597. Vaivén

Poema #597

Vaivén

El mar mantiene su vaivén
variable, e invariable.

Miro las aguas espumosas
y luego transparentes,
suben y bajan en la playa,
se estrellan en las rocas.

En apariencia son uniformes
en su movimiento,
pero la diversidad reina
en todos sus gestos.

Francisco Gálvez

Poeta español nacido en Córdoba en 1954. Es fundador y editor de la revista de poesía Antorcha de Paja que se editó entre 1973-1983. En la actualidad es director literario de las colecciones de poesía y crítica de Ediciones Litopress, dirige la revista de literatura La Manzana Poética, El Seminario de Poesía y Traducción Poética, y el Aula de Poesía 2016 del Ayuntamiento de Córdoba. Entre los premios recibidos cuenta con el Premio Anthropos de Poesía en 1993 por “Tránsito” y el Premio de Poesía Ciudad de Córdoba Ricardo Molina en 2005 por “El paseante”.

Definitivamente la mar, ella definición de grandeza femenina, de furor y fuerza de mujer. El vaivén de la mar, movimientos de mujer.

@LauraAlessR

419. Sucedió más de una vez, sucederá muchas veces…

Poema #419

Sucedió más de una vez, sucederá muchas veces…

Sucedió más de una vez, sucederá muchas veces
en nuestra sorda y obstinada batalla:
Como siempre, ahora has renegado de mí
pero sé que pronto regresarás resignada.

Por eso no te asombres, mi querida enemiga
atrapada en el amor oscuro,
si los besos mañana se tiñen de sangre
y el murmullo de amor se convierte en quejido.

Nikolai Gumiliov

Poeta ruso nacido en Kronshtadt en 1886. Escribió sus primeros poemas a la edad de 8 años y su primer cuando tenía sólo 19 años. En 1910 se casó con la poeta Anna Ajmatova, con quien inició un nuevo movimiento literario conocido como “Acmeismo”. Se divorció ocho años después. Militó en el marxismo, después de la Revolución de 1917 se declaró abiertamente monárquico. Durante el régimen soviético su poesía fue prohibida. En 1921 fue detenido y fusilado en agosto del mismo año.

Aunque el tiempo fluya permanentemente y el minuto pasado no vuelva nunca, hay repeticiones. No conseguimos parar el tiempo, pero si podemos detenernos. No ser parte del cambio, no danzar con la vida, nos deja atrás o detenidos viviendo lo que pareciera ser lo mismo. El paisaje varía constantemente pero somos incapaces de percibirlo, es desperdiciar la belleza del momento y perder mucho más. Sin importar la resistencia al cambio, la marea de una manera u otra, nos abrasará.

@LauraAlessR