235. Para complacerla

Poema #235

Para complacerla

 

Para complacerla he vivido. Rozando el límite extremo de mis

           fuerzas trato de imaginar aún no sé qué para complacerla.

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A ella le gusta desgarrar la seda: le daré cien pies de tejido sonoro.

           Pero este chirrido no es ya bastante nuevo.

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A ella le gusta ver correr el vino y gentes que se embriaguen: pero el

…….vino no es bastante áspero y estos vapores ya no la aturden.

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Para complacerla tenderé mi alma usada: desgarrada, gritará bajo

           sus dedos.

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Y yo vaciaré mi sangre como una bebida en un odre:

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Una sonrisa, entonces, sobre mí se inclinará.

          Víctor Segalen

 

Arqueólogo, etnógrafo, escritor y poeta francés. Nació el 14 de enero de 1878. Estudiante de medicina naval en Burdeos, Segalen viajó y vivió en Polinesia y China (1903-1917) una parte considerable de su vida. Realizó tres expediciones arqueológicas en China. Hoy se le considera una de las figuras centrales de las letras francesas en la época de Proust. En reconocimiento a su labor la Facultad de Letras y Ciencias Sociales de la Universidad de Bretaña Occidental en Brest lleva su nombre. Falleció el 21 de mayo de 1919 en Huelgoat.

Para descubrir los caminos que llevan a ella, para lograrle una sonrisa. Mujer, precisas un mapa que guíe a los ansiosos marineros que aspiran conquistarte.  Muchos intentan navegarte, pero la ofrenda debe cumplirse, no hay nada que aprecie más la mar que un alma usada. Ella puede, entonces, hacer gritar las olas. Así, tal vez, con suerte marinero,  termines náufrago en una de sus playas.

Para complacerla, quizás un poema sea suficiente. Uno de esos poemas que trascienda el tiempo y revelé más allá de un momento. Un poema que se renueve  con ella, que cambie con los sentimientos y la acompañe por las fases de la luna.

@LauraAlessR

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218. XXIII [Por una mirada, un mundo]

Poema #218.

XXIII.

 

Por una mirada, un mundo,

por una sonrisa, un cielo,

por un beso… yo no sé

qué te diera por un beso.

 

Gustavo Adolfo Bécquer.

 

Fue un poeta y narrador adscrito al romanticismo, aunque escribió en la etapa histórica perteneciente al realismo. Nació en Sevilla en 1836 y murió en Madrid apenas en 1870. Su obra adquirió mayor prestigio después de su muerte, cuando muchos de sus textos fueron publicados. Tanto las Rimas como las Leyendas son sus trabajos más conocidos.

Una de las Rimas más conocidas, junto con la XXI, en las que resulta evidente todo el romanticismo del poeta, quien, con unos pocos versos, busca transmitir una sentimiento que se desborda. Los versos ofrecen; lo ofrecen todo, pero también tientan, dejan el misterio y activan la curiosidad, buscan capturar la atención y acercar a la persona a quien van dirigidos para que averigue qué obtendría por un beso. Es todo un juego de seducción sutil, en el que se comienza con la mirada, y que cada gesto tiene importancia hasta llegar al beso y a lo que dice el poeta: “yo no sé/ qué te diera por un beso”. Imaginemos.

@SaetasdeLuis

Trazos de la memoria

Rima XXIII de Gustavo Adolfo Bécquer

152. Mucho más allá

Poema #152.

Mucho más allá.

 

¿ Y si nos vamos anticipando

de sonrisa en sonrisa

hasta la última esperanza?

 

¿Y qué?

¿Y qué me das a mí,

a mí que he perdido mi nombre,

el nombre que me era dulce sustancia

en épocas remotas, cuando yo no era yo

sino una niña engañada por su sangre?

 

¿A qué , a qué

este deshacerme, este desangrarme,

este desplumarme, este desequilibrarme

si mi realidad retrocede

como empujada por una ametralladora

y de pronto se lanza a correr,

aunque igual la alcanzan,

hasta que cae a mis pies como un ave muerta?

Quisiera hablar de la vida.

Pues esto es la vida,

este aullido, este clavarse las uñas

en el pecho, este arrancarse

la cabellera a puñados, este escupirse

a los propios ojos, sólo por decir,

sólo por ver si se puede decir:

“¿Es que yo soy? ¿Verdad que sí?

¿No es verdad que yo existo

y no soy la pesadilla de una bestia?”

 

Y con las manos embarradas

golpeamos a las puertas del amor.

Y con la conciencia cubierta

de sucios y hermosos velos,

pedimos por Dios.

Y con las sienes restallantes

de imbécil soberbia

tomamos de la cintura a la vida

y pateamos de soslayo a la muerte.

 

Pues esto es lo que hacemos.

Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa

hasta la última esperanza.

 

Alejandra Pizarnik.

Poeta argentina, nace y muere en Buenos Aires (1936-1972). Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, posteriormente viajó a París donde estudió Literatura Francesa en La Sorbona y trabajó en el campo literario. Es considerada una importante representante del surrealismo poético. Este es el cuarto poema suyo que publicamos en Trazos de la memoria.

Hay poemas que, cuando los leemos por primera vez, representan un extraordinario hallazgo que nos sacude y nos asombra. Mi primera lectura de este poema fue así, y aún no deja de sorprenderme cada una de sus relecturas, así como todo lo que contiene en sí mismo, todo lo que dice de forma directa o velada, todo lo que permite pensar y sentir. Y no es sólo lo que dice, sino la forma en la que lo hace, comenzando con una duda que desarrolla y finalmente resuelve: “Pues esto es lo que hacemos. Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza.”

La vida y la muerte siempre se disputan espacios y, soberbios, nos entregamos a la vida y pateamos a la muerte. No sólo nos entregamos, la tomamos de la cintura y la hacemos nuestra. La “realidad retrocede como empujada por una ametralladora” y es parte de la vida empujarla, perseguirla, deshacerla y rehacerla, “pues esto es la vida”, entregarse, clavarse las uñas, aullar; deshacerse, desequilibrarse, existir.

@SaetasdeLuis

113. Breve poema de amor

Poema #113

Breve poema de amor

Siga la ruta en mi nombre

Rubén Blades

Debo arrojarme a la calle

Vida

¿Vienes conmigo?

Hernán Zamora

Poeta venezolano. Nacido en Caracas en 1964. Arquitecto, egresado de la Universidad Simón Bolívar en 1988. Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Rómulo Gallegos entre 1998 y 1999. Con su primer poemario, “Desde el espejo del baño” obtuvo el XIII Premio de Poesía Fernando Paz Castillo.

Así, como cuando no hay adornos ni preámbulos,  la palabra se hace exacta y espontáneamente sonríe el sentimiento.

@LauraAlessR