240. Los perros románticos

Poema #240.

Los perros románticos.

 

En aquel tiempo yo tenía 20 años

y estaba loco.

Había perdido un país

pero había ganado un sueño.

Y si tenía ese sueño

lo demás no importaba.

Ni trabajar, ni rezar,

ni estudiar en la madrugada

junto a los perros románticos.

Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.

Una habitación de madera,

en penumbras,

en uno de los pulmones del trópico.

Y a veces me volvía dentro de mí

y visitaba el sueño: estatua eternizada

en pensamientos líquidos,

un gusano blanco retorciéndose

en el amor.

Un amor desbocado.

Un sueño dentro de otro sueño.

Y la pesadilla me decía: crecerás.

Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto

y olvidarás.

Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.

Estoy aquí, dije, con los perros románticos

y aquí me voy a quedar.

 

Roberto Bolaño.

 

Roberto Bolaño, novelista y poeta, nació en Chile en 1953, emigró a Mexico con su familia en 1968 y volvió a Chile en 1973 para apoyar el régimen de Salvador Allende, siendo arrestado luego del golpe de estado de Augusto Pinochet. Además de Chile y México, vivió en El Salvador, Francia y Barcelona, donde murió en 2003. Autor de “Los perros románticos” (poesía) y de las novelas “Los detectives salvajes” y “2666”, esta última publicada luego de su muerte. Es considerado uno de los escritores contemporáneos más importantes de Latinoamérica.

Temas recurrentes en la obra de Bolaño son la situación política de Chile en 1973 y, uno más personal: los sueños, el impresionante mundo de los sueños; ambos encontrados en este poema. Bolaño hurga en su mente para plasmar en estas líneas recuerdos, añoranzas, sueños y pesadillas. Ahogados en una sensación de perdición y locura recorremos el mundo tratando de ver algo valioso en él, muchas veces sin tener éxito, pero en el fondo sabemos que vale la pena quedarse y esperar, esperar junto a los perros románticos el gran momento que está por llegar.

@jorgejromero_

(contribución)

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210. Los detectives

Poema #210.

Los detectives.

 

Soñé con detectives perdidos en la ciudad oscura.

Oí sus gemidos, sus náuseas, la delicadeza

de sus fugas.

Soñé con dos pintores que aún no tenían

40 años cuando Colón

descubrió América.

(Uno clásico, intemporal, el otro

moderno siempre,

como la mierda.)

Soñé con una huella luminosa,

la senda de las serpientes

recorrida una y otra vez

por detectives

absolutamente desesperados.

Soñé con un caso difícil,

vi los pasillos llenos de policías,

vi los cuestionarios que nadie resuelve,

los archivos ignominiosos,

y luego vi al detective

volver al lugar del crimen

solo y tranquilo

como en las peores pesadillas,

lo vi sentarse en el suelo y fumar

en un dormitorio con sangre seca

mientras las agujas del reloj

viajaban encogidas por la noche

interminable.

 

Roberto Bolaño.

Escritor y poeta chileno, nació en el año 1953 en Santiago de Chile y falleció en el 2003 en Barcelona, España, donde se había residenciado desde 1977. Se había residenciado anteriormente en México desde los quince años. Fue un lector incansable, articulista para varios medios mexicanos. También militó con la izquierda chilena, razón por la que tuvo que exiliarse por un tiempo en El Salvador. Ha ganado especial fama e influencia gracias a sus novelas “Los detectives salvajes” y “2666”, entre otras de sus obras.

Hablar de los detectives como una recurrencia, un sueño, una de esas imágenes que nos obsesionan y nos enloquecen, obligándonos a plasmarlas en el papel, de una, dos, o mil formas, hasta que terminamos de vertirlas y nos dejan descansar, dejan que nuevas obsesiones pueblen nuestros sueños. El tiempo transcurre mientras una marea de detectives busca resolver lo que en Venezuela llamamos un “cangrejo”, un caso complicado e irresoluble. Los detectives del sueño están perdidos en la ciudad oscura, en la noche interminable, ¿qué relación tendrán con los detectives salvajes?

@SaetasdeLuis