dos manifiestos surrealistas además de diversas obras sobre el automatismo. Desde muy joven trabó amistad con importantes figuras intelectuales de Francia convirtiéndose en el gran impulsor del surrealismo y el dadaísmo.

Surrealismo. Asociación sin pasar por la razón. Estas páginas sueltas son enlaces de imágenes donde una mujer, quizás las mujeres, las criaturas, las flores, las manos y las letras habitan. Allí o aquí, habitan. A tiempo, sin tiempo, en un mundo que no se vuelve a ver. Mundo que se dibuja y desdibuja, que es todo y nada. Pureza del pensamiento, ¿Quizás libertad?

Hoy cumpleaños de Salvador Dalí, pintor representante del surrealismo. Una de sus obras acompaña al poema.

@LauraAlessR

150. Objetos perdidos

Poema #150.

Objetos perdidos.

 

Por veredas de sueño y habitaciones sordas

tus rendidos veranos me acechan con sus cantos.

Una cifra vigilante y sigilosa

va por los arrabales llamándome y llamándome,

 

pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta

donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo,

si la cifra se mezcla con las letras del sueño,

si solamente estás donde ya no te busco.

 

Julio Cortázar.

Nace en Ixelle (Bruselas) en 1914 y reside en Buenos Aires desde los cuatro años. Gracias a una beca del gobierno francés, se instaló en París en 1951, donde fallecerá en el año 1984. Aunque  es conocido como intelectual argentino, se nacionalizó francés. Tuvo una prolífica obra literaria, en la que destacan sus cuentos, sus poemas y su novela “Rayuela”. Se le suele incluir dentro del movimiento surrealista. Hemos publicado anteriormente tres poemas suyos en el blog.

En el ensueño y en la memoria perdemos, en ocasiones, objetos que valoramos enormemente, que desearíamos tener siempre presentes y a la mano, pero la memoria puede ser caprichosa, y el sueño se encarga de mostrarnos nuestra vida de forma diferente a la que podríamos controlar de forma racional. Así, se pierde un objeto importante para nosotros, y vagamos buscando a esa persona que sólo está donde ya no buscamos, que nos llama y nos llama pero no podemos encontrar. ¿A dónde van a parar los objetos perdidos en nuestros sueños?

@SaetasdeLuis

94. Unión libre

Poema #94.

Unión libre.

 

Mi mujer con cabellera de llamaradas de leño

con pensamientos de centellas de calor

con talle de reloj de arena

mi mujer con talle de nutria entre los dientes de un tigre

mi mujer con boca de escarapela y de ramillete de estrellas

de última magnitud

con dientes de huella de ratón blanco sobre la tierra blanca

con lengua de ámbar y vidrio frotados

mi mujer con lengua de hostia apuñalada

con lengua de muñeca que abre y cierra los ojos

con lengua de piedra increíble

mi mujer con pestañas de palotes escritos por un niño

con cejas de borde de nido de golondrina

mi mujer con sienes de pizarra de techo de invernadero

y de cristales empañados

mi mujer con hombros de champaña

y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo

mi mujer con muñecas de cerillas

mi mujer con dedos de azar y de as de corazón

con dedos de heno segado

mi mujer con axilas de marta y de bellotas

de noche de San Juan

de ligustro y de nido de escalarias

con brazos de espuma de mar y de esclusa

y de combinación de trigo y molino

mi mujer con piernas de cohete

con movimientos de relojería y desesperación

mi mujer con pantorrillas de médula de saúco

mi mujer con pies de iniciales

con pies de manojos de llaves con pies de pájaros en el

momento de beber

mi mujer con cuello de cebada sin pulir

mi mujer con garganta de Valle de Oro

de cita en el lecho mismo del torrente

con senos nocturnos

mi mujer con senos de montículo marino

mi mujer con senos de crisol de rubíes

con senos de espectro de la rosa bajo el rocío

mi mujer con vientre de apertura de abanico de los días

con vientre de garra gigante

mi mujer con espalda de pájaro que huye en vuelo vertical

con espalda de azogue

con espalda de luz

con nuca de canto rodado y de tiza mojada

y de caída de un vaso en el que acaban de beber

mi mujer con caderas de barquilla

con caderas de lustro y de plumas de flecha

y de canutos de pluma de pavo real blanco

de balanza insensible

mi mujer con nalgas de greda y amianto

mi mujer con nalgas de lomo de cisne

mi mujer con nalgas de primavera

con sexo de gladiolo

mi mujer con sexo de yacimiento aurífero y de ornitorrinco

mi mujer con sexo de alga y de viejos bombones

mi mujer con sexo de espejo

mi mujer con ojos llenos de lágrimas

con ojos de panoplia violeta y de aguja imantada

mi mujer con ojos de pradera

mi mujer con ojos de agua para beber en prisión

mi mujer con ojos de bosque eternamente bajo el hacha

con ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego

 

André Breton.

(Versión de Aldo Pellegrini)

 

Fue un escritor, poeta, ensayista y teórico francés (1896-1966), perteneciente al surrealismo, reconocido como el fundador y principal referente de este movimiento artístico. Estudió medicina y trabajó en hospitales psiquiátricos durante la Primera Guerra mundial, aplicando sus conocimientos de la teoría freudiana. Desde muy joven trabó amistad con importantes figuras intelectuales de Francia convirtiéndose en el gran impulsor del surrealismo y el dadaísmo.

Este poema, como el mismo nombre lo dice, busca crear una unión libre de imágenes en base a la mujer que va describiendo. Es un poema que podría extenderse infinitamente, según comentan los mismos surrealistas, puesto que el “murmullo constante”, que podría ser visto como la misma inspiración, puede ser escuchado y “sintonizado” por el poeta al conectarse con su inconsciente y permitirlo aflorar en una escritura automática, alejada de todo pensamiento racional, que deja fluir todas las imágenes que vengan a la mente. El surrealismo ha tenido una enorme influencia mundial desde su creación, y todavía hoy en día se mantiene como una interesante manera de crear imágenes. Sus muchos ejercicios y técnicas continúan practicándose. Qué tan real y posible resulta escribir de manera completamente automática para crear grandes poemas, es todo un dilema que no parece tener una respuesta clara.

La mujer sigue siendo nuestro objeto de inspiración, la mujer que da mil imágenes, que podemos describir una y otra vez sin agotarnos, que no es cualquier mujer, sino “mi mujer”, con todas sus características, sus atributos, e incontables imágenes; algunas resultan más sorprendentes que otras, todas conectan este poema en una armonía y un ritmo excepcionales. El poema, técnicamente, podría ser continuado por cualquiera que se permita escuchar al “murmullo constante”, y escriba versos sobre su mujer.

@SaetasdeLuis