515. Yo no puedo

Poema #515

Yo no puedo

Te envidio.
En cualquier momento
puedes irte de mí.

Y yo no puedo
irme de mí.

Anna Świrszczyńska

Poeta croata. Nació en Varsovia el 7 de febrero de 1909. Creció dentro de una familia humilde de artistas. Comenzó a publicar sus poemas en la década de 1930. Participó en la Resistencia polaca y publicó poemas en revistas clandestinas. En esos momentos, conoció al también poeta Czesław Miłosz. En el Alzamiento de Varsovia de 1944 colaboró como enfermera. Estas experiencias durante la guerra se reflejan en su obra Budowałam barykadę (Levantando la barricada, 1974), donde describe el dolor y el sufrimiento de aquel tiempo. Fallece el 30 de septiembre de 1984.

Cada quien carga consigo mismo toda la vida, pero solo algunos se dan cuenta.

@LauraAlessR

384. Vísperas de viaje

Poema #384.

Vísperas de viaje.

 

De nuevo un viaje moviendo de raíz

mi cuerpo como un barco,

de nuevo el grito de otro ignoto horizonte.

Tensos llevo los nervios como jarcias;

las valijas que por años invernaron

puntuales a esta hora se despiertan.

A babor y estribor crece el azoramiento

de pasarelas y silbatos,

aprestos de partida, cosas que se nos quedan.

Difícil escribir a bordo una palabra,

el corazón, sobresaltado, miente.

Mis libros otra vez con sus ojos de perro

me acompañan hasta la puerta.

Quisiera decir adiós con una sola sílaba,

la menos dolorosa,

la más breve.

 

Eugenio Montejo.

Escritor venezolano, poeta y ensayista nacido en Caracas en 1938. Murió en Valencia en el año 2008, después de una considerable obra y de fundar proyectos importantes para las letras venezolanas como lo son las publicaciones “Zona Tórrida” y “Poesía”, con la Universidad de Carabobo. En 1998 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, entre otras distinciones. Este poema pertenece a su libro “Adiós al siglo XX”, que vio la luz en Lisboa en 1992, en versión reducida, siendo publicada la primera versión íntegra en Sevilla, en el año 1997.

El adiós se reduce y se hace casi innecesario para este siglo al que ya llevamos unos cuantos años dándole la bienvenida. El movimiento se acentúa, las fronteras se reducen. Pero, siempre, las vísperas de un viaje producen las mismas mareas internas, las mismas sensaciones encontradas -ya con más fuerza, ya con menos-, la misma incertidumbre que da un viaje inesperado. No hay opción, es mucho lo que dejamos tras nosotros, es mucho a lo que hay que decirle adiós.

@SaetasdeLuis