201. Construyo

Poema #201

Construyo

Ando sobre un vidrio

sobre un espejo

que se rompe

.

piso el cráneo

de Yorick

ando sobre este quebradizo

mundo

.

y construyo una casa

un castillo en el aire

dentro todo está listo

para un cerco

.

sólo yo

permanezco sorprendido

fuera de las murallas

Tadeusz Rózewicz

Poeta y escritor polaco. Nació el 09 de octubre 1921 en Radomsko. Sus poemas de juventud se publicaron en 1938. Durante la Segunda Guerra Mundial  fue un soldado del Ejército Nacional resistencia polaca. Para el momento de su debut literario en 1960, Tadeusz Rózewicz  ya era autor de doce volúmenes aclamados de la poesía. Ha escrito también más de quince obras de teatro.

 La duda. Todo es débil, bajo los pies primero el reflejo y luego el quiebre. ¿Qué se fragmenta realmente? Existe un yo que agrieta eso que llama mundo y entonces la realidad se vuelve un juego para armar. En ese espacio donde gravita el yo se  construye ¿un castillo o un calabozo?  Hay veces que lo que se construye se parece tan poco a su creador.  Sorprendido él se sigue repitiendo: “Ser o no ser, esa es la pregunta”.

@LauraAlessR

Anuncios

185. Arte Poética

Poema #185

Arte poética

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Ítaca
Verde y humilde. El arte es esa Ítaca
De verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.

Jorge Luis Borges 

Escritor argentino, nacido el 24 de agosto de 1899. Escribió ensayos, cuentos, guiones y poemas. Es reconocido internacionalmente como una de las figuras literarias más importantes del siglo XX.  Tuvo una vida política activa la cual puso en riesgo su seguridad y  le impidió  ganar el Premio  Nobel de Literatura. Su primer poemario Fervor de Buenos Aires (1923). Fallece en Ginebra el 14 de junio de 1986.

La vida y la ruta del río. Aguas que sirven de reflejo, que brindan lo dulce de la vida. Aunque recuerdo a Ofelia, hundiéndose locamente enamorada en el río de su suerte. Inconstante río, devenir del destino, recorrido del tiempo. Sueños inasibles, sueños líquidos, donde reposa la naturaleza. Naturaleza que nos habla de ella y en la que nos reconocemos. Para decir, para simbolizar este viaje, el viaje de todos, el viaje interminable, la poesía. Ella, metáfora de vida, el oro de la última línea de luz del ocaso, ocaso de nuestros sueños.

@LauraAlessR

Ofelia, cuadro de John Everett Millais (1852)

91. Causa perdida

Poema #91

Causa perdida

Coloqué un vaso de agua en el asfalto.

Metí un cabello de mujer entre las hojas del periódico de hoy.

Traje un ciempiés a caminar sobre el archivo.

Escribí la letra i sobre un papel timbrado.

Le puse a ayer el nombre de mi amiga en vez de jueves.

Dejé un durazno sobre el radiador de un automóvil.

Rompí el espejo para ver el sol multiplicarse.

Jugué con un grano de arroz en la oficina.

Regalé una cucharita a mi vecino.

Y no dio resultado el saboteo.

Armando Rojas Guardia

Poeta venezolano. Nacido en Caracas en el año 1949. Publicados anteriormente aquí: “¿Y si fuera verdad..?” y “La noche del deseo”. Estudió en la Universidad Católica Andrés Bello, obteniendo el título de Licenciado en filosofía. Entre sus poemarios se encuentran: “Del mismo amor ardiendo” (1979), “Yo que supe de la vieja herida” (1985), “Hacia la noche viva” (1989),  “El esplendor y la espera” (2000), entre otros.

Hay noches en el que el sinsabor de esta cauda perdida se acuesta conmigo. Pero, me pregunto, qué es el poeta, el artista, si no ese encargado de  hacer ver, sonar o sentir esos detalles.  El encargado de hacer esa relación extraña entre objetos para jugar con el tiempo o con la cotidianidad. Ese sujeto que puede unir al ciempiés con el archivo y al durazno con el radiador, con la esperanza de que algo suceda. Y aunque a veces la causa parece estar perdida, él lo sigue intentando.

@LauraAlessR