481. Existes…

Poema #481

EXISTES
de regreso

de otra manera
ocupas lo nombrado
lo de antes

Jacqueline Goldberg

Nacida en Maracaibo el 24 de noviembre de 1966. Es Licenciada en Letras, poetisa, narradora, ensayista, escritora testimonial, dramaturga, autora de literatura para niños y editora. Publicada anteriormente en Trazos de la memoria.

Existes, con eso basta.

@LauraAlessR

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418. Nada dos veces

Poema #418.

Nada dos veces.

 

Nada sucede dos veces

ni va a suceder, por eso

sin experiencia nacemos,

sin rutina moriremos.

 

En esta escuela del mundo

ni siendo malos alumnos

repetiremos un año,

un invierno, un verano.

 

No es el mismo ningún día,

no hay dos noches parecidas,

igual mirada en los ojos,

dos besos que se repitan.

 

Ayer mientras que tu nombre

en voz alta pronunciaban

sentí como si una rosa

cayera por la ventana.

 

Ahora que estamos juntos,

vuelvo la cara hacia el muro.

¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?

¿Como una flor o una piedra?

 

Dime por qué, mala hora,

con miedo inútil te mezclas.

Eres y por eso pasas.

Pasas, por eso eres bella.

 

Medio abrazados, sonrientes

buscaremos la cordura,

aun siendo tan diferentes

cual dos gotas de agua pura.

 

Wislawa Szymborska.

Poeta, ensayista y traductora polaca (1923-2012). A los ocho años fue trasladada a Cracovia, donde fijó su residencia. En los años 40 publicó sus primeros poemas en periódicos locales. En 1953 formó parte del equipo de la revista “Vida literaria”, donde trabajó hasta 1981. Fue colaboradora del periódico parisino Kultura. En el año 1996 obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su obra. Publicó pocos poemas, pero minuciosamente elaborados.

No puedo evitar preguntarme si la rima es tan obvia en su idioma original, o si debemos esa cadencia particular del poema a esta traducción. De cualquier forma, y apartando ese hecho, surge en el poema el tema del instante, tan relevante para el poeta y para la poesía. El instante que sucede -que nunca ha sucedido y que no volverá a repetirse- está cargado de poesía, y podemos resaltar de él cuestiones pequeñas pero trascendentes, universales pero singulares cada una, “cual dos gotas de agua pura”.

@SaetasdeLuis

406. [Antes el vuelo del ave, que pasa y no deja rastro,]

Poema #406.

 

Antes el vuelo del ave, que pasa y no deja rastro,

que el paso del animal, que deja un recuerdo en el suelo.

El ave pasa y olvida, y así debe ser.

El animal, donde ya no está y por eso de nada sirve,

muestra que ya estuvo, lo que no sirve para nada.

 

El recuerdo es una traición a la Naturaleza,

porque la Naturaleza de ayer no es Naturaleza.

Lo que fue no es nada, y recordar es no ver.

 

¡Pasa, ave, pasa, y enséñame a pasar!

 

Alberto Caeiro.

 

Heterónimo de Fernando Pessoa, poeta portugués, considerado el “Maestro” por todo el grupo. Un poeta de la espontaneidad, del instinto, de la vivencia. Según la historia del personaje, fue un campesino que sólo recibió la educación primaria, y creía en la ausencia de toda filosofía.

En el poema se llega al extremo de sólo vivir el presente, olvidar toda influencia del pasado y del futuro. Pasar sin dejar rastro, vivir sin memoria, siempre entregándose nuevamente como la primera vez, escuchando a la Naturaleza, al instinto, a la emoción humana que mueve y conmueve. Todos nuestros conceptos son cuestionables, convenciones que hemos decidido vivir. Y pasamos, como todo pasa, inclusive las huellas del animal.

@SaetasdeLuis

385. Nostalgia del presente

Poema 385

Nostalgia del presente

En aquel preciso momento el hombre se dijo:
Qué no daría yo por la dicha
de estar a tu lado en Islandia
bajo el gran día inmóvil
y de compartir el ahora
como se comparte la música
o el sabor de la fruta.
En aquel preciso momento
el hombre estaba junto a ella en Islandia.

Jorge Luis Borges

Escritor argentino, nacido el 24 de agosto de 1899. Escribió ensayos, cuentos, guiones y poemas. Es reconocido internacionalmente como una de las figuras literarias más importantes del siglo XX. Tuvo una vida política activa la cual puso en riesgo su seguridad y le impidió ganar el Premio Nobel de Literatura. Su primer poemario fue Fervor de Buenos Aires (1923). Fallece en Ginebra el 14 de junio de 1986.

Ayer detuve el tiempo
No dio resultado.
Faltaba poesía.
El poema de evocación. Necesitaba el recuerdo, memoria.

@LauraAlessR

374. Así era

Poema #374.

Así era.

 

Canta, me dices. Y yo canto.

¿Cómo callar? Mi boca es tuya.

