591. Poética

Poema #591

Poética

Ha de ser limpia y brillante,
como una hoja de afeitar
hundida en una copa de vino.

Como un tallo de albahaca
sobre el hielo.

Ha de ser mortal,
siempre.

Como el deseo.

Alberto Barrera Tyszka

Poeta y narrador venezolano. Nació en Caracas en 1960. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Fue parte de los grupos Guaire y Tráfico. Ha sido guionista de televisión para varios países de Latinoamérica. Obtuvo el premio Herralde 2006, por su novela “La enfermedad”. Es autor de los poemarios: “Coyote de ventanas” y “Tal vez el frío”.

Una poética afilada y siempre hundida bajo el vino. (Siempre he creído que una buena definición de poesía debe incluir vino.) Una poética mortal. Porque en la vida, los principios se van combinado con finales y las reglas van cediendo, hasta que uno logra arder fuera del camino. Quizás, una poética simple, intuitiva, elemental… como el deseo.

@LauraAlessR

17. Ajedrez

Poema #17

Ajedrez

Porque éramos amigos y a ratos, nos

amábamos;

quizá para añadir otro interés

a los muchos que ya nos obligaban

decidimos jugar juegos de inteligencia.

………………………………………….

Pusimos un tablero enfrente

equitativo en piezas, en valores,

en posibilidad de movimientos.

Aprendimos las reglas, les juramos respeto

y empezó la partida.

……………………………………………..

Henos aquí hace un siglo, sentados,

meditando encarnizadamente

como dar el zarpazo último que aniquile

de modo inapelable y, para siempre, al otro.

……………………………………

Rosario Castellanos

Poeta, novelista y promotora cultural mexicana. Nació en la Ciudad de México el 25 de mayo de 1925. Estudió Filosofía y Letras. Fue galardonada con diversos premios entre los cuales destacan: Premio Xavier Villaurrutia 1961, Sor Juana Inés de la Cruz y  Premio Carlos Trouyet. Se le nombró embajadora de México en Israel de 1971 a 1974. Falleció en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974.

Y todo comienza por decidir…. “jugar juegos de inteligencia”, donde la razón debe ganarle, por obligación al instinto. Hay juegos donde la equidad de reglas, valores y movimientos garantizan que los jugadores sufran una derrota, ambos.  Es quizás más conveniente, dentro de este tipo de juegos, que uno de los jugadores tenga ventaja así, por lo menos, uno de ellos puede salir ganando.

Concentrada la lógica y el interés en simplemente derrotar al otro, se ha escapado el tiempo. El “a ratos…” se convirtió en un siempre, en un inapelable jaque mate. Siento que se torna entonces, en una necesidad de final. Lo que debía ser llama para calentar los ratos de frío se hizo lucha de contrarios. Ya no son una misma llama, el elemento se desmaterializa, lo que debía unir en uno se descompone en dos. En dos que establecen una guerra con igualdad de reglas, elementos con igual de potencia, que al final no logran ni fundirse ni destruirse.

En realidad hay juegos sin reglas y sin movimientos específicos, donde el deseo y la pasión deberían ser los únicos jugadores. Un juego donde no está uno en contra de otro, sino dos haciéndose en un elemento.  En el juego del amor, el juego del fuego, no hay tablero que valga.

@LauraAlessR