408. Gacela III. Del amor desesperado

Poema #408.

Gacela III. Del amor desesperado.

 

La noche no quiere venir

para que tú no vengas,

ni yo pueda ir.

 

Pero yo iré,

aunque un sol de alacranes me coma la sien.

 

Pero tú vendrás

con la lengua quemada por la lluvia de sal.

 

El día no quiere venir

para que tú no vengas,

ni yo pueda ir.

 

Pero yo iré

entregando a los sapos mi mordido clavel.

 

Pero tú vendrás

por las turbias cloacas de la oscuridad.

 

Ni la noche ni el día quieren venir

para que por ti muera

y tú mueras por mí.

 

Federico García Lorca.

 

Poeta, dramaturgo y prosista granadino. Parte de la Generación del 27. Nace en 1898 y muere ejecutado tras la sublevación militar de la guerra civil española, en el año 1936. Una “gacela”, según explica Emilio García Gómez, es principalmente empleada en la lírica persa y es un poema corto, con preferencia por el tema erótico, ajustado a determinados detalles técnicos, cuyos versos son más de cuatro y menos de quince. Pertenece a su libro -publicado finalmente alrededor de 1936- “Diván del Tamarit”.

Ir y venir, como el día y la noche, con el día y la noche, a pesar del día y la noche. Entregarse al amor para no morir, aunque todo se oponga, aunque el día no llegue. Imágenes, ritmo, estructura: el poema de García Lorca es íntegro, y en 17 versos expresa su amor desesperado -y todos- con palabras que sentimos y sabemos.

@SaetasdeLuis

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326. Definición

Poema #326.

Definición.

 

Podríamos tener una discusión sobre el amor.

Yo te diría que amo la curiosa manera

en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen,

exploradores que renuevan

el más antiguo acto del conocimiento.

 

Diría que amo tu piel y que mi piel te ama,

que amo la escondida torre

que de repente se alza desafiante

y tiembla dentro de mí

buscando la mujer que anida

en lo más profundo de mi interior de hembra.

 

Diría también que amo tus ojos

que son limpios y que también me penetran

con vaho de ternura o de preguntas.

 

Diría que amo tu voz

sobre todo cuando decís poemas,

pero también cuando sonás serio,

tan preocupado por entender

este mundo tan ancho y tan ajeno.

 

Diría que amo encontrarte

y sentir dentro de mí

una mariposa presa

aleteándome en el estómago

y muchas ganas de reírme

de la pura alegría de que existía y estás,

de saber que te gustan las nubes

y el aire frío de los bosques de Matagalpa.

Podríamos discutir si es serio

esto que te digo.

Si es una quemadura leve, de segundo,

tercer o primer grado.

Si hay o no que ponerle nombre a las cosas.

Yo sólo una simple frase afirmo

Te amo

 

Gioconda Belli.

Poeta y novelista nicaragüense. Nació en Managua en 1948. Se opuso a la dictadura de Somoza, por lo que fue condenada a prisión, lo que la llevó a refugiarse políticamente, primero en México y luego en Costa Rica. Perteneció desde 1970, año en el que dice que comenzó a escribir poemas, al Frente Sandinista de Liberación Nacional. Toda su obra poética está cargada de un fuerte erotismo y de un marcado tono femenino.

Di, mujer. Redefine este mundo, tan ancho y tan ajeno…

@SaetasdeLuis

211. Pequeñas lecciones de erotismo

Poema #211

Pequeñas lecciones de erotismo

 .

I
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
no es tarea fácil  -si placentera-
No creas hacerlo en un día o noche
de sábanas explayadas.
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas

 .

II
El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado.
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
a corregir el rumbo cuando nube huracán
o aullido profundo
te pongan estremecimientos.
Cuenco de la mano que no sospechaste

 .

III
Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos
cúmulos nimbus de los pulmones
niebla en el cerebro
temblor de las piernas
maremoto adormecido de los besos

 .

IV
Instálate en el humus sin miedo
al desgaste sin prisa
No quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del paraíso
Acuna tu ángel caído
revuélvele la espesa cabellera
con la espada de fuego usurpada
Muerde la manzana

 .

V
Huele
Duele
Intercambia miradas saliva impregnante
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Persíguelo busca secreto del paso forma del talón
Arco del andar bahías formando arqueado caminar
Gústalos

.

VI
Escucha caracola del oído
como gime la humedad
Lóbulo que se acerca al labio sonido de la respiración
Poros que se alzan formando diminutas montañas
Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del corazón susúrrale
Encuentra la gruta del agua

 .

VII
Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
Navega loco en la juntura de los océanos
Cruza las algas ármate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo
Llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz

 .