Rompo contento mis amarras,

dejo que el mundo se me funda.

Sueña, me dices. Y yo sueño.

¡Ojalá no soñara nunca!

No recordarte, no mirarte,

no nadar por aguas profundas,

no saltar los puentes del tiempo

hacia un pasado que me abruma,

no desgarrar ya más mi carne

por los zarzales, en tu busca.

 

Canta, me dices. Yo te canto

a ti, dormida, fresca y única,

con tus ciudades en racimos,

como palomas sucias,

como gaviotas perezosas

que hacen sus nidos en la lluvia,

con nuestros cuerpos que a ti vuelven

como a una madre verde y húmeda.

 

Eras de vientos y de otoños,

eras de agrio sabor a frutas,

eras de playas y de nieblas,

de mar reposando en la bruma,

de campos y albas ciudades,

con un gran corazón de música.

 

José Hierro.

Poeta español nacido en 1922 y fallecido en 2002. Su obra toca muchos temas sociales relacionados con la guerra desde su experiencia. Durante la guerra civil se dedicó a actividades clandestinas que lo llevaron a prisión en 1939. En 1942 fue liberado, y se dedicó a diversos oficios hasta asentarse en Madrid y dedicarse a la escritura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1953, el Premio Adonais en 1947 y el Premio Cervantes en 1999, entre muchos otros. Este poema pertenece a uno de sus libros más reconocidos, “Alegría”.

Así era, así es y, quizás, así siga siendo. Canta, me dices, y yo canto. Sueña, me dices, y yo sueño. Eras todo, parte de todo, pero quizás, como las estaciones, des paso al invierno y, luego, a una nueva primavera. La música sigue en movimiento, y no siempre las aguas son profundas. Canta, me dices, y yo te canto, con mi ritmo.

@SaetasdeLuis

341. Contraelegía

Poema #341

Contraelegía

Mi único tema es lo que ya no está
Y mi obsesión se llama lo perdido
Mi punzante estribillo es nunca más
Y sin embargo amo este cambio perpetuo
este variar segundo tras segundo
porque sin él lo que llamamos vida
.         sería de piedra.

José Emilio Pacheco

Escritor mexicano, perteneciente a la llamada “generación de los años 50″. Nació en 1939 en Ciudad de México. Ha obtenido importantes galardones a lo largo de su vida, entre ellos el Premio Nacional de Poesía, el Premio Nacional de Periodismo Literario y el Premio Octavio Paz. Ya varios de sus poemas publicados en Trazos de la memoria.

Este variar perpetuo. Es sentir el ritmo de la vida, sentir el ir y venir. Entre el pasado y el futuro, lo perdido y lo que se tendrá, vivir es  la danza del presente. El contrapaso alegre de la vida, no hay más…

@LauraAlessR

110. La Vida

Poema #110.

La Vida.

A Vicente Gerbasi.

La Vida toma aviones y se aleja;

sale de día, de noche, a cada instante

hacia remotos aeropuertos.

 

La Vida se va, se fue, llega más tarde;

es difícil seguirla: tiene horarios

imprevistos, secretos;

cambia de ruta, sueña a bordo, vuela.

 

La Vida puede llegar ahora, no sabemos,

puede estar en Nebraska, en Estambul,

o ser esa mujer que duerme

en la sala de espera.

 

La Vida es el misterio en los tableros,

los viajantes que parten o regresan,

el miedo, la aventura, los sollozos,

las nieblas que nos quedan del adiós

y los aviones puros que se elevan

hacia los aires altos del deseo.

 

Eugenio Montejo.

Ya en Trazos de la memoria hemos publicado varios poemas de este importante poeta y ensayista venezolano, nacido en Caracas en 1938. Murió en Valencia en el año 2008. En 1998 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura. Fue fundador de proyectos importantes como las revistas “Poesía” y “Zona Tórrida” de la Universidad de Carabobo. Publicó más de diez libros de poesía, incluyendo algunos bajo heterónimos como Sergio Sandoval, Tomás Linden, Blas Coll y Eduardo Polo.

Hay temas recurrentes, tanto en los escritores como en nosotros mismos. En ocasiones sabemos claramente cuáles son estas “fidelidades poéticas”, como las llama Gastón Bachelard, y en ocasiones no estamos tan seguros de cuáles son, pero siempre respondemos a ellas, y las generamos, porque hacen resonar algo dentro de nosotros.

Este poema está lleno de claves que resuenan en la obra de Eugenio Montejo: los viajes, el tiempo, la mujer, misterios… ¿Qué es la vida sino un misterio en el que creemos, “como gracia o desgracia”? Siempre en movimiento, la Vida -que Montejo escribe con mayúscula al comienzo- “tiene horarios imprevistos, secretos”, cambios de ruta; es incertidumbre que se mueve entre el tiempo y los lugares, entre el recuerdo y la esperanza, entre dos lugares que confluyen justo en un único punto: en el momento presente.

@SaetasdeLuis