205. La poesía

Poema #205

La poesía

Y fue a esa edad… Llegó la poesía a buscarme.
No sé, no sé de dónde salió,
de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.

Yo no sabía qué decir, mi boca no sabía nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto el cielo desgranado
y abierto, planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.

Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío constelado,
a semejanza, a imagen del misterio,
me sentí parte pura del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.

Pablo Neruda

Poeta chileno. Nació en 1904. Es considerado entre los más influyentes del siglo XX, así como destacado activista político y miembro del comité central del Partido Comunista. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945 y en 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura. Figuras como Harold Bloom y Gabriel García Márquez lo han considerado un gran poeta, sin comparación en el siglo XX.  Fallece en 1973. Publicado anteriormente en Trazos de la memoria.

Poesía. Ella simplemente llega, y entonces se escribe sobre la quemadura sin saber bien lo que se hace. Ella muestra lo que quiere y se abre el mundo, y las estrellas. De pronto todo también es vacío y sombra. Allí, entre la contradicción, entre el decir y el silencio, se aguarda en el borde del abismo (o se es el abismo mismo) con el corazón desatado en el viento.  El encuentro o (re)encuentro del misterio, la poesía y el poeta.

@LauraAlessR

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173. Decir, hacer

Poema #173

Decir, hacer

                                              A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,
entre lo que digo y callo,
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.

Octavio Paz

Poeta y ensayista mexicano. Nace en Ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Considerado como una de las grandes figuras del siglo XX. Entre sus libros destacan: “El Laberinto de la Soledad” (1950),  “El arco y la lira” (1956), “Tiempo nublado” (1983), “La llama doble” (1993), entre otros. Recibe el  Premio Nobel de Literatura en 1990.  Fallece en Ciudad de México el 19 de abril de 1998. Publicado anteriormente su poema “Silencio”.

La poesía, cómo definirla, es como definir el amor o el dolor, estoy empezando a creer que son conceptos que se definen por contraposición. Una unión de palabras-sentimientos, contradicción de sentidos, una unión en desapego del cuerpo y del pensamiento. Pero en definitiva, creo que la poesía es como el amor o el dolor, la alegría o la tristeza, más que razonarla, hay que sentirla. La poesía se mueve, se hace allí en un “entre”: entre lo que somos, lo que hacemos, lo que sentimos, para dar cuenta de eso, de la vida, de todo. Para nacer de nosotros y trascender por sí misma.

@LauraAlessR