546. Más allá de la memoria

Poema #546.

Más allá de la memoria.

 

Así toda la vida; errancias, cantos,

mares, desiertos, ciudades,

reflejos fugaces

de todo lo perdido para siempre.

 

La llama se agita, suenan las trompetas,

corceles amarillos brincan en el aire

mientras la gente inquieta habla,

al parecer de la felicidad.

 

Otra vez el éxtasis y la aflicción.

Otra vez, como antes, como siempre,

el mar agita sus crines plateadas

y los desiertos y las ciudades se levantan.

 

Cuándo será -al fin- que sublevado

del dueño seré yo de nuevo yo,

un aborigen sencillo, adormecido

en alguna tarde sagrada.

 

Nikolai Gumiliov.

 

Poeta ruso, nació en Kronshtadt en el año 1886. Fue detenido y fusilado en el año 1921. Escribió sus primeros poemas a los ocho años y publicó su primer libro de poesía a los diecinueve. En 1910 se casó con la poeta Anna Ajmátova, con quien inició el movimiento literario llamado “acmeísmo”. Aunque muy joven militó en el marxismo, se declaró monarquista después de la revolución de 1917.

Los matices del recuerdo, sus colores y sus imágenes que nos envuelven en las distintas memorias: la inmediata, la imaginada, la real, la arquetípica y la primigenia. Todas ellas nos hablan con sus voces particulares, y entre todas construyen nuestra realidad. ¿Será posible, ya, para nosotros salir del tiempo y alcanzar esa esencia primordial? Dicen que el Paraíso nos está vedado.

@SaetasdeLuis

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248. Siria

Poema #248.

Siria.

 

Decían en la Antigüedad que la poesía

es una escalera a Dios. Tal vez no lo sea

cuando me lees ahora. Pero lo supe el día

que por ti volví a encontrar mi voz, disuelto

en un rebaño de nubes y de cabras

revoltosas, que desde un risco acababan con las hojas

del ciruelo y la anea, y los rostros enflaquecidos

de la luna y del sol se fundían;

el motor estaba averiado y una flecha

de sangre sobre una roca señalaba

el camino de Alepo.

 

Eugenio Montale.

Poeta, periodista y crítico musical italiano. Nació en Génova en el año 1896 y falleció en Milán en 1981. Interrumpió los estudios secundarios para estudiar canto y posteriormente sirvió como oficial de infantería en la I Guerra Mundial. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1975, señalándose que su obra reflejaba la visión de la crisis del hombre contemporáneo, cercado en su soledad y su pesimismo. Montale dijo en una entrevista imaginaria que “la poesía es una forma de conocimiento de un mundo oscuro que sentimos en torno de nosotros pero que en realidad tiene sus raíces en nosotros mismos“.

La poesía siempre ha sido una manera de conectarse con lo sagrado, de ascender -o descender- a ello. El viaje es también interno, a medida que vamos en la “escalera a Dios”, profundizamos en nosotros mismos. La poesía está en la vida, en la creación, en el recuerdo que (re)creamos. No es sólo el lector quien, a medida que lee, se acerca a sí mismo, se (re)conoce mejor, sino también el poeta cuando siente esos momentos, esos instantes que nos ayudan a encontrar la voz y nos (re)conectan con una memoria esencial, con esas imágenes que todos podemos reconocer, que nos señalan una vida colectiva, y de las que aprendemos, con las que ascendemos al espacio de lo sagrado.

@SaetasdeLuis

31. [Tengo himnos que callo] Aniversario

Poema #31.

Tengo himnos que callo.
Hay un estar erguido, al que
inclino mis sentidos:
me ves grande y soy pequeño.
Oscuramente puedes distinguirme
de esas cosas que se arrodillan;
son como rebaños y pacen;
soy el pastor en la pendiente de los brazos,
ante quien llegan al anochecer.
Entonces voy tras ellos
y escucho el ruido sordo de los oscuros puentes
y en el humo de sus espaldas
se esconde mi regreso.

Rainer Maria Rilke

Poeta alemán. (Praga, Austria-Hungría, 4 de diciembre, 1875- Val Mont, Suiza, 29 de diciembre, 1926). Reconocido entre la literatura universal como poeta de lo religioso y lo sagrado. Sus obras más relevantes son Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo y en prosa Cartas a un jovén poeta. 

…..

La escritura de Rilke a mí aún no se me revela. Es, para mí, todavía algo inexplicable, “así como no puedo explicar lo que sea un beso”, como dice Hanni Ossott. Sigo leyéndolo y releyéndolo “sin mala fe, sin desesperación”. Así sigue uno, cuando tiene la querencia, “averiguando qué diablos quiso decir el poeta”, sintiendo, presintiendo lo que expresa, lo que espera en lo profundo de nuestra alma para gestar, esas frases, esos versos que resuenan en nosotros, que van germinando, que nos van (re)haciendo. Hablamos desde lo que decimos, y también desde el silencio. En muchas ocasiones, inclusive, son aquellas palabras que callamos las que más quedan en nosotros y en los otros, las que realmente nos definen. Nos entregamos a la noche, y en ella nos distinguimos como realmente somos, no como nos mostramos… ¿Cuáles son esos himnos que callamos, esos pactos secretos que nos definen más allá de lo que es visible en el día, ese regreso que se esconde? ¿Quiénes somos?

@SaetasdeLuis

De lo que no puedes ver, ni distinguir… somos aquello que se diluye en la noche, que se entrega. Deponer los sentidos ante la oscuridad y dar la bienvenida con los brazos abiertos, expuestos.  Es entonces, ¿entrega y disolución?

Hanni Ossott comenta sobre Rilke: “En su poesía y en su vida se muestra una sagrada reverencia por todo lo que somos, por todo lo que podemos ser. Su tensión lírica se dirige a “celebrar” la posibilidad de ser. Y ello es así porque al fondo de esa “posibilidad” se impone la disipación, la disolución.”  Para mí es un deshacerse para entonces mostrarse en esencia, en sustancia, y partir de allí. Inclinarse para percibir “los ruidos sordos” y el humo de las espaldas, hacer reverencia ante lo sagrado de la vida. Hacerse y deshacerse, partir y regresar.

@LauraAlessR