524. Solitario invencible

Poema #524.

Solitario invencible.

 

Resbalando

Como canasta de amarguras

Con mucho silencio y mucha luz

Dormido de hielos

Te vas y vuelves a ti mismo

Te ríes de tu propio sueño

Pero suspiras poemas temblorosos

Y te convences de alguna esperanza

 

La ausencia el hambre de callar

De no emitir más tantas hipótesis

De cerrar las heridas habladoras

Te da una ansia especial

Como de nieve y fuego

Quieres volver los ojos a la vida

Tragarte el universo entero

Esos campos de estrellas

Se te van de la mano después de la catástrofe

Cuando el perfume de los claveles

Gira en torno de su eje

 

Vicente Huidobro.

Nació en Santiago de Chile, en el año 1893, falleció en 1948. Poeta y narrador, publicó su primer libro de poemas antes de cumplir los 20 años, donde se podían notar los aires modernistas. Es considerado uno de los poetas vanguardistas más importantes de la primera mitad del siglo XX, y fue el fundador del creacionismo. Vivió en París, donde hizo grandes amistades con las personalidades vanguardistas que vivieron allí en esa época.

Algunos poemas son ventanas a nosotros mismos, revelaciónes no intencionales, claves oníricas, como ese sueño que nos ayuda a descubrirnos. El poeta va y vuelve, busca la esperanza de que sus poemas dejen de ser temblorosos, de volverse invencible con ellos. Y siente, a su vez, que se expanden más allá de él, como una explosión, como un movimiento estelar, y que giran allí y aquí. No habla ya del poema, lo hace florecer.

@SaetasdeLuis

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499. Háblame de nuevo…

Poema #499

Háblame de nuevo
con palabras
húmedas
para que florezcan
aun en los desierto

Ana María del Re

Nació en Caracas y es licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Estudió la Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Simón Bolívar, donde ejerció como docente desde 1975 hasta el año 2000. Cursó un Doctorado en Literatura en la Universidad de La Sorbona, en París y ha traducido a múltiples poetas italianos, así como textos del poeta francés Eugène Guillevic.

Haz florecer una vez más… con palabras húmedas capaces de levantar cualquier fuego.

@LauraAlessR

488. Mayo

Poema #488.

Mayo.

 

No se marchitan los besos

como los malinches,

ni me crecen vainas en los brazos;

siempre florezco

con esta lluvia interna,

como los patios verdes de mayo

y río porque amo el viento y las nubes

y el paso del los pájaros cantores,

aunque ande enredada en recuerdos,

cubierta de hiedra como las viejas paredes,

sigo creyendo en los susurros guardados,

la fuerza de los caballos salvajes,

el alado mensaje de las gaviotas.

Creo en las raíces innumerables de mi canto.

 

Gioconda Belli.

 

Nació en Managua, Nicaragua, en el año 1948. Una significativa parte de su obra posee un cargado tono erótico. Junto con Ernesto Cardenal y Claribel Alegría renovaron buena parte de la poesía en su país. Se opuso a la dictadura de Somoza, por lo que fue condenada a prisión, y la llevó a refugiarse políticamente en varios países, como México y Costa Rica. Ha publicado más de diez libros, principalmente de novela y de poesía.

Todavía falta un mes para ese mes. La primavera y los cambios de las estaciones son absolutamente perceptibles. Sentimos el tiempo pasar de otra manera en la presencia de las estaciones, en los distintos lugares del mundo. E igual que el tiempo pasa diferente, también nosotros lo hacemos. Florecer por siempre en el canto, en sus raíces innumerables y sus frutos sorprendidos. Llegará mayo, y seguirán las palabras, los meses y las estaciones brotando cantos.

@SaetasdeLuis

316. Jardín intacto

Poema #316.

Jardín intacto.

 

Allí magnolias, tulipanes, sombras

de pétalos palpables. Aquí los senos,

el ombligo, la voz, el áureo pubis,

tu risa y las adelfas, brazos, lotos,

nenúfares en torno de tu cuello

y la noche zumbando en los pistilos…

Astros que queman en tu piel, gardenias,

tactos de orquídeas, suave olor, jadeos,

ceguedad de ese Dios que se derrama

en cada efímera corola. Y las espinas

de tanto en tanto. Pero también lirios,

y dalias otra vez, todo en tu carne.

Jardín intacto, puro y hasta pútrido,

como tal vez ocurra en ese instante

cuando fermenta el tiempo en el espanto

y acelera la flor hasta ser mustia.

Jardín con el ayer, el hoy, el nunca

y el hambre ciega de un veloz deseo,

llenándote los ojos en un éxtasis

que jamás se ha saciado.

