402. Juguemos al gran juego

Poema #402.

Juguemos al gran juego.

 

Juguemos al gran juego de volar

en esta silla: el mundo es un relámpago.

 

Entro en Pekín, y caigo de cabeza en el Támesis.

Duermo en la tumba etrusca de Tarqüinia.

 

Me troncho el pie en Caracas si te busco en París

y despierto en un muelle de Nueva York sangrando.

 

Pero me sale a abrir la muchacha bellísima

de Praga, cuando el viento me arrebata en Venecia.

 

Arcángeles y sputniks saltan el frenesí

y me estallan los sesos. Déjame en Buenos Aires.

 

Todo y todo es en México lo que empieza en Moscú

y en la rueda, de un trago, llego a Valparaíso.

 

Gonzalo Rojas.

 

Poeta y profesor chileno, estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Nació en el año 1917 y falleció en el 2011. Ha recibido premios internacionales como el I Premio de Poesía y Ensayo Octavio Paz, en 1998; el Cervantes, en 2003 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1992.

Recorrer el mundo y dejar en cada uno de los lugares visitados un trozo de uno mismo, intercambiarlo por un fragmento de esa tierra que permanecerá con nosotros; constituirnos como un mapamundi: una misma tierra con perspectivas diferentes, con rasgos característicos. Hay que jugar, porque la vida es juego, y los juegos, juegos son.

@SaetasdeLuis

Anuncios

235. Para complacerla

Poema #235

Para complacerla

 

Para complacerla he vivido. Rozando el límite extremo de mis

           fuerzas trato de imaginar aún no sé qué para complacerla.

.

A ella le gusta desgarrar la seda: le daré cien pies de tejido sonoro.

           Pero este chirrido no es ya bastante nuevo.

.

A ella le gusta ver correr el vino y gentes que se embriaguen: pero el

…….vino no es bastante áspero y estos vapores ya no la aturden.

.

Para complacerla tenderé mi alma usada: desgarrada, gritará bajo

           sus dedos.

.

Y yo vaciaré mi sangre como una bebida en un odre:

.

Una sonrisa, entonces, sobre mí se inclinará.

          Víctor Segalen

 

Arqueólogo, etnógrafo, escritor y poeta francés. Nació el 14 de enero de 1878. Estudiante de medicina naval en Burdeos, Segalen viajó y vivió en Polinesia y China (1903-1917) una parte considerable de su vida. Realizó tres expediciones arqueológicas en China. Hoy se le considera una de las figuras centrales de las letras francesas en la época de Proust. En reconocimiento a su labor la Facultad de Letras y Ciencias Sociales de la Universidad de Bretaña Occidental en Brest lleva su nombre. Falleció el 21 de mayo de 1919 en Huelgoat.

Para descubrir los caminos que llevan a ella, para lograrle una sonrisa. Mujer, precisas un mapa que guíe a los ansiosos marineros que aspiran conquistarte.  Muchos intentan navegarte, pero la ofrenda debe cumplirse, no hay nada que aprecie más la mar que un alma usada. Ella puede, entonces, hacer gritar las olas. Así, tal vez, con suerte marinero,  termines náufrago en una de sus playas.

Para complacerla, quizás un poema sea suficiente. Uno de esos poemas que trascienda el tiempo y revelé más allá de un momento. Un poema que se renueve  con ella, que cambie con los sentimientos y la acompañe por las fases de la luna.

@LauraAlessR

180. [Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos]

Poema #180.

 

Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos

me serían bastantes y de sobra.

Tantos como la arena que de Libia

yace con laserpicios en Cirene,

entre el ardiente oráculo de Júpiter

y el sepulcro del viejo y sacro Bato;

o tantos como estrellas que contemplan,

cuando calla la noche, los amores

furtivos de los hombres. Tantos besos

a este loco le bastan y le sobran:

que no puedan contarlos los mirones

ni echarles maldiciones envidiosas.

 

Catulo.

