372. Entra la luz

Poema #372.

Entra la luz.

 

Fuera de la ventana están los largos animales de

primavera,

el dragón transparente de la luz solar

pasa corriendo como un interminable

tren de suburbio (jamás llegamos a verle la cabeza).

 

Las casas de la costa caminan de costado

orgullosas como cangrejos.

El sol hace parpadear las estatuas.

 

El furioso mar de fuego en el espacio

se trastierra en caricia.

La cuenta invertida ha comenzado.

 

Tomas Tranströmer.

Este poeta, psicólogo y traductor sueco obtuvo el Premio Nobel de Literatura en el año 2011 porque -entre otras cosas- “a través de sus imágenes condensadas y translúcidas nos permite el acceso a la realidad”. Nació ochenta años antes, en el año 1931, en Estocolmo. Sus poemas, como podemos ver en varios que ya han sido publicados en el blog, se centran en lo cotidiano, en la realidad transformada por imágenes llamativas e impactantes.

Quisieramos creer que el tiempo es lineal, pienso, pero transcurre como quiere: a veces más lento o más rápido, en ocasiones como si fuese hacia atrás, o si se hubiese perdido. Algunas veces hasta parece detenerse, y vemos una postal que se mueve más allá de sí misma. En la postal, cíclica y enmarcada, suceden algunas cosas sin principio ni final. Asomémonos por la ventana a ver el mundo de otra manera.

@SaetasdeLuis

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368. Postales negras

Poema #368.

Postales negras.

 

I

La agenda llena, futuro desconocido.

El cable canturre la canción popular sin patria.

Nieve sobre el mar inmóvil como plomo. Luchan

sombras en el muelle.

 

II

En mitad de la vida sucede que llega la muerte

a tomarle medidas a la persona. Esta visita

se olvida y la vida continúa. Pero el traje se va cosiendo en

silencio.

 

Tomas Tranströmer.

Nació en Estocolmo, Suecia, en 1931. Es psicólogo, traductor y poeta. En el año 2011 obtuvo el Premio Nobel de Literatura (información oficial en inglés al respecto). Su obra -centrada en lo cotidiano y lo natural del ser humano- ha sido traducida a más de 50 idiomas. Este poema pertenece a su poemario “La plaza salvaje”, de 1983.

Estas son las verdaderas postales negras: un conjunto de imágenes como sombras, que conocemos y desconocemos. Postales que nos deja la muerte en su visita de sastre, cuando viene a nosotros a tomarnos medidas; visitas de las que que sólo guardamos pequeños recuerdos, apenas vislumbrados. Pero aún así, el traje se va cosiendo en silencio. Quizás por eso, cuando la vemos llegar, resulta una vieja conocida que no reconocemos.

@SaetasdeLuis