437. Toque de queda

Poema #437

Toque de queda

Que íbamos a hacer, la puerta estaba bajo guardia
Que íbamos a hacer, estábamos encerrados
Que íbamos a hacer, la calle habían cerrado
Que íbamos a hacer, la cuidad estaba bajo custodia
Que íbamos a hacer, ella estaba hambrienta
Que íbamos a hacer, estábamos desarmados
Que íbamos a hacer, al caer la noche desierta
Que íbamos a hacer, teníamos que amarnos.

Paul Éluard

Poeta francés, seudónimo de Eugène Grindel, nació en Saint-Denis en 1895 y murió en Charenton-le-Pont en 1952. En 1914 fue llamado a las filas, pero abandonó las armas afectado por una gangrena pulmonar. Entró en contacto con Aragon, Breton, Soupault, Paulhan y Picabia, con quienes en París participó en las manifestaciones del movimiento dadaísta, y con quienes luego inauguró el surrealismo. También publicó textos de carácter poético en colaboración con la resistencia luego de afiliarse al partido comunista.

En ocasiones la vida nos da solo un instante, que justificará el resto de la vida.

@LauraAlessR

178. Buena justicia

Poema #178.

Buena justicia.

 

La ardiente ley de los hombres

de la uva hacen vino

del carbón hacen fuego

de los besos hacen hombres

 

La dura ley de los hombres

quedar intacto a pesar

de las guerras y la miseria

a pesar de los peligros de muerte

 

La dulce ley de los hombres

transformar el agua en luz

el sueño en realidad

y los enemigos en hermanos

 

Una ley antigua y nueva

que se va perfeccionando

desde el fondo del corazón del niño

hasta la razón suprema.

 

Paul Éluard.

 

Poeta francés, seudónimo de Eugène Grindel, nació en Saint-Denis en 1895 y murió en Charenton-le-Pont en 1952. En 1914 fue llamado a las filas, pero abandonó las armas afectado por una gangrena pulmonar. Entró en contacto con Aragon, Breton, Soupault, Paulhan y Picabia, con quienes en París participó en las manifestaciones del movimiento dadaísta, y con quienes luego inauguró el surrealismo. También publicó textos de carácter poético en colaboración con la resistencia luego de afiliarse al partido comunista.Este poema pertenece a su libro de 1952, “Los senderos y la ruta de la poesía”.

La ley de los hombres… ¿Cuál es la ley de los hombres? ¡Cuántas leyes tenemos que no son parte de una justicia tan buena! Y aún así, está esta ley “antigua y nueva”, quizás porque ha estado en todos los hombres, pero cada uno de nosotros ha de redescubrirla, esa ley que es ardiente, dura, dulce, y muchas cosas más. ¿Cumplimos esta ley en todos sus aspectos? ¿Tenemos una buena justicia en nosotros mismos? No es una ley de multitudes, sino una que va “desde el fondo del corazón del niño hasta la razón suprema.”

@SaetasdeLuis