297. Esta noche a mis manos…

Poema #297

Esta noche a mis manos

sólo las salvará

hundirse en tu cuerpo

asirlo

sentir en el fondo la carne

la vastedad agobiante de lo vivo.

 .

Los aromas   fugaces

.              .desaparecen en el aire

no muevo el menor objeto

no sea que tu respiración

camine lenta por el cuarto

y la pueda espantar.

.

Esto de lo humano asedia

qué cuerpo

cuál sustancia fragmentada

en mi pequeñez intento asir.

 .

Con qué llenar

lo que carece

de fondo

cómo vaciar

esto de lo ausente

caer sin brazos

y sin ojos

sin pies para destrozarse.

Maylen Sosa

Poeta venezolana. Nació en Maracaibo en 1973. Trabajó como facilitadora en talleres de literatura infantil. Publicó varios ensayos sobre Lezama Lima y tiene una obra poética denominada “Deseos como serpientes”. Actualmente se desempeña como profesora universitaria en Coro, estado Falcón.

Cómo asir la ausencia. Lo perdido gracias al recuerdo se hace presencia viva. Luego va desapareciendo poco a poco, aunque así no se quisiera.  El misterio está en soltar y atar, tejer y destejer como bien lo sabía Penélope. Hay cosas que solo pueden asirse al soltarse.

@LauraAlessR

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289. En mi habitación tejo el viento…

Poema #289

En mi habitación tejo el viento…

En mi habitación tejo el viento.
Ignoro si son remotas mis lágrimas
o si están guardadas al lado de amarillas
fotografías,
junto a dedales y agujas que sollozaron.

Cavilo uniendo las puntas de la aguja
con la lana.
Desatiendo la espera.
Tejo y olvido.

De pronto pierdo el punto
y un agujero se deshace sobre el sillón
y mis manos.
Quedo entrelazada toda
en un ovillo de amor y lumbre.

No sé
si tejo para esperarte
o si trazo en círculos
el viento
y mi mortaja.

Mía Gallegos

Poeta costarricense. Nació en San José en 1953. A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro “Golpe de Albas”, luego el premio Alfonsina Storni  en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Sus poemas han sido traducidos al inglés e incluidos en antologías de poesía latinoamericana. Autora de “Los reductos del sol” 1985, “El claustro elegido” 1989 y “Los sueños y los días” 1995.

Tejer y esperar es hablar de Penélope. Así como Ulises aprendió de los mares en una larga travesía; así Penélope tuvo que aprender del viento. Ella cultivó el arte de tejer lo inasible.

@LauraAlessR

277. Cambio

Poema #277

Cambio

.
¿Tú crees que es fácil cambiar?
Ah, es muy arduo cambiar y ser diferente,
significa atravesar las aguas del olvido.

.
D.H. Lawrence

Escritor inglés. Nació el 11 de septiembre de 1885. Entre su obra se encuentran novelas, cuentos, ensayos, obras de teatro, entre otros. Este poema, como otros publicados aquí en Trazos de la memoria, pertenece a  “Pansies” (Pensamientos) “…que son verdaderos e inoportunos cuando el humor y la circunstancia cambian”, señala el propio autor. Su novela más conocida fue: “El amante de Lady Chatterley”  de 1928.  Fallece a causa de la tuberculosis el 2 de marzo de 1930 en Francia, a los 44 años de edad.

Las aguas del olvido, creo, deben ser saladas. Esas aguas que conoce bien un personaje como Hamlet, quien por un azar del destino tiene un encuentro muy peculiar en alta mar. Este viaje al príncipe de Dinamarca lo llevaba hacia su inminente asesinato, hacia su muerte. Al tomar en cuenta que viajar es morir un poco, el recorrido de Hamlet le da la oportunidad de olvidar, de olvidarse de sí mismo, algo en su sustancia muere.  Al regresar el protagonista de esta tragedia tiene mucha más determinación, algo que anteriormente era increíble que él pudiera lograr. Para cambiar, entonces, es preciso morir un poco acuáticamente.

@LauraAlessR

276. Un sueño

Poema #276.

Un sueño.

 

¡Recibe en la frente este beso!

Y, por librarme de un peso

antes de partir, confieso

que acertaste si creías

que han sido un sueño mis días;

¿Pero es acaso menos grave

que la esperanza se acabe

de noche o a pleno sol,

con o sin una visión?

Hasta nuestro último empeño

es sólo un sueño dentro de un sueño.

 

Frente a la mar rugiente

que castiga esta rompiente

tengo en la palma apretada

granos de arena dorada.

¡Son pocos! Y en un momento

se me escurren y yo siento

surgir en mí este lamento:

¡Oh Dios! ¿Por qué no puedo

retenerlos en mis dedos?

¡Oh Dios! ¡Si yo pudiera

salvar uno de la marea!

¿Hasta nuestro último empeño

es sólo un sueño dentro de un sueño?

 

Edgar Allan Poe.

Escritor norteamericano (1809-1849), reconocido como maestro del relato corto, de la novela gótica y el relato detectivesco. Poemas como “El cuervo” y “Leonore” han obtenido fama mundial, y su obra ha influenciado al mundo entero en todas sus manifestaciones artísticas. Sus padres murieron cuando era niño y fue recogido por un matrimonio adinerado aunque nunca fue adoptado oficialmente. Después de muchos esfuerzos infructuosos por llevarse bien, terminó rompiendo relaciones con su padrastro, quien lo desheredó.

