230. Somari de los soñadores

Poema #230.

Somari de los soñadores.

 

Si no fuera por los soñadores

el mundo

sería una basura

y caverna lóbrega nuestro lecho

 

Si no fuera por los soñadores

¿qué sentido

tendría

todo esto?

 

Los búhos serían amos del día

y los garrotes terminarían por escribir las únicas palabras.

 

Gustavo Pereira.

Publicado extensamente en Trazos de la memoria, es un poeta y ensayista margariteño nacido en 1940. Ha ganado varios premios y reconocimientos venezolanos e internacionales, y ha publicado una vasta obra poética y literaria, en la que resaltan sus somaris, poemas que el mismo autor clasifica como “breves y espontáneos”.

El poema es claro, breve y espontáneo. Los soñadores merecen el reconocimiento de hacer del mundo un lugar mejor gracias a sus sueños, que luego van convirtiendo en realidad. Soñar nos permite elevarnos, transformar la realidad y alcanzar lo que queremos. Soñar nos permite cultivarnos y florecer, creer en lo que decimos y lo que hacemos. Puede parecer inofensivo, o carente de importancia, pero el poder de un hombre que sueña es el de hacer la diferencia, el de pensar diferente, el de cambiar el mundo. Por eso es tan importante.

@SaetasdeLuis

198. El escolar perezoso

Poema #198.

El escolar perezoso.

 

Dice no con la cabeza

pero dice sí con el corazón

dice sí a lo que quiere

dice no al profesor

está de pie

lo interrogan

le plantean todos los problemas

de pronto estalla en carcajadas

y borra todo

los números y las palabras

los datos y los nombres

las frases y las trampas

y sin cuidarse de la furia del maestro

ni de los gritos de los niños prodigios

con tizas de todos los colores

sobre el pizarrón del infortunio

dibuja el rostro de la felicidad.

 

Jacques Prévert.

Poeta y guionista francés, nace en 1900 y fallece en 1977. Abandonó la escuela a los 14 años, permaneció un tiempo en la Marina y vivió la Primera y la Segunda Guerra mundial, así como el tiempo de entreguerra y de posguerra, todo esto lo afectó y puede notarse en muchos de sus poemas, así como en los temas que trabaja en su escritura. Se dedicó a la bohemia y a diversos oficios mientras desarrollaba su gusto por la poesía y la escritura de otros estilos como guiones de películas y canciones que se volvieron famosas. Perteneció al movimiento surrealista, pero se separó por considerar a Breton muy autoritario.

El poeta se pone de lado del niño, de la creatividad y la felicidad y no del lado de la autoridad y del infortunio. El poema trae consigo, a mi parecer, un aire musical e infantil; es un juego, un juego con la poesía, con las palabras, con las imágenes y con la historia que cuenta. El alumno del que habla el poema se niega a ser “civilizado”, a pensar y entregarse al orden que conforma la escuela, el profesor y la sociedad. No es realmente perezoso, se entrega con el corazón “a lo que quiere”, a la carcajada, a borrar y a dibujar el rostro de la felicidad. Se entrega a lo que siente, y transforma, así, el “pizarrón del infortunio”. No deja de lado lo que lo apasiona: niega con la cabeza, pero asiente con el corazón.

Como dice la dedicatoria de El Principito: “Todas las personas mayores fueron al principio niños (aunque pocas de ellas lo recuerdan).”

@SaetasdeLuis

176. XXIV [Lo que vemos de las cosas son las cosas.]

Poema #176.

XXIV.

 

Lo que vemos de las cosas son las cosas.

¿Por qué habríamos de ver una cosa si hubiese otra?

¿Por qué ver y oír sería engañarnos

si ver y oír son ver y oír?

 

Lo esencial es saber ver,

saber ver sin estar pensando,

saber ver cuando se ve,

y no pensar cuando se ve

ni ver cuando se piensa.

 

Pero esto (¡tristes de nosotros que llevamos el alma vestida!),

esto exige un estudio profundo,

un aprendizaje de desaprender

y un secuestro en la libertad de aquel convento

del que los poetas dicen que las estrellas son las monjas eternas

y las flores las penitentes convictas de un solo día,

pero donde al final las estrellas no son sino estrellas

y las flores sólo flores,

y por eso es por lo que las llamamos estrellas y flores.

 

Alberto Caeiro.

Heterónimo de Fernando Pessoa del que hace poco publicamos otro de sus poemas. Estos textos pertenecen al libro “Guardador de rebaños”, que según se relata, fueron escritos seguidos, “en una especie de éxtasis cuya naturaleza no lograré definir”, y de este éxtasis nació la figura de Alberto Caeiro, quien luego sería considerado por todos los heterónimos del grupo como el “Maestro”.

Dejar de lado el pensamiento y ver las cosas como son. Saber ver, de distintas maneras, saber sentir. Es algo que al nacer sabemos bien, pero que vamos desaprendiendo a lo largo de la vida, a medida que aprendemos a pensar, a vivir en sociedad. “Lo esencial es saber ver”, hacer una cosa a la vez. Si vemos, ver. Si pensamos, pensar. Si sentimos, sentir. Llevamos el alma vestida por la sociedad, y hemos de (re)aprender a desnudarla, a sentirnos cómodos con ella, a saber que las estrellas y flores pueden ser sólo estrellas y flores, y sentirlas así, también. Es, para nosotros que tenemos el alma vestida, “un aprendizaje de desaprender”, de despojarnos y sentir.

Ustedes tienen que aprender a ver

“Ustedes tienen que aprender a ver.”

@SaetasdeLuis

117. Hay un tiempo…

Poema #117

Hay un tiempo de echarse a pensar y un tiempo de arder

y días de caer rendidos bajo techo

Un tiempo de amar

hasta el fondo

y días de herrumbre inmersos en nuestras cosas

Hay un tiempo de tender la mano y un tiempo de golpear

y un recuerdo que naufraga en nosotros y un rostro que acaso hemos visto o no.

Gustavo Pereira

Poeta venezolano nacido en 1940. Ya tenemos varios poemas de él publicados en el blog. Fue miembro del grupo “Símbolo”. Ha recibido diversos  reconocimientos, entre ellos: el Premio Nacional de Literatura (2000), el Ramos Sucre (1997) y el Víctor Valera Mora (2011). Doctorado en la Universidad de París.

Concentrar el equilibrio de la vida en un poema. Entre eso que pasó y aquello que aún nos espera, hay tiempo para sentir, para pasar, para aceptar. Dejarnos, permitirnos pasar por cada uno de esos momentos para, así sin más, vivir a tiempo.

@LauraAlessR