 

Eugenio Montejo.

Poeta y ensayista venezolano, nació en Caracas en 1938 y falleció en Valencia en el año 2008. Fue fundador de proyectos importantes para las letras venezolanas, como las revistas “Poesía” y “Zona Tórrida” de la Universidad de Carabobo, que todavía continúan. Este poema pertenece a sus “Papiros amorosos” (2002). En el año 1998 se le concedió el Premio Nacional de Literatura y en el 2004 obtuvo el Premio Internacional de Poesía Octavio Paz.

Nenúfares, adelfas, y otras palabras difíciles de emplear por poetas contemporáneos encuentran sólido asidero en este papiro amoroso que mezcla el encuentro con la idea primordial -y constante- del jardín. Tantas flores diferentes, tantas posibilidades, tantos encuentros y maneras de crecer, de conectarse, la perfecta hilación de todas ellas en un jardín. Jardín intacto, puro y hasta pútrido, anhelando unas manos que lo cuiden y lo sacien. Muchos de nosotros nos hemos distanciado del encuentro con lo natural y nos resulta difícil retomarlo, (re)encontrarnos con lo salvaje.

@SaetasdeLuis

304. La mala suerte

Poema #304.

La mala suerte.

 

¡Para alzar una carga tan pesada

se requiere el valor que tuvo Sísifo!

Aunque se ponga el alma en trabajar,

el Arte es largo y nuestro tiempo corto.

 

Lejos de sepulturas afamadas,

iré hacia un camposanto solitario;

mi corazón, como un tambor de luto,

redoblando con fúnebres fanfarrias.

 

Muchas joyas están bajo la tierra

en medio de tinieblas y de olvido,

donde no llegan sondas ni azadones.

 

Muchas flores despiden sin quererlo

su perfume más dulce y más arcano

envueltas en profundas soledades.

 

Charles Baudelaire.

Poeta, crítico de arte y traductor francés (1821-1867), exponente del simbolismo, quien rompió con las formas poéticas clásicas compartiendo opiniones sobre la modernidad, el arte, la cultura y la poesía. Sus “Flores del mal”, a las que pertenece este poema, fueron perseguidas y mutiladas por la ley, buena parte de la sociedad de la época lo excluyó y quedó para la historia como un “poeta maldito”.

La mala suerte que proclamó fue casi una profecía de su vida y su funeral. Un perfume dulce y arcano despidió su escritura en su profunda soledad, y sus flores del mal se han mantenido a través de los años, adquiriendo importancia y reconocimiento. Cierto es que el arte es largo y la vida corta, que nos parecemos mucho a Sísífo, quien debe empujar la piedra sin cesar hasta la cima para verla caer y empezar de nuevo. ¡Vaya valor necesitamos para no perder el ímpetu! Y seguimos trabajando, aunque se nos acalambre el alma y nuestro esfuerzo sea minúsculo ante la infinitud del arte.

@SaetasdeLuis

 

109. La flor ganada: Edelweiss

Poema #109

La flor ganada: Edelweiss 

Escalo montañas
soy una alpinista
en búsqueda de la prístina flor
………………Edelweiss

Mi ansia es un cielo alto
………………rocoso
………………pleno de dioses

Mi amor
mi amor
mi amor
……….es una utopía
………………-Edelweiss
………………la florecilla apasionada
………………entreverada entre las rocas

Cada paso de mis brazos y mis piernas
………………es un llamado
cada resbalón, una pérdida

………………Sudo
………………me acuerpo
………………miro hacia el vértigo
………………y trato de no mirar.
………………Asciendo, asciendo hacia la flor

Y cuando allí está
………………la arranco
………………y la guardo en mi bolsillo
………………como esperanza

………………Luego viene el descenso
………………¿quién se merece la flor?
………………¿Qué hombre la merece?

Hanni Ossot

Poeta venezolana nacida el 14 de febrero de 1946. Fue profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela.Recibió el Premio José Antonio Ramos Sucre y el Premio Conac de Poesía. Fallece el 31 de diciembre de 2002. Publicados anteriormente aquí: “La noche y la luz” y “Prevalece lo raro”.

Existe algo por lo que luchamos, por lo que escalamos y por lo que emprendemos una larga travesía. Y luego de obtenerlo, de lograrlo, preciso es entregarlo. Es una triunfo que, pronto, se hace necesario entender que no nos pertenece. Para quien conoce el valor, luego del descenso, se pregunta ¿Qué hombre la merece?. ¿Existe o ha existido un hombre que merezca conocer el secreto?

@LauraAlessR