591. Poética

Poema #591

Poética

Ha de ser limpia y brillante,
como una hoja de afeitar
hundida en una copa de vino.

Como un tallo de albahaca
sobre el hielo.

Ha de ser mortal,
siempre.

Como el deseo.

Alberto Barrera Tyszka

Poeta y narrador venezolano. Nació en Caracas en 1960. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Fue parte de los grupos Guaire y Tráfico. Ha sido guionista de televisión para varios países de Latinoamérica. Obtuvo el premio Herralde 2006, por su novela “La enfermedad”. Es autor de los poemarios: “Coyote de ventanas” y “Tal vez el frío”.

Una poética afilada y siempre hundida bajo el vino. (Siempre he creído que una buena definición de poesía debe incluir vino.) Una poética mortal. Porque en la vida, los principios se van combinado con finales y las reglas van cediendo, hasta que uno logra arder fuera del camino. Quizás, una poética simple, intuitiva, elemental… como el deseo.

@LauraAlessR

225. El amor empieza cuando…

Poema #225

El amor empieza cuando…

El amor empieza cuando se rompen
los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco
sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o
alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier
parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un
muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.

Roberto Juarroz

Fue un ensayista, traductor y crítico literario argentino. Nació el 5 de octubre de 1925. Fue miembro de número de la Academia Argentina de Letras y catedrático universitario por más de treinta años. La parte más importante de su obra está reunida en un volumen numerado bajo el título de Poesía vertical. Fallece el 31 de marzo de 1995.  Publicado anteriormente en Trazos de la memoria.

a-Entonces es cierto,  el amor termina.

b-Hay cosas demasiado eternas que comienzan a gastarse.

a- Pura desesperanza, el tiempo acaba con todo.

b- Solo un momento, en el que no sobra ni falta la vejez de mirarse.

a- Ya ni se miran. Dicen que avisa, que es como un presentimiento.

b- Es algo que llega hasta la sangre.

a- ¿Cómo una herida? Entonces, el cuerpo lo siente.

b- En cualquier parte.

a-Pero se cura. El tiempo pasa.

b- Es la luz que se agrieta sobre la soledad irremediable.

a-El amor es así, ¿simplemente eso?

b- Sí, simplemente eso,  la forma del comienzo tercamente escondida detrás de los finales.

@LauraAlessR

113. Breve poema de amor

Poema #113

Breve poema de amor

Siga la ruta en mi nombre

Rubén Blades

Debo arrojarme a la calle

Vida

¿Vienes conmigo?

Hernán Zamora

Poeta venezolano. Nacido en Caracas en 1964. Arquitecto, egresado de la Universidad Simón Bolívar en 1988. Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Rómulo Gallegos entre 1998 y 1999. Con su primer poemario, “Desde el espejo del baño” obtuvo el XIII Premio de Poesía Fernando Paz Castillo.

Así, como cuando no hay adornos ni preámbulos,  la palabra se hace exacta y espontáneamente sonríe el sentimiento.

@LauraAlessR

65. El santuario de la cumbre

Poema #65

El santuario de la cumbre

La cumbre, el monasterio.

Ya es de noche. Alzo la mano

y toco a las estrellas.

Hablo en voz baja: temo

que se despierte el cielo.

Li Po

Poeta chino (701-762). Ya mencionado anteriormente su poema: “Zazen en la montaña Ching –Ying”.  Es reconocido como uno de los grandes poetas chinos y  fue un maestro en el arte de la espada.  Un hombre errante que estudió el taoísmo. Él y cinco compañeros eran los “Seis bohemios del río de bambúes”, por llevar a vida de los iniciados taoístas.  También fue maestro de los dos tipos de poesía de su época.

Y me retiro, me alejo del ruido apabullante del mundo: los trabajos, el transporte, las llegadas tarde, el niño malcriado, las angustias de las deudas. Distanciado de todo aquello que desde adentro desbarata la simple existencia. Un lugar donde reposar, allí me detengo y miro, y escucho… nada. A esa distancia más de uno se pregunta dónde perdió el alma. Así, como cerca del cielo, de la inmensidad, de la simple existencia de la naturaleza. Y siento como se desacelera el pulso, aquí desde lo alto pido permiso, espero no molestar a todas esas grandes cosas que me enseñan sobre la sencilla y delicada manera de vivir. Aquí “hablo en voz baja: temo / que se despierte el cielo.”

@LauraAlessR