507. En la vida del más allá

Poema #507

En la vida del más allá

Ella estuvo conmigo por años, ¿o fue un momento? No puedo recordar. Tal vez la amé, tal vez no. Hubo una casa, después no hubo casa. Hubo árboles, pero ninguno permanece. Cuando nadie recuerda, ¿qué resta? Tú, cuyos momentos se han ido, que vagas como humo en la vida del más allá, dime algo, dime cualquier cosa…

Mark Strand

Nace en Canadá, aunque de nacionalidad estadounidense (1934). Es considerado una de las voces esenciales de la poesía contemporánea en lengua inglesa. Ha escrito diez libros de poesía, varios volúmenes de narrativa, ensayo, monografías, crítica de arte y cuentos infantiles, también ha realizado múltiples traducciones. Fue designado Poeta Laureado de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1990 y, entre otros premios, recibió el Premio Pulitzer por su libro “Blizzard of one”. Actualmente da clases en Columbia University.

Recuerdos, piezas de historias, imágenes que hacen único a cada elemento. Entonces, ¿qué resta? Si aquello que los define desaparece han dejado de ser. Es así como ya no habrá árboles, ni casas, ni amor. Al no existir quién los recuerde, quien que los dibuje o los narre, no habrá quien los sueñe.

@LauraAlessR

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227. Desde aquel día…

Poema #227

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.

Jorge Luis Borges 

Escritor argentino, nacido el 24 de agosto de 1899. Escribió ensayos, cuentos, guiones y poemas. Es reconocido internacionalmente como una de las figuras literarias más importantes del siglo XX.  Tuvo una vida política activa la cual puso en riesgo su seguridad y  le impidió  ganar el Premio  Nobel de Literatura. Su primer poemario fue Fervor de Buenos Aires (1923). Fallece en Ginebra el 14 de junio de 1986.

Desde aquel día. Historias que se quedan suspendidas. La maravilla del haiku son esas incontables interpretaciones e historias que pueden germinar de su lectura. Allí, reposa constante la llama de la imaginación, esperando la inspiración de un poeta, de un artista. En su brevedad, el haiku, es el germen de un universo imaginado.

Para mí, una historia de ajedrez.

Taken with the King. Original de imagen aquí.

@LauraAlessR

17. Ajedrez

Poema #17

Ajedrez

Porque éramos amigos y a ratos, nos

amábamos;

quizá para añadir otro interés

a los muchos que ya nos obligaban

decidimos jugar juegos de inteligencia.

………………………………………….

Pusimos un tablero enfrente

equitativo en piezas, en valores,

en posibilidad de movimientos.

Aprendimos las reglas, les juramos respeto

y empezó la partida.

……………………………………………..

Henos aquí hace un siglo, sentados,

meditando encarnizadamente

como dar el zarpazo último que aniquile

de modo inapelable y, para siempre, al otro.

……………………………………

Rosario Castellanos

Poeta, novelista y promotora cultural mexicana. Nació en la Ciudad de México el 25 de mayo de 1925. Estudió Filosofía y Letras. Fue galardonada con diversos premios entre los cuales destacan: Premio Xavier Villaurrutia 1961, Sor Juana Inés de la Cruz y  Premio Carlos Trouyet. Se le nombró embajadora de México en Israel de 1971 a 1974. Falleció en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974.

Y todo comienza por decidir…. “jugar juegos de inteligencia”, donde la razón debe ganarle, por obligación al instinto. Hay juegos donde la equidad de reglas, valores y movimientos garantizan que los jugadores sufran una derrota, ambos.  Es quizás más conveniente, dentro de este tipo de juegos, que uno de los jugadores tenga ventaja así, por lo menos, uno de ellos puede salir ganando.

Concentrada la lógica y el interés en simplemente derrotar al otro, se ha escapado el tiempo. El “a ratos…” se convirtió en un siempre, en un inapelable jaque mate. Siento que se torna entonces, en una necesidad de final. Lo que debía ser llama para calentar los ratos de frío se hizo lucha de contrarios. Ya no son una misma llama, el elemento se desmaterializa, lo que debía unir en uno se descompone en dos. En dos que establecen una guerra con igualdad de reglas, elementos con igual de potencia, que al final no logran ni fundirse ni destruirse.

En realidad hay juegos sin reglas y sin movimientos específicos, donde el deseo y la pasión deberían ser los únicos jugadores. Un juego donde no está uno en contra de otro, sino dos haciéndose en un elemento.  En el juego del amor, el juego del fuego, no hay tablero que valga.

@LauraAlessR