532. [De fijo nadie sabía sus orígenes]

Poema #532.

 

De fijo nadie sabía sus orígenes.

Era un ser crepuscular,

remoto.

Absuelta de toda edad

y vueltos los ojos al pasado,

cruzó y desapareció por estas calles solas

como caída de otros mundos.

Era una errancia sin nombre

y sin destino que trajinaba

hasta el fin sus propios pasos.

¿Un signo mitológico?

Secretos hilos que nadie jamás

hubiese podido destejer

acaso la movían por la tierra,

ausente, huraña, abstraída

de su voluntad, ensimismada

en el rumor de otras memorias.

Ser irreal solapado en las penumbras.

¿Rara ave de invierno?

Figuración sombría del azar que pasaba rotando

como una rueda sobre sí misma

y rozaba apenas los bordes de la vida.

 

Francisco Pérez Perdomo.

Poeta y crítico literario nacido en Boconó, Venezuela, en el año 1930. Formó parte de los grupos Sardio y El techo de la ballena. Recibió, en 1980, el Premio Nacional de Literatura. Este poema pertenece a “Los ritos secretos”, libro de su madurez publicado en 1981 en el que se entrelazan hechos y ensueños, realidad y fantasía ensimismada.

El laberinto de los orígenes, los infinitos hilos que nos conectan con los demás, con otros tiempos, con otras opciones. La infinidad de las posibilidades reducida a una en cada instante; signados por la mitología, la historia y el tiempo buscamos avanzar sin tener muy claro hacia dónde.

@SaetasdeLuis

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186. [Si mis poemas todos se perdiesen]

Poema #186.

Si mis poemas todos se perdiesen

la pequeña verdad que en ellos brilla

permanecería igual en una piedra gris

junto al agua, o en una verde yerba.

 

Si los poemas todos se perdiesen

el fuego seguiría nombrándolos sin fin

limpios de toda escoria, y la eterna poesía

volvería bramando, otra vez, con las albas.

 

Fina García Marruz.

 

Poeta cubana nacida en 1923. Publicó sus primeros poemas en los años cuarenta, como parte del grupo “Orígenes”, en el que también estuvo su esposo, Cintio Vitier. Obtuvo el doctorado en Ciencias Sociales en 1961, dedicándose entonces a la investigación literaria. Ha recibido numerosas distinciones entre las que destacan el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1990, el Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, en el 2007 y el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en el 2011.

Es un esperanzado deseo el de creer que si todos sus poemas se perdiesen, aún quedaría (por ahí) la verdad esencial que ellos contienen, como si cada uno de ellos sencillamente hubiese capturado un momento mágico del tiempo, una verdad elemental y natural, y si los poemas se perdiesen, esa verdad volvería a la naturaleza, a la piedra o al fuego, y siempre quedaría ahí, esperando a que algún otro poeta la percibiera, la tomara, y convirtiese su bramido, de nuevo, en verso.

@SaetasdeLuis