586. Preciosa y el aire

Poema #586.

Preciosa y el aire.

 

Su luna de pergamino

Preciosa tocando viene,

por un anfibio sendero

de cristales y laureles.

El silencio sin estrellas,

huyendo del sonsonete,

cae donde el mar bate y canta

su noche llena de peces.

En los picos de la sierra

los carabineros duermen

guardando las blancas torres

donde viven los ingleses.

Y los gitanos del agua

levantan por distraerse,

glorietas de caracolas

y ramas de pino verde.

 

Su luna de pergamino

Preciosa Tocando viene.

Al verla se ha levantado

el viento, que nunca duerme.

San Cristobalón desnudo,

lleno de lenguas celestes,

mira a la niña tocando

una dulce gaita ausente.

 

Niña, deja que levante

tu vestido para verte.

Abre en mis dedos antiguos

la rosa azul de tu vientre.

 

Preciosa tira el pandero

y corre sin detenerse.

El viento-hombrón la persigue

con una espada caliente.

 

Frunce su rumor el mar.

Los olivos palidecen.

Cantan las flautas de umbría

y el liso gong de la nieve.

 

¡Preciosa, corre, Preciosa,

que te coge el viento verde!

¡Preciosa, corre, Preciosa!

¡Míralo por dónde viene!

Sátiro de estrellas bajas

con sus lenguas relucientes.

 

Preciosa, llena de miedo,

entra en la casa que tiene

más arriba de los pinos,

el cónsul de los ingleses.

 

Asustados por los gritos

tres carabineros vienen,

sus negras capas ceñidas

y los gorros en las sienes.

 

El inglés da a la gitana

un vaso de tibia leche,

y una copa de ginebra

que Preciosa no se bebe.

 

Y mientras cuenta, llorando,

su aventura a aquella gente,

en las tejas de pizarra

el viento, furioso, muerde.

 

Federico García Lorca.

Miembro de la Generación del 27. Poeta, prosista y dramaturgo español, nacido en Granada en 1898 y ejecutado en 1936 tras la sublevación militar de la guerra civil española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual. Este poema pertenece a su “Romancero gitano”, libro de amplio reconocimiento que contiene algunos de sus más populares poemas, muchos de ellos convertidos en canciones.

La historia es clara. El ritmo que la acompaña también, nos invita a escucharla, a cantarla, a sentir tanto a Preciosa como al aire. ¡Corre, Preciosa, que el viento te persigue ardiente! Lo sobrenatural forma parte de la vida gitana, y es necesario convivir con ello, conocer las historias, sus peligros y sus reveses. ¿Cómo se puede escapar del viento?

@SaetasdeLuis

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566. Romance de la luna, luna

Poema #566.

Romance de la luna, luna.

 

La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

 

Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,

que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

 

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

 

Cómo canta la zumaya,

¡ay cómo canta el árbol!

Por el cielo va la luna

con un niño de la mano.

 

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.

 

Federico García Lorca.

mportante miembro de la Generación del 27. Poeta, prosista y dramaturgo español, nacido en Granada en 1898 y ejecutado en 1936 tras la sublevación militar de la guerra civil española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual. Con este poema abre su “Romancero gitano”, libro de amplio reconocimiento y que contiene algunos de sus más populares poemas.

Lo sabemos: la luna nos ha hipnotizado desde el origen de los tiempos, sus cambios nos hablan de nosotros mismos, ella nos refleja y nos altera, nos define. La luna parece aquí, en este romance, arrullar al niño, arrancarle lentamente la vida, que queda fuera del alcance de sus gitanos, incapaces de alcanzarlo antes de que cierre los ojos. La historia, muchas veces contada y muchas veces vivida, se vierte en una nueva forma, en las palabras de García Lorca.

@SaetasdeLuis

Romancero Gitano

Romancero gitano de Federico García Lorca, en Trazos de la memoria