528. Venid

Poema #528.

Venid.

 

Venid y conversemos,

quien habla no está muerto,

mas se agitan ya llamas

junto a nuestra penuria.

 

Venid, “azul” digamos;

venid, digamos “rojo”,

oímos, escuchamos, miramos,

quien habla no está muerto.

 

Tú solo en tu desierto,

en el espanto de tu Gobi –

te vuelves solitario, sin un busto,

sin nadie a quien hablar y sin mujeres,

 

y cerca del rompiente

tú conoces la barca,

débil y vacilante; –

venid, moved los labios,

quien habla no está muerto.

 

Gottfried Benn.

Poeta y ensayista alemán (1886-1956). Tomó cursos de filosofía, poesía y metodología literaria, estudió medicina en la Universidad de Marburg y se alistó como médico militar durante la primera guerra mundial. En la década de los años cuarenta, decepcionado por el movimiento nazi y marginado por el círculo literario de su país, se refugió en sus escritos, produciendo una parte considerable de su obra.

Hablar, soñar, pensar, mantenernos en movimiento. Buscar señales que nos recuerden que no estamos muertos. La vida, a veces, se asemeja al sueño, se vuelve confusa e incierta, y necesitamos señales que nos recuerden con vivacidad que estamos aquí, que nos relacionamos, que sangramos y fluimos.

@SaetasdeLuis

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507. En la vida del más allá

Poema #507

En la vida del más allá

Ella estuvo conmigo por años, ¿o fue un momento? No puedo recordar. Tal vez la amé, tal vez no. Hubo una casa, después no hubo casa. Hubo árboles, pero ninguno permanece. Cuando nadie recuerda, ¿qué resta? Tú, cuyos momentos se han ido, que vagas como humo en la vida del más allá, dime algo, dime cualquier cosa…

Mark Strand

Nace en Canadá, aunque de nacionalidad estadounidense (1934). Es considerado una de las voces esenciales de la poesía contemporánea en lengua inglesa. Ha escrito diez libros de poesía, varios volúmenes de narrativa, ensayo, monografías, crítica de arte y cuentos infantiles, también ha realizado múltiples traducciones. Fue designado Poeta Laureado de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1990 y, entre otros premios, recibió el Premio Pulitzer por su libro “Blizzard of one”. Actualmente da clases en Columbia University.

Recuerdos, piezas de historias, imágenes que hacen único a cada elemento. Entonces, ¿qué resta? Si aquello que los define desaparece han dejado de ser. Es así como ya no habrá árboles, ni casas, ni amor. Al no existir quién los recuerde, quien que los dibuje o los narre, no habrá quien los sueñe.

@LauraAlessR