 

Poeta latino que nació en Verona en el año 87 a.C. y murió en Roma alrededor del 57 a.C., donde estudió, se enamoró de Clodia, casada con el gobernador de la Galia Cisalpina y hermana del tribuno Plubio Clodio Pulcro, enemigo de Cicerón. Ella aparece en sus versos con un nombre de valor métrico equivalente, Lesbia, que refiere a la afición común de los amantes a Safo de Lesbos. Continúa hablando de la misma manera amorosa que en otro de sus poemas, publicado anteriormente.

Algunos de los temas del otro poema publicado en el blog se repiten: los besos y su cantidad, la posibilidad de que los mirones los cuenten y, así, les echen maldiciones envidiosas, y el deseo de más que siempre tiene el enamorado. ¿Cuántos besos son suficientes, siquiera, cuántos bastarían para quedar satisfechos? Tantos como las estrellas o los granos de arena, porque resultan incontables. Entregarse al amor es entregarse a lo infinito, a lo inconmensurable. Nos entregamos a eso que nos envuelve y nos excede, nunca es bastante, nunca de sobra.

@SaetasdeLuis

156. El jardín de las delicias

Poema #156.

El jardín de las delicias.

 

El alfabeto árabe consta de 28 letras

catorce lunares

y

catorce solares

Mis deseos lunares

se articulan fonéticamente

en tu garganta

y tus labios y dientes tuyos

Mi corazón solar

con un movimiento de la lengua

da tumbos frenéticos

en los bosques y las oquedades de tu cuerpo

de puro amor loco

de puro amor loco

Víctor Valera Mora.

Poeta y sociólogo venezolano, nacido en 1935 en Valera. Conocido como “el Chino” Valera Mora. Fue miembro fundador de la llamada Pandilla de Lautréamont. Fue preso político de Marcos Pérez Jiménez entre los años 1953 y 1958. Fue Premio CONAC de Poesía en 1980. Falleció en 1984, en Caracas. Su poesía se mueve entre los textos altamente contestatarios, políticos y los amorosos. Éste, por supuesto, pertenece a los segundos.

El contraste entre las lunas y los soles, la noche y el día, y su cierto equilibrio en el encuentro. Las delicias, y los deseos, pero no es algo utópico: de aquella abstracción alfabética, se articulan los deseos hasta llegar a los movimientos de la lengua dando tumbos frenéticos en “los bosques y las oquedades” de la amada. El encuentro se hace cuerpo y, a la vez, continúa siendo palabra en esas 28 letras, lunares y solares, que articulan el deseo. Todo un jardín de las delicias, como ese extraordinario tríptico lleno de imágenes que van de extremo a extremo.

@SaetasdeLuis

 

Jardín de las Delicias - Hieronymus Bosch

El jardín de las delicias – Hieronymus Bosch (El Bosco)

88. Definición del amor

Poema #88.

Definición del amor.

 

Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;

 

no hallar fuera del bien, centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;

 

huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor suave,

olvidar el provecho, amar el daño,

 

creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño,

esto es amor; quien lo probó lo sabe.

 

Lope de Vega.

Fray Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635), llamado “El fénix de los ingenios” fue poeta y dramaturgo, de los más importantes y prolíficos del Siglo de Oro español. Gozó de mucha fama en vida, y fue gran amigo de Quevedo y Juan Ruíz de Alarcón, enemigo de Góngora y envidiado por Cervantes. Renovó las fórmulas del teatro español y se las arregló para disfrutar de una buena posición en su época, gracias a sus obras y sus escritos.

Hace tiempo publicamos otra definición del amor, escrita por uno de sus contemporáneos, Francisco de Quevedo. Es interesante ver las diferencias y las similitudes con las que ambos escritores hablan del tema en ambos sonetos. Por parte de Lope de Vega, es una muestra de atrevimiento y de su habilidad e ingenio el utilizar tantos adjetivos para articular su definición del amor, pues como diría, mucho después, Vicente Huidobro: “el adjetivo, cuando no da vida, mata”.

De igual manera, la definición del amor de Lope de Vega también juega con los extremos -un estilo recurrente de la época- para hablar de lo que es el amor; todo el soneto es un oxímoron que va señalando algunas de las características, y que puntualiza en el último verso que sólo “quien lo probó lo sabe”, y puede entender las contradicciones que implica el sentimiento.

@SaetasdeLuis