479. Encuentro

Poema #479

Encuentro

Si la vida
nos regala otro encuentro
te dejaré ser tú
seré
sencillamente yo

Escucharé
la melodía
de tu música
y la mía
cuando se unan

.
María Clara González

Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1952. Realizó estudios de Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Nominada en el Programa Poesía de dos Continentes en 1991. Entre sus poemarios se encuentran: “Pulso Interno” 1990, “Corte en el Tiempo” 1993, “Pasajeros del Viento” 1996, “Blanca Travesía”, entre otros.

Breve guión de este silencio.
La vida: Quizás…
Yo: Prometo.

@LauraAlessR

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476. Extraña primavera

Poema #476.

Extraña primavera.

 

 

Profunda luz. Las doce. En duro suelo

me abriga el sueño aquella vieja roca.

Tres ángeles detienen, suave, el vuelo.

Extraños ríen con extraña boca.

 

Baña los campos la fundida nieve.

Premonitoria es esta primavera,

y de aquel abedul se adentra, leve,

en frío lago larga cabellera.

 

Veloz acerca el ala hermosa nube,

cintas azules en el cielo brillan…

Risueño en ellas mi mirar detuve.

Los ángeles piadosos se arrodillan.

 

De un pájaro encantado se levanta

muy claro y fuerte el trino de metal

y lúcido, yo escucho lo que canta:

¡Tu dicha no, tu muerte sí, mortal!

 

Georg Trakl.

Poeta nacido en Salzburgo, Austria, en 1887. Alternó durante toda su vida el trabajo como farmaceuta y la escritura, fundando el grupo literario Apollo con otros escritores. Su obra estuvo influenciada por escritores como Rimbaud, Novalis y Hölderlin. Durante la primera guerra mundial participó en la batalla de Grodek. Eso le produjo una crisis nerviosa que le conduciría al hospital psiquiatrico de Cracovia, donde se suicidó en 1914.

Asumir el tiempo que nos abriga, que nos pasa, que nos muestra nuestra mortalidad. Ver en el claro ciclo de las estaciones la espiral de nuestra existencia, eternos retornos, señales y vinculaciones con la naturaleza, con la vida, con todo. Figuras angelicales se detienen, se arrodillan, pasan, nos llaman la atención y nosotros se la llamamos, en este caso. ¿Qué nos dicen? ¿Que hay algo más allá? ¿Existe algo más allá del ciclo de la vida, que las estaciones nos muestran cada año con claridad? La naturaleza canta a la vida y a la muerte, canta el eterno retorno, la copia reinventada en cada ocasión.

@SaetasdeLuis

438. Jazz-Lilith

Poema #438.

Jazz-Lilith.

 

Con mis ojos escucho, con mis ojos

de menta y de cristal desmesurado.

Con mis ojos de piano en el ocaso,

con mis ojos de tigre y de cerezo.

Con mis ojos escucho los acordes,

los desgarrados sones de la tarde,

los sones del amor y del sollozo,

los muslos que se acercan por el cielo.

Con mis ojos escucho tantas selvas,

tantas selvas de furia y de carbunclos.

Con mis ojos de piano, con mis ojos

de hoguera abandonada en el desierto.

Los acordes se rompen en el canto,

los acordes se quiebran en los árboles,

los muslos se acercan por el cielo,

los muslos de magnolia y de ceniza.

Con mis ojos escucho los dos muslos,

con mis ojos de menta y de asesino,

con mis ojos de músico extraviado.

 

Juan Eduardo Cirlot.

Poeta español, nace en 1916 en Barcelona, y fallece en 1973. Fue reconocido tardíamente como uno de los más brillantes poetas de la posguerra española. Interrumpió sus estudios por la guerra civil, y entró en contacto con el surrealismo y el simbolismo a partir de 1940. Fue amigo de André Breton y formó parte del grupo creado por Joan Brossa en 1948, Deu al Set. Su sólida educación musical lo convirtió en crítico de música para La vanguardia, donde también escribió crítica de cine.

Ojos que se desbordan más allá de toda mesura, que perciben la música con la nitidez que otro podría ver un objeto, que transforman la melodía en imágenes y, a su vez, a éstas en palabras. El encuentro del poeta con el jazz, de la música con sus ojos abiertos a escuchar, con sus ojos de músico extraviado que se exaltan ante ella. Van y vienen sus ojos escuchando los acordes e hilvanándolos en el poema.

@SaetasdeLuis

374. Así era

Poema #374.

Así era.

 

Canta, me dices. Y yo canto.

¿Cómo callar? Mi boca es tuya.

Rompo contento mis amarras,

dejo que el mundo se me funda.

Sueña, me dices. Y yo sueño.

¡Ojalá no soñara nunca!

No recordarte, no mirarte,

no nadar por aguas profundas,

no saltar los puentes del tiempo

hacia un pasado que me abruma,

no desgarrar ya más mi carne

por los zarzales, en tu busca.

