539. El ojo de la aguja

Poema #539

El ojo de la aguja

Al amor llegué con un grito de seda
y puse las dos mejillas,
el cuerpo y la conciencia.

Nada quedó de mí,
ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo en donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.

Lo perdí todo.
Y cuando entendí que no sabía defenderme de la gente,
respondí con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que sólo los dulces heredarán la tierra.

Mía Gallegos

Poeta costarricense. Nació en San José en 1953. A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro “Golpe de Albas”, luego el premio Alfonsina Storni en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Sus poemas han sido traducidos al inglés e incluidos en antologías de poesía latinoamericana. Autora de “Los reductos del sol” 1985, “El claustro elegido” 1989 y “Los sueños y los días” 1995.

Perderlo todo para ganarlo todo, en el amor. El vacío es el lugar propicio para el encuentro, tarde o temprano.

@LauraAlessR

505. Erótica

Poema #505

Erótica

Enséñame
cada lugar, cada
dónde

Deja que me pierda.
Abandóname.

El deseo le huye al equilibrio.
Solo gusta de la pérdida.

Sin piedad, amor.

destrúyeme.

Alberto Barrera Tyszka

Poeta y narrador venezolano. Nació en Caracas en 1960. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Fue parte de los grupos Guaire y Tráfico. Ha sido guionista de televisión para varios países de Latinoamérica. Obtuvo el premio Herralde 2006, por su novela “La enfermedad”. Es autor de los poemarios: “Coyote de ventanas” y “Tal vez el frío”.

No existe la entrega a medias. No existe la entrega en equilibrio. No es entrega si estás en el camino. Hay que perderse, salir, vivir en intemperie. El logro del amante es ser destruido.

@LauraAlessR