383. Danza en la nieve

Poema #383

Danza en la nieve

Después de tantos cambios de tiempo,
duros se levantaban unos árboles ante un gris mojado,
ninguna otra cosa se le ocurría al invierno-
¡nieva!, ¡nieva!
Sobre el este y el oeste cae nieve,
cubre, iguala,
como si, por obra del tiempo,
hubiera vencido el socialismo
y Mariano Medina, el hombre del tiempo que empuja las nubes,
fuera -inmediatamente después del telediario-
su profeta.

Bailemos en la nieve, así,
mientras siga aquí, dejaremos huellas
en el blanco que crepita,
huellas que queden, huellas que queden,
hasta que -está anunciado- llegue el deshielo,
este u oeste, desnudos de nuevo
y sin manto, se puedan distinguir.

Bailemos en la nieve.

Günter Grass

Poeta, ensayista y novelista alemán nacido en Dánzig (actualmente Polonia) en el año 1927. Actualmente reside en Berlín y es una de las figuras más importantes de la literatura alemana contemporánea. Obtuvo, en el año 1999, el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias. A los 17 años de edad perteneció a las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial, pero sólo por unos meses, y el escritor afirma que no lo hizo de manera voluntaria.

Esperar y bailar. El tiempo transcurre, la nieve cae y luego el deshielo, todo quedará al descubierto. La naturaleza sabe de momentos, de instantes adecuados. Es necesario dejar huella ahora, tarde o temprano nuestro momento llegará. ¡Bailemos! Celebremos la vida con esta danza en la nieve.

@LauraAlessR

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334. Varados

Poema #334.

Varados.

 

Tras empinado ascenso,

hasta llegar más alto que las nubes

y más arriba aún,

Ícaro e Ícara se precipitan

más rápido de lo previsto,

pero aterrizan suavemente en las dunas,

donde -más empinado aún-

planean el siguiente vuelo.

 

Günter Grass.

Poeta, ensayista y novelista alemán nacido en Dánzig (actualmente Polonia) en el año 1927. Actualmente reside en Berlín y es una de las figuras más importantes de la literatura alemana contemporánea. Obtuvo, en el año 1999, el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias. A los 17 años de edad perteneció a las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial, pero sólo por unos meses, y el escritor afirma que no lo hizo de manera voluntaria.

Otra versión del mito de Ícaro, quien en esta ocasión tiene una compañera en el vuelo, el descenso y la caída; y con quien, en esta ocasión, vuelve a procurar un siguiente vuelo. Como si la unión con esta Ícara le permitiera salvarse de la osada locura de desear el vuelo y le permitiera una y otra vez ascender y caer, aún conociendo la imposibilidad de cada esfuerzo, por la compañía con la que planea cada viaje. Un imposible que hace(n) posible.

@SaetasdeLuis