 

Canta, me dices. Yo te canto

a ti, dormida, fresca y única,

con tus ciudades en racimos,

como palomas sucias,

como gaviotas perezosas

que hacen sus nidos en la lluvia,

con nuestros cuerpos que a ti vuelven

como a una madre verde y húmeda.

 

Eras de vientos y de otoños,

eras de agrio sabor a frutas,

eras de playas y de nieblas,

de mar reposando en la bruma,

de campos y albas ciudades,

con un gran corazón de música.

 

José Hierro.

Poeta español nacido en 1922 y fallecido en 2002. Su obra toca muchos temas sociales relacionados con la guerra desde su experiencia. Durante la guerra civil se dedicó a actividades clandestinas que lo llevaron a prisión en 1939. En 1942 fue liberado, y se dedicó a diversos oficios hasta asentarse en Madrid y dedicarse a la escritura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1953, el Premio Adonais en 1947 y el Premio Cervantes en 1999, entre muchos otros. Este poema pertenece a uno de sus libros más reconocidos, “Alegría”.

Así era, así es y, quizás, así siga siendo. Canta, me dices, y yo canto. Sueña, me dices, y yo sueño. Eras todo, parte de todo, pero quizás, como las estaciones, des paso al invierno y, luego, a una nueva primavera. La música sigue en movimiento, y no siempre las aguas son profundas. Canta, me dices, y yo te canto, con mi ritmo.

@SaetasdeLuis

345. Poema LVII

Poema #345

Poema LVII

No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor
aunque no esté cantando.

Dulce María Loynaz

Poeta cubana. Nació en La Habana el 10 de diciembre de 1902. Doctora en leyes. Una de las principales figuras de la poesía lírica cubana y universal. Publicó sus primeros poemas en 1920. En 1986 recibió el premio Nacional de Literatura de su país, en 1991 el Premio de la Crítica y en 1992 el premio Cervantes, convirtiéndose desde entonces en directora de la Academia Cubana de la Lengua. Entre sus obras se encuentran: “Juegos de agua” (1951),”Poemas náufragos” (1991), “Finas redes” (1993), “La novia de Lázaro” (1993), “Melancolía de otoño” (1997), “La voz del silencio” (2000), entre otros. Fallece el 27 de abril de 1997.

De la existencia y la persistencia. Allí, aquí… de lo que nos acompaña sin sonido, sin gesto, sin cuerpo. Sin alguna otra manifestación que la presencia en plena ausencia.

@LauraAlessR

295. Escritura

Poema #295

Escritura

Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases
por su peso, volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.

No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.

Dibujaré con líneas de guijarros
mi nombre, la historia de mi casa
y la memoria de aquel río
que va pasando siempre y se demora
entre mis venas como sabio arquitecto.

Con piedra viva escribiré mi canto
en arcos, puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos
de los viajeros que no regresan nunca.

Eugenio Montejo

Poeta y ensayista venezolano, nació en Caracas, el 19 de octubre de 1938. En 1998 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura y en  2004 el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo. Fue fundador de muchos proyectos importantes como las revistas “Poesía” y “Zona Tórrida” de la Universidad de Carabobo. Se han publicado varios de sus poemas anteriormente en Trazos de la memoria. Fallece en Valencia, el 5 de junio de 2008.

Volver, como los viajeros que no regresan nunca. Volveremos a escribir con piedras y haremos jeroglíficos. Así, contaremos la historia de nuestra memoria colectiva, de nuestra casa, como un mapa. No más un lápiz, no más palabras. Será música, será movimiento, será esencia pura, sustancia. Pero no lo de antes, no será el pasado, es un inicio. Pasos para recuperar el río, el horizonte y escribir, dibujar, desde la esencia el ahora.

@LauraAlessR

231. En mi especie

Poema #231

En mi especie

Él creía fundirse en mi especie

Él se creía acobijado a la fuerza

de mis armonías.

Él creía albergar uno de mis secretos.

En momentos, si de alguna complicidad compartimos

el dolor y el pan

-No fue cierto-

No estuvo en mí,

su espejo mudo descomponía

en diminutas partes

el cielo.

Cecilia Ortiz

Poeta venezolana. Nació en el Estado Aragua en 1951. Es dibujante y pintora. Encargada de talleres de poesía, colaboradora de periódicos y revistas. Entre sus poemarios publicados se encuentran: “Trébol de una memoria” 1978, “Autorretrato” 1993, “Naturaleza inventada” 2004″, “Daños espirituales” 2007, entre otros.

Interpretar las cadencias de una mujer,  será quizás un concierto, una sonata, un solo para piano. Ella guarda secretos armónicos. No basta tocarla, hay que perderse en el laberinto y así, poco a poco, hacerla música.  Hay que recorrerla y asimilar cada compás, hacer de ella expresión y sonido.  Entonces, ella se da y exige presencia. Hay que compartir la música, de lo contrario no existe expresión y el otro se hace espejo,  descompone el cielo.

@LauraAlessR