VIII
Aspira suspira
Muérete un poco
Dulce lentamente muérete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el mástil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la mañana
-el mar como un vasto cristal azogado-
Duérmete náufrago.

 

Gioconda Belli.

Poeta y novelista nicaragüense nacida en Managua en 1948. Junto a Ernesto Cardenal y Claribel Alegría inició la renovación de la poesía en su país. Un marcado acento erótico impregna buena parte de su obra; así como un tono fuertemente político, puesto que se opuso abiertamente a la dictadura del general Somoza. Durante años fue refugiada política, y militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Sobre el cuerpo y su lenguaje. En el naufragio de dos cuerpos en uno, en el encuentro (desencuentro), permítase el despertar de los sentidos. Piel, miradas, gemidos, sabores se disponen para el baile de los cuerpos.  Detenerse en cada momento y dejar que el cuerpo hable por sí mismo.  Así, se conoce la libertad, cuando se es por instantes cuerpo. Después de entregarlo todo al ardiente deseo de las olas, “sin otro paraíso ni otro infierno que el fugaz epitafio de la espuma y la carne que muere en otra carne…” se duerme náufrago.

@LauraAlessR

92. Poema 12

Poema #92.

Poema 12.

 

Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden, y se entregan.

 

Oliverio Girondo.

Poeta argentino (1891-1967) nacido en Buenos Aires, en el seno de una familia adinerada que le procuró una esmerada educación en importantes centros educativos europeos. Estudió Derecho y, muy pronto, a raíz de sus contactos con los poetas exponentes de la vanguardia europea, publicó en 1922 su primer libro de poemas, “Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”.

Éste es uno de esos poemas que resultan especialmente difíciles de declamar, por sus repeticiones y por lo que va narrando se vuelve, además de complicado, único en su lectura. Cada persona a la que he escuchado recitar este poema lo hace a su manera, con sus ritmos y con sus pausas que alteran la imagen y le dan una sensualidad particular al texto. Esto me parece admirable del poema, que pueda ser declamado de tantas formas distintas, y de parecer un poema diferente en muchas ocasiones. Por supuesto, con el tema del que se habla siempre claro, pero a la vez tan diferente como puede ser entre distintas personas. A través de la enumeración, del ritmo y de la forma particular con la que estructura e hilvana cada una de las palabras, Girondo crea este magnífico y sensual poema.

@SaetasdeLuis

84. Llama de amor viva

Poema #84.

Llama de amor viva.

 

¡O llama de amor viva

que tiernamente hieres

de mi alma en el más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva

acaba ya si quieres,

rompe la tela de este dulce encuentro.

 

¡O cauterio suave!

¡O regalada llama!

¡O mano blanda! ¡O toque delicado,

que a vida eterna sabe

y toda deuda paga!,

matando muerte en vida la has trocado.

 

¡O lámparas de fuego

en cuyos resplandores

las profundas cavernas del sentido

que estaba obscuro y ciego,

con extraños primores

calor y luz dan junto a su querido!

 

¡Cuán manso y amoroso

recuerdas en mi seno

donde secretamente solo moras,

y en tu aspirar sabroso

de bien y gloria lleno

cuán delicadamente me enamoras!

 

San Juan de la Cruz.

 

Religioso y poeta místico del renacimiento español (1542-1591). Fue reformador de la Órden de los Carmelitas y cofundador de la Órden de los Carmelitas descalzos, junto con Santa Teresa de Jesús. Desde 1952 es considerado el santo patrono de los poetas en lengua española. Éste es considerado uno de sus tres “poemas mayores”, junto con Cántico espiritual y Noche oscura.

El poema tiene un subtítulo explicativo: “canciones del alma en la íntima comunicación de unión de amor de Dios”; se supone, pues, que los versos están dedicados a Dios, y que el éxtasis es puramente místico. La influencia bíblica (en especial del Cantar de los Cantares, altamente erótico) es notoria en San Juan de la Cruz, así como de la poesía culta y los cancioneros del Renacimiento español. Todo esto confluye en el poeta para escribir sus canciones íntimas y extáticas. El tópico de la llama del amor es recurrente, y el fuego simboliza constantemente la pasión amorosa, en este caso una pasión mística, divina.

En la tradición también existen múltiples ejemplos de unión entre la exaltación a la amada y a lo divino. Los trovadores hablaban de la amada como algo sagrado, y de lo sagrado como una amada; éste es el caso del poema de San Juan de la Cruz, que podría referirse tanto a Dios, como el poeta dice, como a una enamorada “donde secretamente mora” y “delicadamente lo enamora”. El éxtasis místico mantiene ese juego entre ambos temas, el poeta juega con eso, con el lenguaje, con el ritmo, para elaborar sus canciones.

@SaetasdeLuis