307. Pienso a veces

Poema #307

Pienso a veces

Pienso a veces que el mar es la nostalgia
de lo que siempre está: nostalgia de nostalgia,
de un irse de sí mismo a su recuerdo
más azul, más hondo, más eterno…
Y pienso en nuestro amor que algunas veces
sueña con la idea de no serlo,
en huir de sí mismo y contemplarse
aún más alto, más puro, más sereno…

José Luis Hidalgo

Poeta, ensayista, pintor y grabador español nacido en Torres en 1919. Es considerado como uno de los baluartes de la poesía existencial de la posguerra. A los dieciséis años empezó a escribir en El Impulsor y compartió sus preocupaciones literarias con José Hierro. Obtuvo una mención honorífica por su libro “Raíz” y participó en diversas tertulias poéticas. En 1936 publicó “Pseudopoesías”, “Las luces asesinadas y otros poemas” en 1938 y “Mensaje hasta el aire” en 1938, libros de marcada tendencias surrealista. “Los muertos”, fue publicado después de su muerte ocurrida a comienzos de 1947.

Sencillas palabras que hilan una melodía, bordan una imagen. La poesía que es ritmo, música, cadencia…

@LauraAlessR

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100. Sereno

Poema #100.

Sereno.

Bosque de Courton, julio 1918.

 

Después de tanta

niebla

una

a una

se revelan

las estrellas

 

Respiro

el fresco

que me deja

el color del cielo

 

Me reconozco

imagen

pasajera

 

Presa en un giro

inmortal

 

Giuseppe Ungaretti.

 

Poeta italiano. Nació en Alejandría, Egipto (1888), y murió en Milán, Italia (1970). Considera importante no sólo el desarrollo de una nueva métrica y una sintaxis diferente, sino la búsqueda de un nuevo valor de la palabra, reduciéndola a sus elementos esenciales. Busca la palabra desnuda, precisa: recupera su sentido, preserva su pureza. Ya publicamos un poema de él anteriormente: Mañana.

En días como hoy, especialmente, hemos de reconocernos como imágenes pasajeras, no más que trazos de la memoria. Cuando nos damos cuenta de la vastedad del mundo, de los giros inmortales de los que somos una parte ínfima, sólo nos queda eso. El ciclo de los días se repite, la niebla continuará despejándose y revelando el cielo estrellado mucho después de que ya no estemos, como también lo hizo mucho antes. El color del cielo permanecerá, inmortal, mucho más allá de cualquier acción que realicemos. Efímeros en todo lo que hacemos, aunque nos parezca una hazaña inconmensurable, somos una imagen pasajera en un paisaje enorme, inmenso, que nos ilumina.

@SaetasdeLuis

Gracias.