Agradecido, el poeta relata en el poema que su vida fue un sueño, que está llena de dorados recuerdos, de granos de arena que ahora se enfrentan a la mar rugiente que castiga y golpea; y cada sueño, cada grano de arena dorada se va escurriendo de la mano sin que pueda salvar si quiera uno solo. Desaparece todo y queda algo tan difuso como un sueño dentro de un sueño, que se va perdiendo con la marea.

@SaetasdeLuis

247. Las hojas muertas

Poema #247

Las hojas muertas

Oh, me gustaría tanto que recordaras
los días felices cuando éramos amigos…
En aquel tiempo la vida era más hermosa
y el sol brillaba más que hoy.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo…
¿ves? no lo he olvidado…
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo
los recuerdos y las penas, también.
Y el viento del norte se las lleva
en la noche fría del olvido
¿ves? no he olvidado
la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca
tú me amabas y yo te amaba
vivíamos juntos
tú, que me amabas, y yo, que te amaba…
Pero la vida separa a aquellos que se aman
silenciosamente sin hacer ruido
y el mar borra sobre la arena
el paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.
Los recuerdos y las penas, también.
Pero mi amor, silencioso y fiel
siempre sonríe y le agradece a la vida.
Yo te amaba, y eras tan linda…
¿Cómo crees que podría olvidarte?
En aquel tiempo la vida era más hermosa
y el sol brillaba más que hoy
eras mi más dulce amiga,
mas no tengo sino recuerdos
y  la canción que tú me cantabas,
¡siempre, siempre la recordaré!

Jacques Prévert

Poeta y guionista francés, nace en 1900. Abandonó la escuela a los 14 años, permaneció un tiempo en la Marina y vivió la Primera y la Segunda Guerra mundial. Se dedicó a la bohemia y a diversos oficios mientras desarrollaba su gusto por la poesía y la escritura de otros estilos como guiones de películas y canciones que se volvieron famosas. Perteneció al movimiento surrealista, pero se separó por considerar a Breton muy autoritario. Fallece en 1977.

El placer de la palabra, el placer de la poesía. Esa infinita posibilidad de decir en el poema. El amor, el olvido, la poesía puede encerrar en sus versos un sentimiento. Y así, entre hojas sueltas, hojas de libros o cuadernos, la poesía espera paciente por el lector. Ese lector que avive el sentimiento, haciéndolo renacer en cada lectura. Poemas para ser recordados siempre, poemas como tiempos felices, como amores lejanos.

@LauraAlessR

183. Trayectoria del polvo

Poema #183

Trayectoria del polvo

VII
He aquí que la muerte tarda como el olvido.
Nos va invadiendo, lenta, poro a poro.
Es inútil correr, precipitarse,
huir hasta inventar nuevos caminos
y también es inútil estar quieto
sin palpitar siquiera para que nos oiga.

Cada minuto es la saeta en vano
disparada hacia ella,
eficaz al volver contra nosotros.

Inútil aturdirse y convocar a la fiesta
pues cuando regresamos, inevitablemente,
alta la noche, al entreabrir la puerta
la encontramos inmóvil esperándonos.

Y no podemos escapar viviendo
porque la vida es una de sus máscaras.

Y nada nos protege de su furia
ni la humildad sumisa hacia su látigo
ni la entrega violenta
al círculo cerrado de sus brazos.

Rosario Castellanos

Poeta, novelista y promotora cultural mexicana. Nació en la Ciudad de México el 25 de mayo de 1925. Estudió Filosofía y Letras. Fue galardonada con diversos premios. Falleció en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974. Anteriormente publicados aquí: “Ajedrez” y “Lamentaciones de Dido”

En la mitad. Allí, entre la conciencia y el olvido se siente el borde final.  Cómo se debe vivir, cómo se debe morir, trayectoria entre amasarse y deshacerse. La muerte espera toda la vida y aunque nada nos protege de su furia, imaginar que termina en un abrazo cerrado serena un alma sedienta de vida.  En cualquier dirección los caminos van hacia ella. Es el final ineludible, ese punto que añoran los dioses. Y llegará y lo tomará todo. Ella tendrá la vastedad de mis días y yo,  su abrazo infinito.

@LauraAlessR

134. [Lo escrito]

Poema #134.

Lo escrito

queda

definitivamente

en el olvido

de lo escrito.

José Ramón Medina.

Escritor venezolano, poeta, ensayista, profesor universitario, jurista, periodista y diplomático de activa participación cultural en el país y en el extranjero. Miembro del grupo Contrapunto, de la Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Real Española. Ganador de varios premios y autor de una extensa obra. Este poema pertenece a su libro “Aún en el otoño”.

Es tanto lo que hacemos para el olvido, son tantas las cosas que escribimos para que se borren de la memoria; no puedo evitar sorprenderme por el afán de posteridad con el que vivimos, por las preocupaciones que nos atormentan como si la vida fuese eterna, o quedase grabada en la memoria (individual o colectiva) por siempre. Si cayésemos en cuenta de que la mayor parte de lo que hacemos quedará, definitivamente, en el olvido, ¿cómo viviríamos? ¿Nos aterraría, quizás, lo efímero? El olvido es inevitable… ¿podemos soportarlo? Le escribimos al vacío.

@SaetasdeLuis