401. Criatura de isla

Poema #401

Criatura de isla

Rodeada de mar por todas partes,
soy isla asida al tallo de los vientos…
Nadie escucha mi voz, si rezo o grito:
Puedo volar o hundirme… Puedo, a veces,
morder mi cola en signo de Infinito.
Soy tierra desgajándome… Hay momentos
en que él me ciega y me acobarda,
en que el agua es la muerte donde floto…
Pero abierta a mareas y a ciclones,
hinco en el mar raíz roto.
Crezco del mar y muero de él… Me alzo
¡para volverme en nudos desatados…!
¡Me come un mar batido por las alas
de arcángeles sin cielo, naufragados!

Dulce María Loynaz

Poeta cubana. Nació en La Habana el 10 de diciembre de 1902. Doctora en leyes. Una de las principales figuras de la poesía lírica cubana y universal. Publicó sus primeros poemas en 1920. En 1986 recibió el premio Nacional de Literatura de su país, en 1991 el Premio de la Crítica y en 1992 el premio Cervantes, convirtiéndose desde entonces en directora de la Academia Cubana de la Lengua. Entre sus obras se encuentran: “Juegos de agua” (1951),”Poemas náufragos” (1991), “Finas redes” (1993), “La novia de Lázaro” (1993), “Melancolía de otoño” (1997), “La voz del silencio” (2000), entre otros. Fallece el 27 de abril de 1997.

Mujer, criatura de isla. Mujer sirena, en ocasiones cantas en otras danzas. Siempre aguardas tu delicado desafío. Criatura de ritmo, maestra del desquite.

 @LauraAlessR

349. III

Poema #349

III
Me aferro al cuerpo
como único reducto permitido.

Carezco de sitios de ternuras y llantos.
De nuevo palpo la llama del pájaro quebrado.
Busco abrigo en lana.

He puesto mis pies debajo de las aguas
y por la presión
de mis párpados callados
sé que no soy ni siquiera una isla.

Mía Gallegos

Poeta costarricense. Nació en San José en 1953. A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro “Golpe de Albas”, luego el premio Alfonsina Storni en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Sus poemas han sido traducidos al inglés e incluidos en antologías de poesía latinoamericana. Autora de “Los reductos del sol” 1985, “El claustro elegido” 1989 y “Los sueños y los días” 1995.

En ocasiones uno puede asirse a unos versos como breves oraciones: “Me aferro al cuerpo como único reducto permitido…”

@LauraAlessR