562. Mujeres

Poema #562.

Mujeres.

 

La mujer imposible,

la mujer de dos metros de estatura,

la señora de mármol de Carrara

que no fuma ni bebe,

la mujer que no quiere desnudarse

por temor a quedar embarazada,

la vestal intocable

que no quiere ser madre de familia,

la mujer que respira por la boca,

la mujer que camina

virgen hacia la cámara nupcial

pero que reacciona como hombre,

la que se desnudó por simpatía

porque le encanta la música clásica

la pelirroja que se fue de bruces,

la que sólo se entrega por amor

la doncella que mira con un ojo,

la que sólo se deja poseer

en el diván, al borde del abismo,

la que odia los órganos sexuales,

la que se une sólo con su perro,

la mujer que se hace la dormida

(el marido la alumbra con un fósforo)

la mujer que se entrega porque sí

porque la soledad, porque el olvido…

la que llegó doncella a la vejez,

la profesora miope,

la secretaria de gafas oscuras,

la señorita pálida de lentes

(ella no quiere nada con el falo)

Todas estas walkirias

todas estas matronas respetables

con sus labios mayores y menores

terminarán sacándome de quicio.

 

Nicanor Parra.

 

Nació en 1914, en Chile. Poeta, matemático y físico, ha escrito también cuentos y ensayos. Es considerado el creador de la antipoesía, y ha recibido numerosos premios como el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1969, y el Premio Cervantes, en 2011. Durante un tiempo vivió en Estados Unidos e Inglaterra, gracias a distintas becas.

Ennumerar, clasificar y desbordar. El ejercicio poético que extrae del murmullo constante algunas palabras, que podría extenderse hasta de forma infinita hacia adelante o hacia atrás. El don del poeta está en seleccionar y articular ese fragmento que extrae y plasma en el texto. ¿Cómo no perder el quicio, el juicio y la cordura?

Anuncios

554. Octava

Poema #554.

Octava.

 

Nunca pudimos entender

lo que más valía la pena:

ni las canciones que cantaba nuestra madre

ni los susurros lejanos en la noche.

Sólo a ti se te concede, poeta,

como si fuera un legado divino,

este inmenso balbuceo

símbolo de profunda grandeza.

 

Nikolai Gumiliov.

Poeta ruso, nació en Kronshtadt en el año 1886. Fue detenido y fusilado en el año 1921. Escribió sus primeros poemas a los ocho años y publicó su primer libro de poesía a los diecinueve. En 1910 se casó con la poeta Anna Ajmátova, con quien inició el movimiento literario llamado “acmeísmo”. Aunque muy joven militó en el marxismo, se declaró monarquista después de la revolución de 1917.

María Zambrano dijo que el poeta era el mensajero de los dioses, de los antiguos y de los modernos, y a la vez es esclavo de una palabra que escapa de él. No es más que alguien que escucha atenta y pacientemente a ese murmullo que subyace constante en nuestras vidas. Es, ciertamente, la labor del poeta balbucear lo impronunciable, articular de alguna manera aquello que percibe más allá de lo perceptible.

@SaetasdeLuis

252. Luna

Poema #252.

Luna.

 

El hombre en la luna es un conejo en México

La luna es la hija olvidada del sol

Un incendio en la luna jamás es visible

La luna añora la visita de los pájaros

El sueño de la luna termina en oscuridad

La luna es el ojo del erudito

Vista de un lado, la luna aún es la luna

La luna tiembla en el cielo invernal

Las alas de la luna fueron lanzadas por la borda

El político de la luna -¡qué triste!

Vacía la luna y vacía tu corazón

La luna es una piedra que flota

La luna usa un capuz para dormir

Hubo un tiempo en que la luna tuvo piernas

Piero della Francesca nació en la luna

Un pavorreal vive en la luna cuando puede

Los caballos de la luna sólo tienen tres patas

Todas las almohadas de la luna se han vuelto piedra

Oh, y si la luna pudiera hablar sólo diría ‘Oh’

El dinero es basura en la luna

Los mormones sueñan con más lunas

Una mujer acostada con la luna llora mucho

El museo de la luna tiene iluminación deficiente

La luna toma las cosas a la ligera

Si la luna cayera, no impactaría la tierra pero solo por pulgadas

Cuídate de las barbudas secretarias de la luna

En un millón de años la luna cantará

 

Mark Strand.

Nació en Prince Edward Island, Canadá, aunque de nacionalidad estadounidense (1934). Es una de las voces esenciales de la poesía contemporánea en lengua inglesa. Ha escrito diez libros de poesía, varios volúmenes de narrativa, ensayo, monografías, crítica de arte y cuentos infantiles, y ha realizado múltiples traducciones. Fue designado Poeta Laureado de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1990  y, entre otros premios, recibió el Premio Pulitzer por su libro “Blizzard of one”. Vive en Nueva York, donde se desempeña como profesor de la Columbia University. Este poema pertenece a su libro “Chicken, Shadow, Moon & more” de 1999.

Los poemas de este libro tienen, en general, un estilo que recuerda a la unión libre de André Breton: a partir de una palabra (pollo, sombra, luna y más) surgen una sucesión de imágenes diversas que podrían ser continuadas infinitamente, de quererse así, mientras se continúe escuchando el murmullo incesante. De las imágenes que surgen para cada poema, algunas son más impactantes que otras, y muchas resultan enigmáticas e interesantes de descubrir y desarrollar. De todas ellas, cada lector tendrá, seguramente, las que más disfruta.

@SaetasdeLuis