492. [Los poetas no convencen]

Poema #492.

 

Los poetas no convencen.

Tampoco vencen.

Su papel es otro, ajeno al poder: ser contraste.

 

Rafael Cadenas.

Poeta y ensayista venezolano. Nació en Barquisimeto, en 1930. Ganó el Premio Nacional de Literatura en 1985. Ha traducido a grandes poetas como: Lawrence, Nijinski, Whitman, Cavafy… Entre sus obras se pueden nombrar: “Los cuadernos del destierro” (1960), “Falsas maniobras” (1966), “Intemperie” (1977), “Amante” (1983). Estas tres líneas pertenecen a sus “Anotaciones”, un conjunto de textos breves que pueden -o no- llamarse poemas: dejamos ese juicio en sus manos.

Efectivamente, el juicio está en manos de cada quien. Más allá de convencer y vencer, el papel está claro: ser contraste. Ampliar las perspectivas, mostrar las posibilidades, (con)mover. Afuera está la vida, moviéndose, y nosotros esperamos para contrastar, para oponer, para complementar lo que sea necesario.

@SaetasdeLuis

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301. Cita con mis poetas

Poema #301

Cita con mis poetas

Oblicuamente noche llegas
a sacudir la fiebre que recorre
el azulado horóscopo que anudo.
Abro las manos torpe
y cuento mis diez dedos
que como diez cuchillos afilados
apuñalan lo oscuro.
Y yo,
y tú,
nosotros y vosotros,
los que amamos la voz y la palabra
al margen del insomnio,
descifraremos el ajedrez de espejos
para después, a plena luz, reconocernos.

Luzmaría Jiménez Faro

Poeta y editora española nacida en Madrid en 1937. Es fundadora y directora de Ediciones Torremozas. Su primer poemario fue Por un cálido sendero, publicado en 1978. Le sigue una extensa obra de la que se destacan: “Sé que vivo” en 1984,  “Bolero” en 1993,”Amados ángeles” en 1997  y  “Mujer sin alcuza” en 2005. Su labor como editora ha sido reconocida con las distinciones del Ateneo Puertorriqueño de Nueva York en 1987, la Medalla de Oro de la Fundación Josefina Romo Arregui de Nueva York en 1988, y el galardón “Women in poetry” de Los Ángeles, California, en el año 2005.

El encuentro con lo oscuro. Rasgar la noche, esa noche que llega a cualquier hora, inicio del descenso circular. Encrucijada con “lo otro”, que es uno mismo y los otros, al margen del insomnio. Ser parte del juego claroscuro “para después, a plena luz, reconocernos”. Habitados de noche nos encontramos con la poesía.

@LauraAlessR

253. La calle

Poema #253

La calle

Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.

Octavio Paz

Poeta, ensayista y diplomático mexicano. Nace en Ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Premio Nobel de Literatura en 1990. Su obra abarcó géneros diversos entre los que destacan sus ensayos, textos poéticos y traducciones. Es considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX. Fallece en Ciudad de México el 19 de abril de 1998. Ya publicados varios poemas de Octavio Paz en Trazos de la memoria.

Dentro y afuera. Ubicando el sentimiento, ese elemento que acompaña una sensación, una pregunta o una respuesta. El afuera que expresa una necesidad interna. El poeta se ubica, el entorno habla de él, habla con él. La calle acompaña la otredad desde la que el poeta se reconoce. La calle deja de ser un lugar cualquiera o casual, para ser la metáfora de un encuentro. Afianza la inquietud y el sentimiento. Un espacio público pasa a ser íntimo, privado, un sitio para saberse: nadie.

@LauraAlessR

234. A la puta que se llevó mis poemas

Poema #234.

A la puta que se llevó mis poemas.

 

Algunos dicen que debemos eliminar del poema

los remordimientos personales,

permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero

¡Por Dios!

¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!

¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!

¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?

¿Por qué te no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente

lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el

rincón

La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete

de cincuenta,

pero mis poemas no.

 

No soy Shakespeare

pero puede que algún día ya no escriba más,

abstractos o de los otros;

Siempre habrá dinero y putas y borrachos

hasta que caiga la última bomba,

pero como dijo Dios,

cruzándose de piernas:

“veo que he creado muchos poetas

pero muy poca poesía”

 

Charles Bukowski.

Escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania en el año 1920. Falleció en Los Ángeles en 1994. Fue erróneamente asociado con los escritores de la Generación Beat por similitudes de estilo y actitud; es símbolo del “realismo sucio”, un movimiento literario que surge en los 70 en Estados Unidos y mezcla la sobriedad y precisión realistas con la vulgaridad y la decadencia. Fue también asociado con la literatura independiente, y escribió más de cincuenta libros.

Todos hemos pasado, alguna vez, por la situación que menciona el poema. Sea con libros que queremos o con escritos que hemos hecho, y que probablemente no volveremos a ver más. Por supuesto que nos molesta esto, y parecen saberlo cuando lo hacen, presentir que es lo que más nos puede doler, más que un brazo o un billete. Siempre habrá dinero y putas y borrachos, sobran tanto como los poetas. Pero como dijo Dios, y esos dos versos resuenan en múltiples ocasiones y cuando uno se encuentra en ciertos lugares, el cruel omnipresente como que creó muchos poetas, pero muy poca poesía…

@SaetasdeLuis

129. Poesía

Poema #129

Poesía

La calma,
lejana, íntima
que tiene el ímpetu audaz
del monte altivo.
El resplandor dormido,
más rojo que el rojo
y menos rojo
que el rojo,
sobre la inquieta llama
o en la llama agonizante.
El punto
indefinido
de donde regresa la mirada
insegura,
de conquistar la nada
de su origen.
La palabra buena,
la palabra mansa
que al fin de muchas luchas,
y triunfos y derrotas,
encuentra,
que sólo sabe comprender, callada.

Fernando Paz Castillo

Poeta, crítico literario y diplomático venezolano.  Nació en Caracas el 11 de abril de 1893.  Cofundador de la revista “Cultura” y miembro fundador del Círculo de Bellas Artes. A partir de 1936 inició una larga carrera diplomática por numerosos países de Europa y América. El 28 de octubre de 1965 ingresó como Miembro de Número en la Academia Venezolana de la Lengua, y en 1967 recibe el Premio Nacional de Literatura. Algunas de sus obras más conocidas  son: “La voz de los cuatros vientos”, “Reflexiones de atardecer”, “Signo”, “Entre pintores y escritores”, entre otras. Fallece el 30 de julio de 1981.

¿Todavía puede la poesía conquistar a la nada de su origen? ¿Los poetas, de hoy, comprenden callados? ¿Cómo se mueve la poesía? ¿Acaso los poetas deben moverse con ella? ¿Dónde está el cambio? ¿Cuánto tiempo lleva la poesía regresándonos la mirada? Es que si la llama cambia, la palabra que musita en torno a ella debería acompañarla. Esa llama de pasiones, de necesidad, de vida, de muerte.

@LauraAlessR